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martes, 15 de enero de 2013

¿Estoy siendo irónica? No




En un momento de iluminación trasnochado me di cuenta que era mi canción favorita.

Con seguridad les ha pasado. Les preguntan si tienen una banda favorita y los que son melómanos de alma y corazón responde sensatamente un: no sé, es difícil, depende. La pregunta se complica si te cuestionan sobre tu canción favorita, pasa lo mismo.

Me voy a contradecir o entonces soy muy presumida. Me considero melómana. Pero encontré que tengo una canción favorita. Es la favorita dentro de todas las canciones que he escuchado. Por sobre todas las que me gustan.

Es una canción muy simple, de amor ¿Qué canción no es de amor? No es un miel desbordándose. No es una canción social o políticamente incorrecta. No es una canción de desamor. No tiene grandes riffs de guitarra, ni coros sublimes. Es una simple canción que habla sobre un momento común amoroso.

No es la razón por la que se hizo mi favorita. La banda me gusta mucho, muchísimo debo admitir, pero no es mi banda favorita. Con sensatez diré que no tengo una porque es difícil elegir.

Ayer la escuché por la noche y se me enchinó la piel mientras mojaba mi almohada con algunas lágrimas. Sonreía y todo paso por mi mente con una claridad asombrosa. Esa canción me recuerda una etapa de mi vida, toda una etapa de mi vida.

Conforme la canción se reproducía, veía imágenes mentales conmovedoras. Mi bachillerato fue inesperadamente la mejor etapa de mi vida. Estaba en el lugar correcto. Me rodeaban las personas correctas. Me sentía muy segura de mis metas. Me enamoré de la persona correcta incluso. Todos esos momentos pasaron en esa canción.

La jardinera; mi carrera; mis sueños; mi música; el chopo; el Galeron; películas; mi familia; mis amigos; las risas; MI casa; mi ambiente… mi mamá. Todo pasa en esa canción, pasa en tres minutos. Ningún otra canción me hace sentir que poseo todo eso. Ninguna otra.

Ayer intentando dormir me acordé de esa canción. Ayer en un momento de iluminación trasnochado me di cuenta que es mi canción favorita.

domingo, 8 de abril de 2012

Historias



Ahora que se acerca el concierto de St. Vincent y escuchaba sus canciones recordé. No fue verla de telonera de Blonde Redhead lo que hizo casi mágica su música, fue otra cosa que llegó a mi mente escuchando sus canciones. A modo de broma pensé “creo que necesito otro viaje a Cancún para escuchar su disco”. Fue en ese viaje hace dos años, fue Marrow al chocar las olas de ese mar azul ultramarino.

Después me remitió a otro asunto. Cuando revisaba las entradas del blog para esa entrada número cien, me di cuenta que, aunque poco mi escritura ha progresado. No creo que llegué a ser una erudita en esto de la escritura pero es algo positivo. A cambiado en muchas formas y la mayoría creo, para bien, sólo hay algo que deje de hacer: escribir historias.

Tampoco es que sea muy buena, aún recuerdo algunas expresiones de mis compañeros cuando leí en voz alta aquella historia basada en la canción de Radiohead, Fitter Happier. No soy normal y admito ser una persona bastante volátil. Si, por las noches, antes de dormir fantaseo con mil historias y me quedo dormida pensando en ellas.

Se preguntarán qué relación tiene con St. Vincent, la entrada de Roslyn también fue una historia muy fumada que salió con la letra del mismo título e interpretada por Annie Clark (vocalista de St. Vincent) y Bon Iver. Fue Marrow, fue Roslyn, el mar y la arena que parecía harina; fue un cuaderno, el calor y un ipod, eso sacó la historia.

Llamé a esta serie de historias “crónicas depresivas” porque todas tenían un final muy triste y como si no lo hiciera siempre, también revelaban algo de mi. La última fue con una canción de Mew y el resultado no fue muy satisfactorio, por lo cual decidí que acabaría. Posteriormente y por si no fuera poco, comencé a escribir sobre mi vida cotidiana, revelando un nombre, nombres, amistades, lugares y un total descaro en este espacio.

Sigue siendo un poco triste haber dejado esas historias que nadie leía y que continúan resguardadas en esta página, y en documentos de Word. No sé si pueda regresar a dicha tarea, es complicado, los sueños no son suficientes para crear algo que valga la pena, pero si sale algo estará aquí, eso es seguro.

O quizá y sería bueno, regresar a Cancún y escuchar un disco. Sería bueno, pero aún no hay posibilidades de eso en un futuro cercano.

P.D. Atasco mi propia entrada con propaganda del mismo blog, ¿hay algo más vil? ya sé.

domingo, 31 de julio de 2011

La vida en trimestres



Casi oficialmente termino mi relación con la universidad y también casi cumplo mi tercer año dentro de la universidad. Había estado pensando en eso durante las últimas semanas, sobre todo el fin de semana pasado con las canciones antañas de aquellos tiempo de buenaventura, ilusión y ensoñación. Es por esto que decidí escribir el pequeño recuento de mi estancia en lo que sí fue mi carrera, ya que gracias el “magnifico” plan de estudios de la UAM, empecé el plan de estudios de la “carrera” hasta después de un año.


Para seguir un poco el hilo de estos pensamientos, pongo el número del trimestre y lo que recuerdo más de ellos, siempre hay un disco, canción, banda o solista al cual escuché mucho durante algún trimestre (por si les parece extraño los títulos).


4º Mew: Behind the drapes

Fue bastante complicado, tenía un sabor agridulce, ansiaba con locura entrar de lleno a lo que sería la experiencia universitaria de la carrera de Comunicación Social, pero había sufrido una pérdida importante. Ese trimestre la necesidad de compensar ese sentimiento agridulce me llevo a una buena experiencia en cuanto a técnica se refiere dentro del trimestre que popularmente dentro del ambiente universitario le denominan “diseño”. Aunque por otro lado la parte teórica me costaba trabajo –primera vez que tome café con coca cola –y una profesora por demás intolerante, arrogante y típico, con las tres m’s (antes ya explicadas en este espacio). A pesar de no haber salido con una buena nota en teoría y realmente sentirme una idiota en cuanto a esa comprensión de la parte teórica, se compensó con la satisfacción en la parte de taller, de cual –aunque pobremente realizado –me siento orgullosa. En ese trimestre la música de Mew me aliviano bastante, fue parte fundamental dentro del trabajo creativo de mi proyecto y por su reciente visita, más cercana a mí. Conocí a personas importantes que no sabría que serían así de importantes.


5º Phoenix: If I ever feel better/Jamie Cullum: Nothing I do

Después de unas merecidas vacaciones, entré al quinto trimestre, me emocionaba bastante, seguía “fotografía” y después del discurso introductorio que con el paso del tiempo llega a fastidiarte, me enteré que mi grupo era el del turno vespertino, la mala suerte comenzaba y también mi odio hacia los servicios escolares de la universidad. Tuve que hacer mi primera permuta al grupo donde se encontraba la profesora que me había impartido teoría en cuarto trimestre. Seguramente estaba pagando algo muy malo que hice. Fotografía no era lo que esperaba, comenzaba a deprimirme, me sentía la persona con menos talento y creatividad del planeta y la parte teórica se seguía complicando para mí. La incompetencia de mi cerebro llego a un punto crítico. Rescató el concierto de Phoenix ese trimestre y las personas que conocí, también algunas que no sabía que se convertirían en personas importantes en mi vida. Puse a Jamie Cullum, su canción fue la elegida para mi trabajo final en la parte de taller, pensé que la odiaría. Mi trabajo fue un verdadero asco. Algo comenzaba a no cuadrar entre mis deseos y lo que vivía.


6º Muse: The resistance

Después del agotador quinto trimestre, hice mi segunda permuta al grupo donde se encontraban mis amigas para “periodismo”, fue un buen trimestre en algunos sentidos, el grupo era tranquilo, estaba con mis amigas, los profesores eran bastante alivianados y algo que quizá hasta ahora reflexioné: no había parte técnica, lo cual me tranquilizó bastante. Por otro lado el profesor que tuve para el taller, que era más bien de técnica pero periodística, sabía mucho, pero eran clases de historia de las cuales no aprendí mucho. Se puede decir que ese trimestre fue una especie de limbo para mí, como de descanso, por supuesto no sabía que sería el último así. Supongo que hasta ese momento había un punto en el cual disfrutaba mi carrera. No esperaba mucho de periodismo y tenía la esperanza en lo siguiente. Rescaté muchísimo ese trimestre el regreso al placer de la escritura que había perdido gracias a la inseguridad afianzada por los trimestres anteriores sobre mi redacción –insisto sigue siendo bastante mala –pero al menos esas clases de escritura me ayudaron bastante. The resistance fue una parte importante, incluso para la escritura de algunas cosas.


7º Florence and the machine: Dog days are over/ Blonde Redhead: In particular

La vida escolar se tornaba más complicada, más confusa, sobre todo con la llegada de este trimestre en particular. Escuchaba miles de rumores de que el trimestre de “radio” era el más difícil, la verdad con mis múltiples miedos cada trimestre había considerado que podría ser el más difícil. Nuevamente una especie de karma o de mala suerte llegó, me había tocado en el grupo con el maestro más maldito de radio, me pareció también una especie de auto bloqueo porque antes de saber que era maldito me sentía tranquila. El trimestre fue pesado, mucho, por primera vez me quedaba hasta altas horas de la noche en la escuela, llegaba agotadísima a mi casa y ni hablar de la autoestima que estaba por los suelos, ya que mi profesor era de esos que les gusta hacer menos a la gente. A pesar de eso al final pienso que la convivencia fue buena, conocí mejor a personas que no imaginé que conocería tan bien, aunque fue el trimestre cuando esa pequeña inquietud que surgió en quinto trimestre se volvió más grande, la pregunta surgió ¿qué hago aquí? En cuanto a la parte teórica no me fue excelente, pero no estuvo mal, prefería mis clases de teoría que la práctica algo muy raro, aunque no tanto para mí.


8º Two door cinema club: This is the life

A modo de descanso, un poco, y más del lado de estoy en el limbo, llego el octavo trimestre, nuevamente la permuta fue una opción para estar con los amigos. El trimestre tan ansiado de “cine”, la verdad al punto en el que me encontraba, ya no era ansiado. Sabía de antemano eso de que la parte técnica no se me daba, por lo tanto me llego el miedo irracional de no querer tocar ningún aparato relacionado con la parte de taller. Tanta era mi negación que más bien sentía que no quería hacer absolutamente nada, de hecho, me parece que eso sucedió, no hice nada. Mala idea, por otra parte, hacer equipo con amigos. Trabajo es siempre trabajo, desacuerdos hay siempre, pero qué difícil es esa parte con los amigos. Cada vez la vida estudiantil se me hacía más insoportable y el hecho de despertarme todas las mañanas para ir a la escuela se me hacía por demás inútil y fastidioso. En la parte de taller nos había tocado un maestro muy incompetente para la labor de la enseñanza, por lo cual me sentí no sólo decepcionada de mi incompetencia y la del profesor, también de la negligencia de la universidad por poner a personas así a impartir la docencia. La parte teórica fue igual de tranquila, más interesante eso sí. Pasaron cosas muy extrañas ese trimestre, que me cambiaron a mi y mis relaciones interpersonales de alguna forma negativa.


9º Moby: Porcelain/ Lykke Li: Silent my song

Llegué al último trimestre de esta parte “profesional” de la carrera. La verdad me encontraba escéptica, no podía llegar algún profesor, una materia, una máquina que me hiciera cambiar de opinión acerca de mi estancia en la universidad y sobre todo de esta carrera. Hice mi última permuta de la carrera, para cambiarme con el maestro más maldito del trimestre de “tele”. No me pregunten por qué lo hice ya que ni yo misma lo sé, supongo que me gusta sufrir y lo hago bien. En este momento aseguro que ha sido el trimestre más pesado que he vivido, no sólo porque el profesor es un desgraciado, no sólo porque trabajamos día y noche, no sólo porque sus regaños nos afectaban tanto física como emocionalmente, también porque las cosas dentro de mi vida privada no se encuentran del todo bien, juntado todo esto, este trimestre fue una verdadera porquería. La duda se ha disipado por completo, porque se ha convertido en una realidad: no estoy hecha para esta carrera. Y estoy muy agradecida de que falte muy poco para que termine y tenga tiempo de reacomodar, o al menos intentar, mi vida. Y por otro lado debo reconocer: a pesar de sufrir tanto este trimestre, puedo decir que de algún modo la pase bien gracias al buen grupo que me toco, de esas personas alivianadas y simpáticas que pocas veces te encuentras.


No hay música de fondo


He resumido lo que viví en un año, y parece ser tan rápido, gracias a que ahora mi vida se mide en trimestres, es bastante molesto, si quiero contar algo, siempre tengo que decir “bueno cuando iba en cuarto trimestre” o algo por el estilo. Me he quedado en el área de Periodismo, porque descubrí que sigue siendo lo más honesto que puedo hacer, pues elegir otra cosa además de atormentarme por otro año más, sería engañarme a mi misma, querer hacer cosas que ya sé que no puedo hacer, es patético.


Trato de no odiar la universidad, pero tal vez, y ahora no me da tanto miedo decirlo públicamente, la UAM ha sido de las peores cosas que me han pasado, acabo con mis ilusiones, con mis sueños, con mis relaciones sociales, con mi alegría. Lo único que ha hecho es amargarme, hacer que tome todo a pecho, absorberme casi por completo y envejecerme como no tienen una idea. Pero esta sólo es mi experiencia personal, conozco a varias personas que la UAM casi los ha salvado, no fue mi caso, simplemente. Esto debió suceder, sucedió.


No sé, ni pretendo adelantarme a los hechos, así que no haré una predicción de lo que ocurra el siguiente año, tengo una pequeña esperanza de que me satisfaga más que este último año, y siempre me refiero al aspecto netamente académico, aunque con frecuencia afecta la vida social. No estaré al lado de mis amigos, me entristece hasta cierto punto, pero me llena más de incertidumbre, me llegan los pensamientos aquellos de lejanía y cercanía de las personas, si afecta eso, a pesar de no desearlo. Quizá por esa razón nunca entable relaciones tan estrechas con compañeros del tronco interdivisional y divisional, supe que tomaríamos caminos diferentes.


Se sienten cerca las vacaciones, así se le llama al conjunto de días donde no tienes una obligación de cualquier índole, me gustaría hacer muchas cosas, me propuse hacerlo, veremos si lo cumplo, por lo pronto debería irme a la playa o al menos a Oaxtepec, pero la economía personal sigue sin estar en condiciones para darme ese lujo. Lo único que si espero del siguiente año, es que mi vida se deje de medir en trimestres.

martes, 18 de enero de 2011

Par o impar

Regreso a escribir y a pesar del tiempo sigo sin encontrarle sentido a mis palabras, créame las leo a menudo, pero sigue avergonzándome mi escritura y aún así encuentro un maravilloso placer en ver cómo de pronto en el ordenador aparecen las letras y conforman las palabras, es bastante interesante y divertido, debo confesar.

Regrese a la escuela, trimestre de cine, trimestre par. De nuevo pienso: es bastante estúpido creer que haya una predicción acerca de los números pares e impares de mi estancia en la carrera en la UAM, y sin embargo me sigue sorprendiendo que la teoría de los números impares y pares sea cumplida. Este trimestre por primera vez estaré con todos mis amigos en el mismo salón. Para serles totalmente franca no sé qué tan bueno sea y me refiero académicamente, de otro modo sé lo divertido que será.

Cine, justo ayer le comentaba a mi papá que eso del cine no es lo mío, me gusta muchísimo ver películas, comentarlas e incluso, la verdad me fascina que me dejen rondando una idea en la cabeza y soñar con ella después. Alguna vez platique con un primo de sus gustos, pues el resto de mi familia pensaba que él y yo teníamos mucho en común, y no nos hablábamos, yo había descubierto mucho antes la disociación de caracteres, personalidad e incluso gustos; le preguntaba cuáles eran sus películas favoritas y él me contestó “no veo películas, se me hace una pérdida de tiempo, sentarte sólo a ver películas, cuando puedes hacer más cosas, son dos horas de tu vida desperdiciadas”.

No estuve de acuerdo con su apreciación, en ese momento no recuerdo lo que respondí, seguramente me ofendí y lo deje hablando solo, o lo ignoré y deje que siguiera viendo su partido de fútbol americano, porque el ver fútbol americano eran dos horas de su vida sin desperdiciar.

Para mí, el acto de ver películas es mucho más que sólo aplastarte a comer palomitas y desperdiciar dos horas de tu vida; de los libros y las películas he aprendido muchas cosas. Además, eso de ver películas ha diferenciado distintas etapas de mi vida, jamás voy a olvidar cuando vi, y de verdad vi por primera vez 2001: A Space Odyssey, debo admitir la primera vez al ponerla en el reproductor de dvd hace ocho años, me dormí; la segunda vez, me quede con cara de “¿qué? A ver, a ver otra vez ¿qué?” y la tercera vez al ponerla, no sabía exactamente cómo describirla, pero causo un efecto en mí, recordaba todas esas imágenes todo el tiempo, es lo único que agradeceré a mi profesor de español de segundo de secundaria.

Estas vacaciones, vi como unas diez veces Trainspotting, la razón: siempre que veo esa película me cambia la vida, no soy una drogadicta, ni heroinómana o algo parecido (aunque a veces lo parezca), supongo que tengo vicio pero aún no sé con exactitud cuál es, el punto es que cada vez que la veo pienso “Claro la puedo cagar cuantas veces sea y al final siempre hay una reivindicación”, y no es que me valga, simplemente cada vez que la veo tomo más a la ligera las cosas.

Al final no, no creo que ver películas sea un desperdicio de tiempo, y a pesar de saber que eso del cine no es lo mío, pues para ser honesta, la producción y realización de un filme no es un asunto que llame mi atención, me encanta ver películas y me imagino que eso haré más de lo acostumbrado por tres meses.

Let it fall

Hoy regresando de la escuela, caminaba hacia mi casa tranquilamente, el clima era como para caminar a paso lento, eso o todavía estaba algo somnolienta del viaje de la escuela a casa. Iba atravesando la plaza cerca de mi casa y escuché sollozos de esos bien desgarradores, y al voltear vi a una chica llorando de forma muy dramática. No quería, pero la mire para comprobar si de verdad estaba llorando, cuando lo hice ella también volteo a verme y no tuvo ningún reparo en ocultar su llanto, voltee al frente de inmediato, la verdad me dio muchísima vergüenza, como si a mi hubiera sido a la que descubrieron llorando. Todavía al alejarme unos cuantos metros escuchaba su respiración agitada y frente, a unos pasos, unos chicos de secundaria besándose, se imaginan la escena, me sentí muy extraña.

Me quede pensando mucho rato en mi acto repentino de voltear la cabeza inmediatamente al encontrarme con la chica, siempre he pensando que el llanto es muy vergonzoso, en mi caso, obviamente, no es que lo menosprecie, la verdad siempre es un aliviane, pero que me vean llorando es algo que no soporto, nuevamente estoy demostrando que me faltan algunas tuercas. Para mí el llanto es para hacerlo en solitario, encerrada…en un cuarto acolchonado; bueno no, exageré, pero se me hace algo muy personal y al final, hasta me sentí algo molesta con aquella chica por llorar en un lugar público y tal vez más que nada por haberme hecho sentir tan incómoda.

Let it snow, let it snow

Por cierto, pasé exitosamente la navidad y el año nuevo, no son mis épocas preferidas, pero la navidad no fue nada extraordinario, salvo el hecho de todos los años, convencer a mi papá que debemos irnos temprano y el irremediable hecho de que jamás me hace caso. Y el año nuevo, por fin cumplí un deseo que tuve desde hace muchos años, cuando descubrí mi repudio al año nuevo: estar en mi casa, viendo películas, comiendo porquería y media, por fin lo hice, tampoco fue maravilloso, me quejo demasiado, pero no se sintió y la melancolía no llego de golpe, por lo que lo superé.

Supersonic sound

Este año aún no hay concierto a los que tentativamente quiera o tenga que asistir, bueno tal vez el de los Friendly Fires, pero eso ya será si de verdad me encuentro en la necesidad de ir a un concierto, siempre hace falta esa emoción e ilusión de “si, ya falta menos para ver a…”, por lo menos a mí me emociona mucho ese hecho. Tengo la corazonada de que quizá venga Daft Punk, ojalá y sea cierto, y al pensarlo es inevitable recordar cuando vinieron, qué concierto, qué experiencia y qué recuerdos aquellos con Gaby, siempre he pensado, sino fuera por ella no sería quién soy ahora, algunas personas piensan que soy simpática- digo algunas personas y lo que dicen, ciertamente no me considero así- pero si es que soy algo simpática, se lo debo a ella.

Pero regresando a eso de los conciertos, sería un año muy bueno si viene Daft Punk o Mew, lo sé, lo sé pido demasiado, pero pedir demasiado sería, que ocurriera un milagro y viniera Apparatjik (ni siquiera sé cómo se pronuncie eso). Hace unos cuantos días los he escuchado mucho, hace tiempo no lo hacía y debo confesar que me gusta bastante el disco, pero sigo rehusándome al proyecto, no, más bien me preocupa, no me acaba de gustar del todo.

Les explico. Apparatjik empezó por un proyecto donde se juntaron varios tipos de otras bandas para componer una canción, esta canción fue incluida en un disco llamado Songs for Survival, me parece que era para un documental de la BBC2 que hablaba acerca de la vida de las tribus indígenas en el mundo. El proyecto no acabo ahí, resultó ser un proyecto alterno para dos personajes, uno fue importante en algún momento dentro de mis gustos musicales, el otro es el más importante personaje de mis gustos musicales y mi mayor fuente de inspiración.

Apparatjik está conformado por Martin Terefe, al parecer un productor, sigo sin encontrar qué produjo anteriormente; Magne Furuholmen, ex integrante de una banda súper ochentera llamada A-ha, aja, aquella banda noruega que tocaba ese famoso tema de Take me on donde salía una mujer y era llevada al mundo cómic que estaba leyendo; Guy Berryman bajista del muy, muy empobrecido musicalmente, Coldplay, y por supuesto Jonas Bjerre, vocalista de Mew, me reservo los comentarios, es bien sabido lo que pienso de ese hombre.

Resulta que “wikipediandole”, encontré que Apparatjik es una palabra sueca de origen ruso que se utiliza para “describir a las personas que causan cuellos de botella en las organizaciones eficientes”, la banda tiene un estilo que se describe experimental, trabajan con varias personas, diseñadores, animadores, me imagino por aquello del concepto, tienen un vestuario específico para sus presentaciones (dos en total, si no me equivoco), actúan dentro de un cubo donde se proyectan varias animaciones y sólo se ven sus siluetas…¿a qué no se les antoja pretencioso?

Hasta para mí que soporto y me gustan las cosas raras, este proyecto me pareció pretencioso, cuando escuche su disco al principio pensé “suena a Mew, porque esta Jonas” y la verdad nadie me quitara la idea de que mucho del asunto creativo sale de la mente de ese hombre que tiene un buen de ideas locas en la cabeza, luego lo acepte y acabo gustándome, aún me da miedo todo el entusiasmo de sus integrantes por el proyecto, sobre todo tanta involucración de Jonas Bjerre, pero me gusta la música.

Lo que acabo por pasarme al lado oscuro, es decir, si Apparatjik me convencía en un 58%, subió un 80% debo decir, fue: no es el primer grupo que actúa detrás de una manta, donde sólo se aprecian sus siluetas, no es el primer grupo que utiliza recursos visuales sincronizados con la música (hablando justamente de Daft Punk), pero me pareció interesantísimo el hecho de construir un lugar donde tocaran, se proyectaran sus animaciones y además fuera una especie de galería de arte. Así que, si me preguntan, por supuesto los iría a ver.

Les dejo su página, si logran descifrarla o entenderla, por favor avísenme porque me he metido varias veces y no le encuentro ni pies, ni cabeza.

http://apparatjik.com/

Y de paso, sé que lo no harán y tal vez ni siquiera les interese, pero si quieren descubrir cómo supe que Jonas Bjerre era una artista en toda la extensión de la palabra, visiten su página, es un sueño para mí y mi mente. A mí me encanta “el famoso generador de números primos de Jonas Bjerre” y el “Human Voice” donde se pueden dar una idea de todo el registro vocal de este hombre.

http://www.jonasbjerre.com/

lunes, 3 de enero de 2011

Crónicas depresivas: Behind the drapes

Nota: Esta es una crónica depresiva que tenía muchas ganas de hacer desde hace mucho tiempo, es una de mis canciones favoritas en la vida y sólo espero no haberla arruinado.




El cuarto

Un cuarto azul, con cortinas claras, una cama individual con edredones color blanco, sucias, zapatos tirados en el piso, un ordenador viejo sobre un escritorio de madera pequeño. En el armario ropa acomodada por colores y ocasiones, el librero lleno de Dostoievski, Hesse, Nietzsche, Poe, Lovecraft, Sade, Homero y desentonando J.K. Rowling. Los discos en cambio no tienen orden, rock, alternativo, muy alternativo, música clásica, jazz y soul.

En el pequeño escritorio, se encuentra un pedazo de papel arrancado de un cuaderno tamaño carta, en él se lee a penas garabateado:

"Todos nosotros ahora, nos rompemos al caer implorando la luz del amor
Atte. B"

No interferir

Entré a mi cuarto y tropecé con mis tenis, cuántas veces tengo que tropezarme con mis zapatos para que se me quite esa costumbre, sueno a mi madre. Tengo que encontrar algo para entretenerme, llevo unos días sin trabajar, no me han llamado de la entrevista, supongo que lo mejor será encontrar otra oferta de empleo. De nuevo leeré a Hesse.

El teléfono suena y se arma un alboroto en casa, no sé quien sea, escuchó la voz de mi hermana de este lado, ahora me llama, creo que es para mí, la verdad no tengo ganas de hablar con nadie, pero por cortesía tomaré el teléfono. Sigo teniendo un pensamiento en la mente.

Ella

Hace tiempo que no hablo con B, espero que este en casa, al parecer su hermana cree que sí, ha estado distante, pero bueno en el encierro todo el mundo parece distante, no sé si decirle que vayamos al cine, o veamos a los demás como siempre, hay algo extraño en su comportamiento, como si ya no le importará vernos, a lo mejor necesita distracción.

Conversación

-¿Bueno?
-Ah si estás, ¡qué bien!
-¿Necesitabas algo?
-Uy de modo que tengo que necesitar algo para verte
-Ah eso, si ¿a qué hora?
-Paso por ti mejor, alcanzamos a los demás en el café
-¿Quién más va a ir?
-Pues los de siempre, ya sabes
-Ah, bueno te espero
-Sí, no me tardo

El café

El café bizarro, en la esquina de la avenida, estaba a su máxima capacidad, las paredes pintadas de color beige con espirales morados, cuadros de cantantes de rock, artistas plásticos, escritores y figuras destacadas, una máquina de capuchinos vieja al lado de una nueva, botellas de sabores de capuchinos, un cuadro enorme de madera rotulado con el nombre del café, mesas estilo minimalista, rústico, muebles viejos, lámparas de distintos tamaños en cada mesa, incienso en tres mesas dentro del café, otras dos de las mesas fuera.

Dentro, en una esquina, cuatro personas sentadas, incienso en el centro, las cuatro personas fuman, vestidas informamente, una con anteojos, otra sosteniendo un libro en el brazo, otra tomando un sorbo de café y otra mirando el reloj.

