Ahora que se acerca el concierto de St. Vincent y escuchaba
sus canciones recordé. No fue verla de telonera de Blonde Redhead lo que hizo
casi mágica su música, fue otra cosa que llegó a mi mente escuchando sus
canciones. A modo de broma pensé “creo que necesito otro viaje a Cancún para
escuchar su disco”. Fue en ese viaje hace dos años, fue Marrow al chocar las
olas de ese mar azul ultramarino.
Después me remitió a otro asunto. Cuando revisaba las
entradas del blog para esa entrada número cien, me di cuenta que, aunque poco
mi escritura ha progresado. No creo que llegué a ser una erudita en esto de la
escritura pero es algo positivo. A cambiado en muchas formas y la mayoría creo,
para bien, sólo hay algo que deje de hacer: escribir historias.
Tampoco es que sea muy buena, aún recuerdo algunas
expresiones de mis compañeros cuando leí en voz alta aquella historia basada en
la canción de Radiohead, Fitter Happier. No soy normal y admito ser una persona
bastante volátil. Si, por las noches, antes de dormir fantaseo con mil
historias y me quedo dormida pensando en ellas.
Se preguntarán qué relación tiene con St. Vincent, la
entrada de Roslyn también fue una historia muy fumada que salió con la letra
del mismo título e interpretada por Annie Clark (vocalista de St. Vincent) y
Bon Iver. Fue Marrow, fue Roslyn, el mar y la arena que parecía harina; fue un cuaderno,
el calor y un ipod, eso sacó la historia.
Llamé a esta serie de historias “crónicas depresivas” porque
todas tenían un final muy triste y como si no lo hiciera siempre, también
revelaban algo de mi. La última fue con una canción de Mew y el resultado no
fue muy satisfactorio, por lo cual decidí que acabaría. Posteriormente y por si
no fuera poco, comencé a escribir sobre mi vida cotidiana, revelando un nombre,
nombres, amistades, lugares y un total descaro en este espacio.
Sigue siendo un poco triste haber dejado esas historias que
nadie leía y que continúan resguardadas en esta página, y en documentos de
Word. No sé si pueda regresar a dicha tarea, es complicado, los sueños no son suficientes para crear algo que valga la pena, pero si sale algo estará
aquí, eso es seguro.
O quizá y sería bueno, regresar a Cancún y escuchar un
disco. Sería bueno, pero aún no hay posibilidades de eso en un futuro cercano.
P.D. Atasco mi propia entrada con propaganda del mismo blog, ¿hay algo más vil? ya sé.

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