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domingo, 31 de julio de 2011

La vida en trimestres



Casi oficialmente termino mi relación con la universidad y también casi cumplo mi tercer año dentro de la universidad. Había estado pensando en eso durante las últimas semanas, sobre todo el fin de semana pasado con las canciones antañas de aquellos tiempo de buenaventura, ilusión y ensoñación. Es por esto que decidí escribir el pequeño recuento de mi estancia en lo que sí fue mi carrera, ya que gracias el “magnifico” plan de estudios de la UAM, empecé el plan de estudios de la “carrera” hasta después de un año.


Para seguir un poco el hilo de estos pensamientos, pongo el número del trimestre y lo que recuerdo más de ellos, siempre hay un disco, canción, banda o solista al cual escuché mucho durante algún trimestre (por si les parece extraño los títulos).


4º Mew: Behind the drapes

Fue bastante complicado, tenía un sabor agridulce, ansiaba con locura entrar de lleno a lo que sería la experiencia universitaria de la carrera de Comunicación Social, pero había sufrido una pérdida importante. Ese trimestre la necesidad de compensar ese sentimiento agridulce me llevo a una buena experiencia en cuanto a técnica se refiere dentro del trimestre que popularmente dentro del ambiente universitario le denominan “diseño”. Aunque por otro lado la parte teórica me costaba trabajo –primera vez que tome café con coca cola –y una profesora por demás intolerante, arrogante y típico, con las tres m’s (antes ya explicadas en este espacio). A pesar de no haber salido con una buena nota en teoría y realmente sentirme una idiota en cuanto a esa comprensión de la parte teórica, se compensó con la satisfacción en la parte de taller, de cual –aunque pobremente realizado –me siento orgullosa. En ese trimestre la música de Mew me aliviano bastante, fue parte fundamental dentro del trabajo creativo de mi proyecto y por su reciente visita, más cercana a mí. Conocí a personas importantes que no sabría que serían así de importantes.


5º Phoenix: If I ever feel better/Jamie Cullum: Nothing I do

Después de unas merecidas vacaciones, entré al quinto trimestre, me emocionaba bastante, seguía “fotografía” y después del discurso introductorio que con el paso del tiempo llega a fastidiarte, me enteré que mi grupo era el del turno vespertino, la mala suerte comenzaba y también mi odio hacia los servicios escolares de la universidad. Tuve que hacer mi primera permuta al grupo donde se encontraba la profesora que me había impartido teoría en cuarto trimestre. Seguramente estaba pagando algo muy malo que hice. Fotografía no era lo que esperaba, comenzaba a deprimirme, me sentía la persona con menos talento y creatividad del planeta y la parte teórica se seguía complicando para mí. La incompetencia de mi cerebro llego a un punto crítico. Rescató el concierto de Phoenix ese trimestre y las personas que conocí, también algunas que no sabía que se convertirían en personas importantes en mi vida. Puse a Jamie Cullum, su canción fue la elegida para mi trabajo final en la parte de taller, pensé que la odiaría. Mi trabajo fue un verdadero asco. Algo comenzaba a no cuadrar entre mis deseos y lo que vivía.


6º Muse: The resistance

Después del agotador quinto trimestre, hice mi segunda permuta al grupo donde se encontraban mis amigas para “periodismo”, fue un buen trimestre en algunos sentidos, el grupo era tranquilo, estaba con mis amigas, los profesores eran bastante alivianados y algo que quizá hasta ahora reflexioné: no había parte técnica, lo cual me tranquilizó bastante. Por otro lado el profesor que tuve para el taller, que era más bien de técnica pero periodística, sabía mucho, pero eran clases de historia de las cuales no aprendí mucho. Se puede decir que ese trimestre fue una especie de limbo para mí, como de descanso, por supuesto no sabía que sería el último así. Supongo que hasta ese momento había un punto en el cual disfrutaba mi carrera. No esperaba mucho de periodismo y tenía la esperanza en lo siguiente. Rescaté muchísimo ese trimestre el regreso al placer de la escritura que había perdido gracias a la inseguridad afianzada por los trimestres anteriores sobre mi redacción –insisto sigue siendo bastante mala –pero al menos esas clases de escritura me ayudaron bastante. The resistance fue una parte importante, incluso para la escritura de algunas cosas.


7º Florence and the machine: Dog days are over/ Blonde Redhead: In particular

La vida escolar se tornaba más complicada, más confusa, sobre todo con la llegada de este trimestre en particular. Escuchaba miles de rumores de que el trimestre de “radio” era el más difícil, la verdad con mis múltiples miedos cada trimestre había considerado que podría ser el más difícil. Nuevamente una especie de karma o de mala suerte llegó, me había tocado en el grupo con el maestro más maldito de radio, me pareció también una especie de auto bloqueo porque antes de saber que era maldito me sentía tranquila. El trimestre fue pesado, mucho, por primera vez me quedaba hasta altas horas de la noche en la escuela, llegaba agotadísima a mi casa y ni hablar de la autoestima que estaba por los suelos, ya que mi profesor era de esos que les gusta hacer menos a la gente. A pesar de eso al final pienso que la convivencia fue buena, conocí mejor a personas que no imaginé que conocería tan bien, aunque fue el trimestre cuando esa pequeña inquietud que surgió en quinto trimestre se volvió más grande, la pregunta surgió ¿qué hago aquí? En cuanto a la parte teórica no me fue excelente, pero no estuvo mal, prefería mis clases de teoría que la práctica algo muy raro, aunque no tanto para mí.


8º Two door cinema club: This is the life

A modo de descanso, un poco, y más del lado de estoy en el limbo, llego el octavo trimestre, nuevamente la permuta fue una opción para estar con los amigos. El trimestre tan ansiado de “cine”, la verdad al punto en el que me encontraba, ya no era ansiado. Sabía de antemano eso de que la parte técnica no se me daba, por lo tanto me llego el miedo irracional de no querer tocar ningún aparato relacionado con la parte de taller. Tanta era mi negación que más bien sentía que no quería hacer absolutamente nada, de hecho, me parece que eso sucedió, no hice nada. Mala idea, por otra parte, hacer equipo con amigos. Trabajo es siempre trabajo, desacuerdos hay siempre, pero qué difícil es esa parte con los amigos. Cada vez la vida estudiantil se me hacía más insoportable y el hecho de despertarme todas las mañanas para ir a la escuela se me hacía por demás inútil y fastidioso. En la parte de taller nos había tocado un maestro muy incompetente para la labor de la enseñanza, por lo cual me sentí no sólo decepcionada de mi incompetencia y la del profesor, también de la negligencia de la universidad por poner a personas así a impartir la docencia. La parte teórica fue igual de tranquila, más interesante eso sí. Pasaron cosas muy extrañas ese trimestre, que me cambiaron a mi y mis relaciones interpersonales de alguna forma negativa.


9º Moby: Porcelain/ Lykke Li: Silent my song

Llegué al último trimestre de esta parte “profesional” de la carrera. La verdad me encontraba escéptica, no podía llegar algún profesor, una materia, una máquina que me hiciera cambiar de opinión acerca de mi estancia en la universidad y sobre todo de esta carrera. Hice mi última permuta de la carrera, para cambiarme con el maestro más maldito del trimestre de “tele”. No me pregunten por qué lo hice ya que ni yo misma lo sé, supongo que me gusta sufrir y lo hago bien. En este momento aseguro que ha sido el trimestre más pesado que he vivido, no sólo porque el profesor es un desgraciado, no sólo porque trabajamos día y noche, no sólo porque sus regaños nos afectaban tanto física como emocionalmente, también porque las cosas dentro de mi vida privada no se encuentran del todo bien, juntado todo esto, este trimestre fue una verdadera porquería. La duda se ha disipado por completo, porque se ha convertido en una realidad: no estoy hecha para esta carrera. Y estoy muy agradecida de que falte muy poco para que termine y tenga tiempo de reacomodar, o al menos intentar, mi vida. Y por otro lado debo reconocer: a pesar de sufrir tanto este trimestre, puedo decir que de algún modo la pase bien gracias al buen grupo que me toco, de esas personas alivianadas y simpáticas que pocas veces te encuentras.