Todos nosotros ahora


De nuevo en el mismo café, todo el tiempo en la escuela nos la pasábamos en ese café, los hábitos y las costumbres ni con el tiempo se van. De nuevo sonó mi celular, era mi hermano mayor quería saber si iría a comer a su casa el domingo, le dije que si, pero la verdad no quiero, eso de tener que convivir con sus amigos no va conmigo, trato de unirme a la plática; pero cuesta trabajo, mis primos irán, creo que puede ser divertido. Aún no me decido.

Llegamos y veo a mucha gente, hago un gesto de sorpresa y me adentro con L para encontrarnos con los demás, a medio metro de llegar a la mesa tengo ganas de dar la vuelta y salir, hace tiempo que no los veía así, todos juntos, pero no sé qué decir ahora. Me acerco, tomo una silla y me siento, les sonrió y actúo como una persona normal, charlo con ellos y trato de disimular lo más que puedo. Mientras, sigo teniendo un pensamiento en la mente.

Todos mis viejos amigos, no son tan amistosos

1.
Por fin llegaron, pensé que tardarían horas en llegar L es muy indecisa para los lugares en lo que nos veremos y B, no me había dado cuenta que hace mucho que no veo a B, qué bueno que vino, vaya desde la escuela no estamos todos juntos. Este cigarro no me gusta, odio los "light" pero no había otra cosa, creo que pediré otro café. Me imagino que tendremos tantas cosas para hablar. Me siento realmente bien hoy.

2.
No pensé que B fuera a venir, quien sabe cómo le habrá ido en la entrevista, no se ve en mal, a lo mejor si le dieron el trabajo, me quede preocupado por lo que platicamos ayer, parecía que tenía algo, me iba a decir algo, pero se fue de pronto de esa charla por la red. Su sonrisa y humor me hacen pensar: se encuentra bien, quizá me estoy volviendo paranoico, no sería la primera vez, necesito otro cigarro.

3.
Como en los viejos tiempos, estamos todos, seguimos haciéndonos más viejos, eso asusta, bueno en realidad no somos tan viejos, pero he estado viendo a los chavitos de la mesa de enfrente, parece tan lejano cuando yo tenía esa edad. L y B se ven bien, ayer hable con L y olvidaba el buen humor de B, pero ahora T encendió otro cigarro, le pediré uno.

4.
B se detuvo un poco al caminar a la mesa, será que ya no le caemos bien, o sólo yo me di cuenta de ese gesto, hace tiempo que no platico con B como quisiera. Ya no es lo mismo. Necesito más café y otro cigarro.

5.
Qué bueno que B decidió venir, pensé que le tendría que rogar.

Humo

Yo no fumaba con frecuencia, pero todos ellos lo hacían y bueno todos respiramos el humo para saber a qué sabe… como aquella vez. Tome un cigarro, de nuevo el celular, ya no me está gustando la idea de tener uno, cuando lo olvide estuve en paz. No era una llamada, un mensaje de una amiga: "nos podemos ver el sábado", decía, conteste rápidamente un "si, a qué hora y dónde" y apague el celular.

De repente ese lugar me parecía más pequeño, me empezaba a marear, la verdad el humo era insoportable ahora, pero lo respirábamos hasta ahogarnos…como aquella vez. Me despedí y en ese instante todos decidieron irse, no quería que lo hicieran pero lo hicieron, salimos todos juntos, ya era de noche y estaba muy oscuro, había luz, pero el cielo estaba demasiado oscuro, por qué, hice esa pregunta en voz alta, me cuestionaron al respecto, pero seguía viendo el cielo, alguien contesto que sólo estaba nublado y otro me dijo "es que es luna nueva, no esta la luna que a veces es la que alumbra un poco".

Les dije que prefería caminar a mi casa y a solas, no se sorprendieron, aunque sentí algunas miradas de disgusto. Mientras caminaba observaba el cielo, de verdad que todo parecía estar tan oscuro y me llego un recuerdo a la mente: en la niñez mi abuelo siempre me decía que cada vez que me perdiera encontraría el camino a casa con la luz de la luna, en ese tiempo no lo entendí muy claro, pero de cierto modo cada vez que salía observaba la luna como una especie de guía; pero ahora no había luna, ¿entonces qué podría guiarme ahora?, ¿las luces de la calle lo harían?

No sabía qué, sólo sabía que no me sentía bien, ni física, ni mentalmente. Encendí de nuevo el celular y me habían llegado como siete mensajes de personas diferentes, invitándome a salir o sólo para platicar, ese día decidí hacer algo: por diez días me encerraría en mi cuarto sin hablar, ni ver a nadie, no quería saber nada del mundo. Seguía ese pensamiento en mi mente.

A puerta cerrada

Una recamara, una puerta, cerrada.

Encierro

Día uno:
Escribir en mi cuaderno, garabatear unas cuantas frases, dormir. Un sonido aqueja mi sueño, era como si pedazos de papel pelearan entre sí.

Día dos:
Dormir, tirarme en la cama a escuchar música, estuve en vela, por lo menos hasta las 2 de la madrugada, de nuevo ese sonido.

Día tres:
Toque mi guitarra, estaba empolvada, me puse los audífonos y le subí todo el volumen a mi amplificador, no había nadie en casa, esta vez estuve en vela hasta las 3 de la madrugada. Ese sonido continúa.

Día cuatro:
Salí por unas cervezas y algo para comer, no sabía que mi familia se había ido a casa de mis tíos, hoy dormí temprano, a las 9 de la noche, pero ese sonido me despertó como a la 1 de la madrugada.

