Estaba
reflexionando acerca de la entrada dónde me preguntaba el significado concreto
de la expresión “te extraño”. Después de una clase donde la profesora nos
explicaba aquello de la subjetividad de un texto y donde los indicios de tal
subjetividad se marcaban con expresiones como: ese, aquí, allá, al rato, etc.
Pensé
que era igual de subjetivo y ambiguo los términos lo que sea, como sea y lo que
quieras. Cuando uno recibe tales respuestas de pronto se confunde, pero cuando
las aplica sólo significa una cosa: me da lo mismo, no me importa. En especial
con el lo que sea y como sea.
La expresión
lo que quieras es más graciosa. Quién no ha dicho “ándale y te doy lo que
quieras”. Pasa lo mismo con lo que les comentaba acerca de que cuando decimos
ese tipo de cosas, existen ciertos límites implícitos. El problema comienza
cuando pensamos que nuestros límites ya los asume la otra persona. Casi nunca
es así.
Estoy
pensando que debemos tratar de ser más específicos. Si, realmente dejar la
subjetividad a un lado es imposible, dejaríamos de ser seres humanos si lo hiciéramos.
Incluso yo al escribir esto, todo es totalmente subjetividad. Pero quizá y sólo
quizá sería bueno intentar ser específicos.
Pasa
comúnmente al lanzar la pregunta “¿y qué quieres hacer?”. Lo que sea. Es nuestra
respuesta inmediata cuando no estamos seguros de algo. Y ahí esta la clave de
todo. Nuestras respuestas ambiguas siempre yacen de ese gran problema. Nunca sabemos
qué es lo que deseamos. O ¿me equivoco?

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