No hay música de fondo


He resumido lo que viví en un año, y parece ser tan rápido, gracias a que ahora mi vida se mide en trimestres, es bastante molesto, si quiero contar algo, siempre tengo que decir “bueno cuando iba en cuarto trimestre” o algo por el estilo. Me he quedado en el área de Periodismo, porque descubrí que sigue siendo lo más honesto que puedo hacer, pues elegir otra cosa además de atormentarme por otro año más, sería engañarme a mi misma, querer hacer cosas que ya sé que no puedo hacer, es patético.


Trato de no odiar la universidad, pero tal vez, y ahora no me da tanto miedo decirlo públicamente, la UAM ha sido de las peores cosas que me han pasado, acabo con mis ilusiones, con mis sueños, con mis relaciones sociales, con mi alegría. Lo único que ha hecho es amargarme, hacer que tome todo a pecho, absorberme casi por completo y envejecerme como no tienen una idea. Pero esta sólo es mi experiencia personal, conozco a varias personas que la UAM casi los ha salvado, no fue mi caso, simplemente. Esto debió suceder, sucedió.


No sé, ni pretendo adelantarme a los hechos, así que no haré una predicción de lo que ocurra el siguiente año, tengo una pequeña esperanza de que me satisfaga más que este último año, y siempre me refiero al aspecto netamente académico, aunque con frecuencia afecta la vida social. No estaré al lado de mis amigos, me entristece hasta cierto punto, pero me llena más de incertidumbre, me llegan los pensamientos aquellos de lejanía y cercanía de las personas, si afecta eso, a pesar de no desearlo. Quizá por esa razón nunca entable relaciones tan estrechas con compañeros del tronco interdivisional y divisional, supe que tomaríamos caminos diferentes.


Se sienten cerca las vacaciones, así se le llama al conjunto de días donde no tienes una obligación de cualquier índole, me gustaría hacer muchas cosas, me propuse hacerlo, veremos si lo cumplo, por lo pronto debería irme a la playa o al menos a Oaxtepec, pero la economía personal sigue sin estar en condiciones para darme ese lujo. Lo único que si espero del siguiente año, es que mi vida se deje de medir en trimestres.

martes, 24 de mayo de 2011

La invasión sueca II: Las rimas y los corazones heridos

Debo confesar: estúpidamente siento cierta misoginia con las cantantes, y a lo mejor es más bien la idea bastante clara que nos van vendiendo y que me mostraron desde que tengo memoria. Una mujer disque con buena voz, disque bonita, que con el tiempo se fue deformando muchísimo más. Lykke Li, es de las mujeres que respeto y admiro, junto con otras pocas.

Para una agrupación y/o solista el mayor reto siempre es el segundo disco, sobre todo cuando su antecedente es un excelente primer disco, el cual fue elogiado y aclamado por un modesto grupo de personas. Pocos superar ese reto de forma loable. Lykke Li lo ha logrado como pocos.

No sólo eso, ha demostrado una madurez admirable, pareciera como si llevara veinte años en el medio, su disco Wounded Rhymes pareciera como su material número treinta y a la buena, pues hay agrupaciones que llevan años en esto y los críticos siempre utilizan ese término “suena más maduro” o “se nota que la banda ha madurado”, por lo general es sinónimo no de madurez, sino de evidenciar su sonido antiquísimo y repetitivo.

Ya hable de dos características de Wounded Rhymes, su madurez, que en este sentido tendría más que ver con la diferencia notable entre su primer trabajo y este, su exploración y hasta el sentido más metafórico y profundo de sus letras. A diferencia del Youth Novel, que como su nombre lo dice si era una joven novela y el disco claramente se representaba de esa forma, este disco es como una montaña rusa y tampoco es a la mala, es como todo en la vida, los extremos, el sonido melancólico y el sonido fuerte, y bailable.

En cuanto a su sonido, mantiene su estilo de una forma particular, sabes inmediatamente que es un disco de Lykke Li, pero esta lleno de sonidos tibales, (y lo que de verdad se llama tribal), junto –y concuerdo con eso- lo que leí en cierta reseña, su gusto por el rock and roll cincuentero, combinación un poco extravagante, pero bastante buena y que ejecutada en vivo seguro suena increíble, mención a parte de que sus músicos son bastante competentes.

Luego esta el tema de la hermosa y particular voz de Lykke Li, leí alguna vez en una reseña, que su voz era como de una niña, no sé si estoy totalmente de acuerdo, o más bien si únicamente la definiría de ese modo. En mi opinión hay dos cosas con la voz de Lykke Li, la dulce y casi atractiva, y la grave casi desgarradora, ambas combinadas, ambas para el sentido de sus canciones, lo cual la hace muy, muy peculiar. Sobre todo porque hay alguna razón y más allá de la barrera del lenguaje, aunque lo maneja muy bien, su voz si tiene un dejo de algo de estilo escandinavo.

Y el mayor plus es, ah pues como sufre esta mujer, como todos en cierto momento, como siempre los artistas utilizan el recurso poético del “es un disco más oscuro”, más que nada es que algo le duele como a todos y cuando se trata de una mujer el desamor es lo mejor para plasmar en ese lenguaje poético. Aunque, también como dijo ella “esta enojada con el mundo” y algunas letras también hacen referencia a ello. Pero la mayoría de sus letras reflejan bastante desamor, el amor no correspondido, el desencanto del enamoramiento. Todos aquellos sentimientos que te llevan al extremo cuando, supongo, uno se enamora, por eso mencionaba aquello de la montaña rusa.

En conjunto, todas estas cosas hacen del disco de Lykke Li, que recientemente salió, el 2 de marzo para ser exactos y bajo la producción nuevamente de Björn Yttling (Peter, Bjorn and John) uno de los mejores discos que he escuchado últimamente. Lo recomiendo altamente si les gusta aquello de las voces femeninas, lo experimental, lo original y son fanáticos del sufrimiento y del desamor, lo último no es necesario, tal vez exagere.

Por último les quiero compartir el nuevo sencillo de Lykke Li, Sadness is a blessing, de las melancólicas del disco, pero realmente sublime y les comparto el vídeo no sólo porque la canción es hermosa, también porque el vídeo esta bien realizado. Me confirma el hecho de que si quisiera Lykke Li, hasta podría actuar, aunque siempre agradeces más que se dedique a la música. Normalmente se respeta más a una cantante cuando luego incursiona en la actuación que viceversa, al menos en mi humilde opinión, supongo que se debe a que para cantar, además de voz requieres esa cualidad interpretativa, en fin, ese ya será tema de otra entrada, por lo mientras: sólo disfruten...



sábado, 10 de julio de 2010

Youth novel... la invasión sueca

Hace mucho que quería escribir esta entrada pero tenía que hacerlo bien. La razón es muy sencilla cuando a escuche a Lykke Li quise que la entrada dedicada a ella estuviera bien hecha supongo que fue porque se lo merece realmente y porque quiero hacer una invitación a que la escuchen y no hay otro modo más que mostrarles lo que hace.

Lykke Li es una cantante sueca, su música la definen como indie, pero a sabiendas que no me gusta encasillar la música en algún género y mucho menos la que me gusta, yo sólo les diré que es una chava bien autentica, que hay muchas cantantes hoy en día que tratan de ser excéntricas con motivo de que las personas se impresionen y crean que escucharla es algo “chido”.

La realidad es que Lykke Li es una tipa con un buen de personalidad, además de la que despide en su voz, la que se le nota y da a conocer; la primera vez que la vi en un video pensé “esta mujer sí que tiene personalidad”. Y cuando mire fotografías de ella, me quedo bastante claro, pero si no fuera cantante bien podrías decir que es alguna modelo de esas revistas de moda o algo parecido; y no es que sea guapísima la mujer, pero insisto realmente tiene mucha personalidad.

Pues técnicamente qué les puedo decir que no encuentren en Google. Lykke Li es muy joven, tiene 24 años, nació en Suecia, su madre es pintora y su padre músico, de ahí la vena artística. Ha residido en distintos puntos del planeta, eso puede explicar muy bien por qué tantos ritmos existen en sus canciones. Pero finalmente le llegó la oportunidad en el 2008 cuando grabó su primer álbum “Youth novel” producido por Björn Yttling de Peter Bjorn and John.

Pero pasando a lo que realmente nos atañe: su música. Cuando escuchas su disco entiendes por qué el titulo del mismo, “Joven novela”. Lykke Li está bien joven y su disco es precisamente como el título del álbum una novela, cuando lo escuchas te da esa sensación y bien podrías inspirarte para hacer una.

Al empezar escuchar el disco con Melodies & Desires, el tono de su voz, su susurró te introduce a sus pensamientos y emociones e incluso a los propios, es una invitación a entrar al mundo de la novela que es su disco, un pequeño poema de demostración para sumergirte en los ritmos.

Luego sigue Dance, Dance, Dance. Cuando leí la traducción de esta canción y vi que decía “when i'm shaking my hips, look for the swing, it was all, written in the air”, no me convenció del todo, pero es que cuando escuchas de alguien tan prosaico como Shakira cantar la palabra “hips” es inevitable recordar su horrorosa canción; después entiendes que lo que Lykke Li entiende por esa frase es mucho más diferente y quedas atrapado en su voz y en cómo te guían los sonidos. En una presentación un poco extraña que tuvo Lykke Li entendí lo que ella hacía porque cuando lo vi comprendí que ella usa todo para crear ritmos y que puedes hacer muchos ruidos que no es lo mismo que ritmos, pero con los instrumentos o recursos con los que podríamos considerar hacer ruido, ella simplemente los convierte en ritmos.



Después escuchas I’m good, I’m gone, que fue en verdad la primer canción del Youth novel que escuché, con esta canción supe que me gustaría Lykke Li, además de ese ambiente en el que te transporta y donde es inevitable mover el piecito, la letra es maravillosa. Es de esas canciones que necesitas escuchar en algún momento de tu vida en el que todo el mundo te dice que no vas a poder pero ya tienes una meta trazada y así te rompas la espalda lo lograrás, y además dirás “hey estoy bien, no pasa nada”.

Luego sigue una de mis favoritas, o quizá mi favorita del disco: Let it fall. Y llega en un momento clave, después de escuchar I’m good I’m gone, descubres que quizá no eres tan fregón y necesitas descargar las cosas que se ha venido encima, y de eso precisamente trata Let it fall, con una voz suave y con un ritmo que quedaría contrario a lo que dice la canción pero que irónicamente la complementa, porque para ella es bueno, es bueno dejar caer las lágrimas.

Continuamos con una más tranquila My, y esta si es bien canción femenina de amor; pero si a un hombre se la dedicaran yo creo que no estaría nada mal, e insisto con la voz de Lykke Li es tan armónica, se acopla a cada canción y a cada instrumento tan lindo que disfrutas mucho el momento, además de que los coros son muy buenos.

Little bit, la favorita del gusto en general y la que salió como sencillo, al principio debo admitir pensé “el inicio parece como canción de la tigresa del oriente", por supuesto no tiene absolutamente nada que ver, una vez que adore la canción me dio risa la comparación que hice, tiene ese estilo de ritmos pero mucho mejores, no se espanten por mi comparación. Y también esta es de las canciones femeninas de amor, créanme no le hacen el feo.

Hanging High es más tranquila en comparación a Little bit. Un tema de desamor en un ambiente desolado y frío, no por nada canta “Oh thunder in my heart, These razors cutting Sharp, And leaves me with an ever bleeding scar”, de nuevo la especialidad en este disco, los coros son un plus en la canción.

Otro poema dentro del disco: This Trumpet in My Head , aunque posiblemente cada canción de Lykke Li lo sea. La guitarra y la trompeta me recuerdan dos cosas: la primera las canciones de origen español con un toque antaño y también la música en las películas cuando existe una derrota en batalla o está a punto de vivirse una.

Como contraste a la canción anterior esta Complaint Department, que es más movida y tiene unos bits bien padres. La letra de la canción la entiendo como algo de lo que todos también estamos hartos, las quejas y reclamos de las personas; porque de alguna forma todos sabemos que tenemos errores pero como Lykke Li dice “no somos un departamento de quejas”. Esta canción con los bits y los extraños sonidos en el clímax me hacen recordar un poco a lo que hace Radiohead.

Y como ironía el principio de Breaking it up, me recuerda un poco a Muse con el megáfono y de nuevo los coros, esta vez de niños que hacen sonar como una explosión, de hecho toda la canción es como un grito o una explosión.

Luego gira a algo más tranquilo, a un sentimiento más personal como Time Files, con una voz más dulce pareciera que nos cuenta un cuento, pero en realidad habla de las cosas que extrañamos, del cansancio y el esfuerzo que realizamos, en resumen es muy linda la canción.

Y cierra el disco con Window Blues, una canción fuerte, en un punto intermedio pienso, porque no es lo demasiado tranquila, ni lo suficientemente movida, sólo es como un estado inconcluso, me pareció también que era otra invitación a seguir escuchando, y se hace, se escucha una y otra vez; y no es sorprendente que sea uno de los discos más aclamados y tampoco que por este mismo la hayan invitado a Coachella y a Lollapalooza.

No quiero dejar esto sin compartirles “Possibility”, la grabó como parte del sountrack de Luna Nueva, lo sé, lo sé, pero no juzguen sólo por escuchar “Crepúsculo”. Lykke Li en un principio decidió que no haría la canción porque no se sentía con la capacidad de componer a partir de una historia que ella no ha pensado. Luego salió Possibility y realmente es hermosa, independientemente de que sí hable de algo que paso en la película y más que nada en el libro, quiero que vean este video, porque la mujer le pone un feeling.



Buscando cosas de Lyke Li, me encontré con una joven llamada Sarah Assbring que tiene su proyecto titulado “El perro del mar”; me pareció muy curioso que su proyecto fue nombrado en español, y eso me hizo torcer el gesto un poco. Después me pareció más sorprendente que Lykke Li fue telonera de El perro del mar, ya que ahora es más famosa Lykke Li, por obvias razones, y como sentimiento de fraternidad, la una a la otra se invita a sus presentaciones en vivo.



Escuche a El perro del mar, es casi del mismo estilo de Lykke Li, pero la voz es más suave y si tiene tintes distintos, y es más acústico con más baladas al menos las que he escuchado, no he podido bajar un disco de ella, pero también me parece interesante lo que hace y deseaba dejarles su proyecto; me pareció muy bello dejarles esto, porque parece como una tocada entre amigas, como una tarde de trova o algo así y además la canción es muy linda, entonces pues, les dejo Change of heart de El perro del mar y Lykke Li espero que les guste.

Ojalá que las escuchen, como mujer es imprescindible dejar de escuchar voces femeninas, y también porque aunque personalmente no sea tan femenina, si encuentras una identificación con las canciones; además de que tengo que hacer mi comentario torpe del día, son tan geniales, ellas, su manera de cantar, de moverse y de vestir que cuando crezca quiero ser como ellas, al menos como Lykke Li. Pero dejo que ustedes las escuchen y haber si los invade esta corriente sueca.


( por problemas técnicos, subiré los videos después, gracias por su paciencia)