Día cinco:
Se me ocurrió conectar el teléfono, mala idea. Mis padres llamaron, les dije que todo iba bien, leí toda la tarde, me dormí hasta las 2 de la madrugada, de nuevo ese sonido.

Día seis:
Acomode, desacomode y volví a poner en orden mis discos, los sacaba y volvía a meter en sus cajas, no sé por qué lo hice, me dormí a las 12 de la noche, pero ese sonido no me dejo dormir hasta las 1:30 de la madrugada.

Día siete:
Hacen estragos las desveladas y la mala alimentación. Dolores de cabeza. Comienzo a enfermarme, es un resfriado. Ese sonido sigue ahí.

Día ocho:
Tuve algo de amnesia, no recuerdo qué hice las últimas tres semanas. Sigue el dolor de cabeza y el resfriado. Esta vez dormí hasta las 4 de la madrugada, leí un poco, escribí de nuevo y acabe rayando el cuaderno. Ese sonido.

Día nueve:

Empiezo a creer que esto termino.

Dile a mi hermana que la extraño

No me contesta el teléfono, su forma de ser ya no es la misma, creo que siempre he pensado que tiene problemas, pero me da miedo preguntarle. Les diré a mis papás, la verdad me está angustiando y sé que los angustiaré a ellos también, pero lleva días sin contestar el teléfono, salvo esa vez, dijo que todo estaba bien, ¿todo estará bien? Me encantaba pensar que era así, yo se lo decía, pero ahora no estoy muy segura.

La verdad prefiero corroborar que todo está bien, les diré a mis padres.

Dile a mi hermano que es mucho más fácil


No veo a mi hermana a gusto, y tampoco sabemos qué onda con B, a lo mejor eso es lo que la tiene preocupada, pero no entiendo el por qué, B es así impredecible a momentos, ha salido de todas las cosas que le han puesto enfrente, debe estar bien, seguro salió todo este tiempo con sus amigos y amigas, ha de estar en plena diversión y me parece injusto que mi hermana se preocupe. Va con mis papás, siguen llamándole ¿es tan complicada su situación o qué?

Día diez:

El resfriado me está matando, tomo un frasco con pastillas de esas que siempre tomo cuando el resfriado me tumba en la cama, las tengo en mi mano y regreso a mi cama. Ayer por la noche abrí la ventana y me di cuenta: el ruido de todas las noches era una polilla, así es por nueve días una polilla trato de escapar de mi cuarto.

Seguía sin sentirme bien, otra vez conecte todo, teléfono, prendí el celular, puse música, aunque me confundía el sonido de los timbres del celular y el teléfono, y la música, no hice caso más que a mi música. Estaba aquí, en la casa sin nada por hacer. Prendí el ordenador, pero me desesperaba la lentitud, veo las redes sociales y montones de mensajes preguntando mi paradero, me molestó.

Y seguía ahí en la cama, con un puño de pastillas para el resfriado, de pronto recordé que esas pastillas me daban mucho sueño, después de los nueve días donde la polilla no me dejaba dormir, pensé que sería buena idea tomarme más de lo debido, sólo quería dormir y si pudiera desaparecer un momento. Así tome ese puño, no sé cuántas pastillas tenía en la mano, pero tome todas las pastillas y las trague.

Decidí meterme a bañar, la verdad por el quinto día había dejado de bañarme, no sé si era depresión, seguramente sí, nunca lo he tomado demasiado en serio. Espere a que el agua estuviera caliente. Me metí a bañar y de repente mi cuerpo se relajo, demasiado, todo daba vueltas, me caí, creo que soy de cristal, creo que me estoy rompiendo… y me pegue en la cabeza, sentía aún el agua caliente caer por mi cuerpo, no podía moverme pero aún estaba consciente. Escuché la puerta principal abrirse, me hablaban pero no podía contestar, escuchaba la voz de mi hermana, de mis padres, de mi hermano cada vez más lejano y balbuceé para mi mismo: “Nosotros somos la presa de cada día”.

Sus voces se escuchaban cada vez mucho más lejanas, a una distancia increíble. El último pensamiento que llego a mi cabeza fue el mismo mientras cerraba mis ojos, pero aún sentía caer el agua caliente.

El pensamiento

En el cuarto azul, con la cama individual; las colchas blancas, cortinas de color claro; los zapatos en desorden por el piso; el armario con la ropa acomodada por colores y ocasión; la repisa aún con los libros de Dostoievski, Nietzsche, Hesse, Sade, Lovecraft, Poe y Rowling; ahora los discos estaban en orden, soul, jazz, rock, alternativo. En el escritorio de madera, frente a la pantalla del ordenador viejo una libreta color azul cielo, sobre ella un papel con una nota garabateada, sólo decía en mayúsculas:

¿POR QUÉ ESTAMOS TAN SOLOS INCLUSO EN COMPAÑÍA?

miércoles, 13 de octubre de 2010

Preguntas frecuentes

Hay ocasiones donde uno mismo se pregunta ciertas cuestiones, hoy como parte del día, como parte del momento y de la situación, me hice algunas preguntas que han sido últimamente constantes en mi vida diaria, así que me pregunto a mi misma:

¿Cómo te encuentras después de todo?

Supongo que bien, bien, bien, bien, aunque a mi profesor de taller le moleste; supongo que hasta es divertida esa palabra, no dice nada. Es un punto intermedio entre el saber y no saber exactamente cómo te encuentras. Pero, para ser más clara, emocionalmente me siento como un sube y baja, físicamente estoy sana, hasta el momento; disfruto el momento y trato de no clavarme demasiado en las situaciones, no sé si sea una buena filosofía de vida pero me ha funcionado.

¿Esperas algo con especial entusiasmo?

No, creo que las cosas que te sorprenden llegan de manera demasiado inesperada, pienso, no crees falsas expectativas sobre tal o cual cosa, sólo disfrútalo, sí recibes algo más está perfecto y si no es lo mismo.

Veo que otra vez recurres a Mew, sé que los tienes casi en un altar puedo saber el por qué

Creo, cuando me gustaba mucho Coldplay estaba demasiado encasillada en esa música, en ellos de forma especial, cuando escuché a Mew sentí ese algo que te hace emocionarte al escuchar una canción, cuando sientes que dicen algo importante, algo que te atañe. Casi siempre que escuchó a Mew es porque tengo algo importante que quiero expresar, para mí son una fuente excelente de inspiración.

¿Esa es la verdadera razón por la cuál te gusta Mew, es entonces tu grupo favorito?

Puede que sea esa una de las razones por las que me gusta Mew, pero no es la única, todo el concepto que ellos expresan, las letras, la música, la experimentación con tantos sonidos, silencios, voces; pero sobre todo es, porque cuando los escucho siento una especie de catarsis, cada vez que escucho una canción de ellos al principio pienso, no lo entiendo (más allá de las barreras del lenguaje), luego cuando hago una abstracción sobre situaciones, lugares y momentos, cuando lo relaciono con algún sentimiento cobra sentido lo que dicen y las metáforas que utilizan y hasta pienso que eso que siento a veces, y que pienso que no tiene explicación, bueno… ellos hacen que haya una forma de expresarlo. No es mi grupo favorito, no tengo uno, quizá es con el que más me identificó, pero esto que describo me sucede con muchas otras bandas más, sólo que Mew acapara todos mis sentidos.

También me doy cuenta, y creo que todos se dan cuenta que tienes una extraña y hasta obsesiva fijación por el vocalista de Mew, Jonas Bjerre, ¿por qué?

Yo soy una persona muy extraña, voluble y extremadamente sensible, aunque trate de ocultarlo. Pienso cosas, tengo gustos algo diferentes de la gente que me rodea, no sé si decir que soy rara, porque al parecer la gente piensa que es un término negativo, para mí es un sinónimo de ser diferente y punto. Debo admitir que cuando vi la primera vez a Jonas Bjerre, pensé, es demasiado guapo y en primera instancia eso llamo mi atención, como cualquier otro vocalista de una banda. Cuando investigue más sobre la banda, había mucha información sobre Jonas Bjerre y me di cuenta que él es una persona mortal como todos nosotros, porque cuando escuchas tanto a una banda piensas que ni siquiera son personas, descubrí que tenía tantas similitudes con mi manera de pensar. Me llego a pasar que cuando escuchaba una canción de Mew, me imaginaba un escenario y de repente ver los backdrops (animaciones que utilizan en una pantalla en sus presentaciones en vivo) vi que tenía ciertos elementos que había imaginado antes. Jonas Bjerre es todo un artista, independientemente de Mew, escribe de una forma singular, toma fotos bien bizarras, pinta, anima, dirige, canta y toca varios instrumentos, qué más se puede pedir. A veces caigo en la ridiculez al hablar de él o sobre él, suelo ser así. La verdad sí, si yo pudiera describir al hombre perfecto para mí, sería un nombre: Jonas Bjerre.

Cambiando un poco de tema, ¿le temes a algo en la actualidad?

Es difícil decirlo con exactitud, creo que le tengo miedo a muchas cosas y también sé que no he hecho tantas por miedo. Invariablemente le temo al fracaso, al abandono, a la muerte y no a la mía que eso quede claro, y desgraciadamente a la soledad.

¿Estás leyendo algo actualmente?

Estaba leyendo “Saco de huesos” de Stephen King para no perder la costumbre, me aburrió un poco y no lo he vuelto a leer; comencé también con “Filosofía de tocador” del Marqués de Sade pero me quede en el primer capítulo. Es uno de mis tantos defectos no acabar lo que empiezo. Prometo leerlos.

¿Tienes planes a futuro?

Pues, en algún momento llegue a escribir algo que había escuchado alguna vez “Si quieres hacer reír a Dios cuéntale tus planes”; no creo en Dios, pero por alguna extraña razón pienso que esa frase no está mal. Por lo general, cuando hago planes se echan a perder o, volvemos a lo de las expectativas, son tantas que no me alcanza para cubrirlas todas y acabo decepcionada. Quisiera hacer muchísimas cosas, pero por lo pronto ahora, hago lo que puedo y un poquito más.

Volviendo a la música ¿qué has escuchado últimamente?

He escuchado mucho lo de siempre: Mew, Phoenix, Radiohead, Björk, etc., he estado bien clavada con la voz de Florence and the machine y he estado escuchado bastante a The Temper Trap. Me pasó algo bien gracioso, buscando música para la escuela, encontré varios discos que escuchaba en la prepa y obviamente me trajo muy buenos recuerdos, estoy más bien en esa etapa de escuchar lo que escuchaba, ahora creo que ya no queda con mis gustos, pero es bueno recordar y cantarlas en voz alta, para acordarme que no hubo etapa en la que estuve mejor.

Algo que quieras agregar, antes de terminar la entrada…

No, las palabras ya no brotan en este momento, tengo ese bloqueo, no sólo el del escritor, también el de la charla, a veces tengo tantas ganas de contar muchas cosas o de contar cómo me siento y otras tantas siento que hablo demasiado y no digo nada, así que prefiero resérvame algunas cuestiones, supongo que cuando tenga algo bueno que decir simplemente lo haré.