Ya
lo mencioné, y quizá no me cansé nunca de decirlo, en serio detesto la navidad,
en serio detesto las calles en esta época, en serio detesto a la gente y su consumismo desmedido en esta época, en serio no soporto ver a gente con miles
de bolsas de tiendas departamentales, en algún punto, me enferma.
Hoy
acompañé a mi hermana a comprar los regalos de navidad, el tiempo con la
familia en este caso con mi hermana tiene que valer la pena para exponerme a un
lugar público y con el magnífico plus de ser fiestas decembrinas y que las
personas se vuelven locas con esto de la navidad.
Aún
se me hace absurdo que una bolsa de mano cueste 3,400 pesos, o que unos aretes
que puedo hacer yo cuesten 1,200. He estado pensando que, si lo admito a mi
parte femenina le gusta comprar cosas, pero tal vez nunca llegué a ser
burguesa. Eso me alegra.
Hoy
leí otra entrada de mi blogger favorito –esta frase se escucha completamente
stalker –en fin, decía que tal vez dejaría de escribir por un buen rato, de hecho
si soy una stalker, porque visitaba su blog cotidianamente en espera de una
nueva entrada. Me entristeció la noticia.
Escribe
muy bien, tiene muchos seguidores. Si él que lo hace bien y la prueba es que
tiene tantos seguidores y le comentan… no sé qué le espera a este pobre blog,
que ni es bueno, ni tiene tantos seguidores –todos ellos amigos míos, insisten
en ayudarme a mejorar mi autoestima –y que tampoco tiene comentarios. El futuro
es impredecible.
Acabo
de ver Misery, y ridículamente pensé que sería buena idea que alguien me
secuestrara y me obligara a escribir algo realmente bueno, como lo que le pasó a Paul Sheldon. Eso no pasará, no el deseo del secuestro, más bien escribir
algo bueno. Aquello de la autoestima… me gusta escribir, simplemente lo hago,
no es algo a lo que me quiera dedicar, de hecho, ahora comprendí que realmente
aún no sé qué es lo que quiero.
Sólo sé que en vísperas de navidad, año nuevo y fin de carrera sólo tengo claro que debo practicar más inglés y que con seguridad, seguiré aprendiendo cosas inútiles para mi vida profesional, porque siendo honesta la vida de pseudo estudiante es muy cómoda.
Sólo sé que en vísperas de navidad, año nuevo y fin de carrera sólo tengo claro que debo practicar más inglés y que con seguridad, seguiré aprendiendo cosas inútiles para mi vida profesional, porque siendo honesta la vida de pseudo estudiante es muy cómoda.

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