He
sufrido de insomnio desde que tengo trece años, creo que comenzó con una asunto
psicológico, luego se convirtió en costumbre y posteriormente casi en una
obligación. Cuando deje de dormir mis ocho horas reglamentarias descubrí un mundo
fantástico en las madrugadas, te dan la libertad de hacer más cosas pero la
verdad, también es un martirio, pues te hacen pensar y pensar en otras tantas
cosas.
La
semana pasada y lo que lleva esta me he estado durmiendo a las tres de la
madrugada. No entiendo cuál es el motivo, ya no es una obligación, quizá si una
costumbre y si un asunto psicológico. El martes de la semana pasada dormí hasta
las cuatro y media de la madrugada y sólo me dormí porque consideré necesario hacerlo pues en realidad no tenía sueño.
Me
da un poco de temor que comience a delirar por no dormir de madrugada, la
verdad es que tampoco duermo en la tarde y por las mañanas me cuesta trabajo
abrir los ojos pero no esta durando demasiado ese ritual mañanero. No es
saludable.
A
pesar de eso me las he ingeniado bastante bien, estar despierto cuando el
grueso de la población duerme da una sensación extraña y exquisita, a pesar de
los problemas mentales y de salud, te da cierto espacio, yo leo, escribo,
escucho música y al parecer en las madrugadas es cuando uno se vuelve un poco
más perceptivo. Honestamente hasta unos pasitos de baile me he echado en las
madrugadas con la música bailosa que tengo.
Ayer
enchulé el blog como se darán cuenta. Me pase casi toda la madrugada cambiando
gadgets, eliminándolos, cambiando fondos, cambiando fuentes, imágenes, diseño,
etc. Y de nuevo re encontré aquellas entradas, luego me di cuenta que otros
blogs tienen más tiempo y recordé que este blog lo abrí cuando tenía quince
años, sólo que era danielitaantisocial con doble “a”, lo cerré y no volví a
recuperar lo que mis años de adolescencia habían escrito.
Lo
hice porque pensé que era un poco mal agradecido de mi parte no dedicarle una
madrugada a mejorar visualmente el contenido de mi blog cuando tantas satisfacciones
e insatisfacciones me ha dado. Me emocionó y me avergonzó también el proceso.
Re leer entradas antiguas sólo me sigue llenando de insatisfacciones, salvo
algunos destellos de genuino sarcasmo que hay, lo demás no vale tanto la pena.
Pero
eso hacen las personas en los insomnios, cuando nos volvemos más perceptivos,
más críticos con nuestro trabajo. Las personas compulsivas comienzan a mejorar
sus trabajos con demasiado frenesí, no es que no sea compulsiva, pero mejorar
entradas con pensamientos pasados no era algo que deseara hacer.
A
veces me gustaría que no existieran esas necesidades básicas del ser humano
como dormir o comer, así como son placenteras también a momentos parecen
inalcanzables y nos hacen sufrir irremediablemente. Ya sea porque cuando te
apetece una siesta no puedes hacerlo o porque tienes antojo de cierto alimento
que no puedes comer. Si prescindiéramos de estas necesidades quizá la vida no
sería tan complicada y el capitalismo encontraría en la desaparición del sueño
mas fuentes de explotación. No sé. Ya me mal viaje demasiado.
Por
lo pronto no sé que suceda con mi salud si continuo con los descansos de cuatro
horas. Imagino que cuando regrese a mis labores cotidianas, como ir al inglés
que es lo más inmediato, me costará trabajo levantarme y odiaré haber dormido
tarde. Después entraré a la escuela y sucederá lo mismo hasta que llegue
febrero y estaré más que muerta por no dormir.
A
veces creo que no estoy durmiendo porque creo que en la madrugada puedo
encontrar un quehacer que realmente se me haga productivo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario