jueves, 19 de abril de 2012
Debes de tener un radio en la cabeza
domingo, 8 de abril de 2012
Historias
viernes, 17 de febrero de 2012
La conciertiza loca
viernes, 30 de septiembre de 2011
Cinco vídeos
Hace poco pensé nuevamente en esos cinco videos que cambiaron mi vida para siempre, que junto con la música hicieron que algo dentro de mi cabeza marchara de un modo distinto, para bien o para mal esos videos fueron clave para entender pensamientos que por mi inmadurez no podía expresarlos. Aún dudo de tener la capacidad para expresarlos.

A finales del año pasado fui a ver a Blonde Redhead. Antes de ir a su concierto, eche un vistazo a sus vídeos y reencontré Equus. Hace mucho tiempo había visto el vídeo, me llamó la atención no sólo porque Amedeo y Simone son extraños de por sí, y que aquella muñeca recostada en la cama era Kazu. Los colores, las expresiones, los movimientos lentos, el espacio cerrado y casi vacío de la puesta en escena me llamaron la atención. Por sobre todo, los caballos.
Equus es de esos vídeos que te quedas mirando con cierto hipnotismo, no sólo por la hermosa voz de Kazu y la maravillosa letra de la canción, hay algo, un significado. Una mujer enferma postrada en una cama de un hospital un poco austero, con un par de enfermeros gemelos. Podría ser más bizarro.
Esa mujer, en forma de maniquí destruido y esos enfermeros ayudándola se me antoja a una alusión simple y a la vez complicada. Estamos rotos, destruidos y necesitamos cuidados, es mi interpretación únicamente, pero Kazu quiere ser un caballo, quizá porque son libres y no lo son, como nosotros creemos ser independientes pero terminamos siendo totalmente dependientes.

¿Recuerdan esa animación con plastilina llamada Pingü? Yo la adoraba, por eso me gusta Shaun the sheep. Ese tipo de animación tiene un toque artesanal encantador e irresistible para mí. Fue uno de los elementos de Bedshaped que me gustó.
Keane no se caracteriza por los buenos vídeos que tiene, excepto el de Atlantic, en realidad tampoco por la música, pero fui por mucho tiempo fanática del brit-pop y de este tipo de música melancólica y para muchos aburrida. Y sí, Bedshaped es una canción muy lenta y… aburrida, pero que hermoso vídeo tiene.
Cuando lo vi, no me encontraba en la mejor etapa de mi vida y vino mucho al caso el vídeo. Un hombrecillo, vagabundo, solo, perdido; merodea las calles de una ciudad lúgubre, oscura y ruin. Se esconde en un baño donde el resto del mundo no pueda encontrarlo ni juzgarlo, un gato decide ayudarlo, brindarle un poco a su mísera vida, lo alienta a salir, cuando lo hace, con temor, las personas a las que ve son monstruosas. Regresa a su escondite, todo se resquebraja y las frases tienen sentido. Para mí no hay más, eso es.

Llegué a amar con locura a Coldplay, en algún momento pensé que sus canciones me llamaban o me decían algo importante a mí y a una parte del mundo. Con el tiempo creces, encuentras otras cosas y tu percepción cambia. Ahora no me gusta para nada Coldplay, aunque existen recuerdos.
Detestaba y aún detesto los vídeos de Coldplay, son muy sosos y además malos. Pero hay cosas que jamás cambian, y sentimientos que se quedan dentro de uno. Podré odiar a Coldplay, odiar sus nuevas canciones, a su vocalista y sus vídeos, pero reconozco que en tantas cosas a través de ellos pude expresar lo que para mí era inexpresable.
Trouble, la canción y el vídeo hicieron eso. Cuando lo vi la primera vez, debo confesar, vergonzosamente, que lloré. No tenía ni la remota idea de qué decía la canción, pero lo supe en cuanto vi el vídeo y pensé “así, justo como las imágenes plasmadas en ese vídeo, así me siento”.
Un bosque, vivo, feliz, confortable. Una carreta con cuatro hombres tocando una canción con elementos extraños y bidimensionales. Una casa que convive con todo el bosque y la naturaleza. De pronto todo se vuelve oscuridad, todo se destruye, la casa es atacada por un remolino, se va lejos, muy lejos y… todo vuelve a ser real.
Björk para mí es una artista en toda la extensión de la palabra, pero claro es mi punto de vista, creo que mucho antes de que llegaran “cantantes” disque originales, con vestidos extravagantes para llamar la atención, antes, mucho antes estuvo Björk, quien afortunadamente no lo hace por atención, lo hace porque es una artista

Combina la personalidad de Björk con un director que es en extremo creativo, singular, original y cuyos métodos quizá poco ortodoxos generan la genialidad, el resultado es magnifico. El resultado es Bacherlorette.
1. Paranoid Android. Radiohead

No me gustan tanto las animaciones, entiendo que tienen su chiste, pero a veces no logran expresar lo que un ser humano es capaz de hacer. En este caso, es perfectamente lo que un ser humano quiso decir y por lo tanto lo plasmo de esa forma.
Si el vídeo de Bacherlorette lo vi cuando era muy joven, Paranoid Android lo vi cuando en serio era una niña de quizá unos ocho años aproximadamente, me alegra haberlo visto a esa edad, me alegra recordarlo tan bien, me alegra haber soñado con él en ese momento, porque me hizo diferente. Es un efecto secundario de Radiohead en muchos sentidos, te hace diferente y te cambia. En esa época cuando todo el mundo miraba videos de los Backstreet boys y genéricos de ese tipo, me siento afortunada de haberme topado con Radiohead.
La mayoría de las letras de Radiohead son críticas, esta lo es, por supuesto, refleja aquella depresión constante del ser humano, y su reflejo es ese vídeo, qué hacemos aquí, un día cotidiano, ves que el mundo se pudre y se pudre, eres parte de eso, lo que es peor, te jala no tiene piedad de ti, deseas perderte, algo llega, puede ser irónico eso del ángel que rescata a ese hombre, continuas con tu vida, lo demás se sigue pudriendo, pero tu encuentras algo.
Cambio mi vida para siempre.
miércoles, 16 de junio de 2010
Crónicas depresivas: Fitter Happier

Mi vida era ruín, me sentía infeliz, solo. Había comenzado algún tiempo atrás a ser fármaco dependiente, consumía antibióticos, la razón, me hacían sentir mejor; consumir drogas como la marihuana, la cocaína u otras drogas no me causaban el mismo efecto, la había probado pero, con los antibióticos era diferente, era como rebelarme ante la sociedad, porque ellos creían que los antibióticos ayudaban a sanar a gente enferma, bien, yo estaba enfermo y utilizaba los antibióticos para destruirme, era como ironía.
Ese día salí de la recámara porque me desesperaba estar encerrado; tomé mi chaqueta rota, mis llaves y el poco dinero que tenía. El vecindario era igual, deplorable, al menos eso me parecía, pero era lo mejor que podía pagar. Vine aquí pensando estudiar música, lo que me apasionaba, al menos en un tiempo anterior a este, pero los sueños se destruyen y fue así que se destruyeron los míos. No quería regresar a casa, sabría lo que escucharía de mi padre “eres un zángano, te dije que te emplearás en algo relacionado con tu carrera, pero dejar todo por la música, ¡eres un imbécil!”.
Quizá tendría razón.
Mientras caminaba, me senté en una banca, todos me observaban y eso realmente me molestaba, sí, quizá había bebido demasiado y lucía mal. De repente volví mi mirada al piso (como siempre lo hacía), y vi un pequeño libro que decía “Manual para ser feliz”, lo hojeé por un rato y luego sucedió.
Primer paso: Ser más feliz, más productivo, cómodo. Más productivo, pensé, justo como querría mi padre, con esa simple frase cambió la percepción que tenía, contra todos mis pensamientos e ideales, decidí dejar de pensar y… seguir el manual.
1. No beber demasiado. Vacié y tire todas las botellas, empezaría por eso entonces, cambiar mi manera de beber.
2. Hacer ejercicios regularmente en el gimnasio. Busqué un empleo, estaba en una oficina, como contador, mi primera quincena fue destinada a comprar otra ropa; mi segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta quincena fueron destinadas a rentar un departamento más adecuado a mi nueva forma de vida. Finalmente en mi séptima quincena pagué la suscripción de un gimnasio para estar en forma, (tres días por semana)
3. Mejorar las relaciones con tus contemporáneos, empleados, socios. En la oficina todos eran unos ignorantes, tenían pocos intereses y no era afines con los míos, pero si quería ser feliz, tendría que empezar a hablar de lo mismo que ellos.
4. Comer bien. En mi momento de auto destrucción, sólo me alimentaba de comida chatarra, está bien, olvidaría todo eso, nada de cenas de microondas y grasas saturadas, pensé.
5. Ser un mejor conductor, más paciente, más seguro. Me imaginaba yo como buen conductor, siendo cauteloso, nada de altas velocidades, tal vez cuando me casará y tuviera hijos, estaría un lindo bebé en el asiento trasero.
6. Dormir bien. De ahora en adelante nada de pesadillas, ni paranoia de la que tanto sufría en mi otra vida.
7. Cuidadoso con los animales. Deje de ahogar a las arañas en el desagüe, de matar a las polillas o echar agua hirviendo a las hormigas, ahora que me convertía en una buena persona, debía amar a los animales.
8. Seguir en contacto con los viejos amigos. Comencé a llamar a todos los amigos que tenía, los “buenos” por supuesto, los que mi familia habría aceptado, fui amable y los invité a tomar una copa (de vez en cuando tomaba una, como buena persona) y continué en contacto con ellos.
9. Ir comprobando con frecuencia el crédito en el banco, favores por favores. Trataba de mantenerme al corriente con mis cuentas, nada de despilfarrar el dinero, ser ahorrativo, precavido. Algunas veces les prestaba dinero a mis viejos amigos, a compañeros del trabajo, favor por favor.
10. Cariñoso pero no enamorado. Encontré a una chica, una buena chica, inteligente, respetuosa, con habilidades para ser buena esposa, buena madre y buena ama de casa; no me encontraba enamorado de ella, pero era la correcta para esta vida.
11. Unirte a la caridad social y los domingos ir al supermercado. Me uní a varias asociaciones caritativas, donaba dinero y hasta le daba una moneda al mendigo de la esquina por donde transitaba diariamente. Los domingos iba al supermercado a abastecerme de comida nutritiva para tener el refrigerador lleno.
12. Lavar el auto. Lo hacía, siempre se mantenía limpio; lo hacía yo mismo: me hacía lucir mejor ante los demás, lo lavaba incluso los domingos.
13. Ahora trabajando por cuenta propia, un facultado e informado miembro de la sociedad. Deje el empleo para poner uno propio donde asesoraba a mis clientes en sus finanzas, me iba bien. Leía cuanto podía, diariamente los periódicos sin mantener una postura contraria a los demás por supuesto.
Sin llorar en público, menos oportunidades para enfermarse, ya sin miedo a la oscuridad, o a las sombras del mediodía, nada tan ridículamente adolescente y desesperado, nada tan infantil, en un mejor lugar, más lento y más calculado, sin oportunidad de escapar, seguir llorando con una buena película, seguir besando con saliva, ya no vacío y frenético como un gato atado a un palo, más satisfecho, más saludable y más productivo.
Han pasado años desde que encontré ese manual; estoy casado, tengo dos hijos; mi negocio va de maravilla, mi esposa espera un tercer bebé, que pondremos en el asiento trasero de la camioneta. Volví a ver a mis padres y están muy orgullosos de mí, sigo haciendo donaciones a la caridad; me mantengo en forma, le sigo hablando a mis viejos amigos y a los que con el tiempo he acumulado, mis cuentas van bien. Tal vez cuando crezcan les heredaré el manual a mis hijos, serán felices igual que su padre, serán buenas personas, por cierto…sigo tomando antibióticos.


