Esta
fue la semana para las primeras veces. Hice a lo largo de esta semana cosas que
no hubiera imaginado hacer en algún momento. La verdad casi siempre ocurre,
digo o pienso que no haré tal cosa y termino haciendo locuras a la buena. Al
menos en la mayoría de las veces y cuando me doy cuenta sólo me queda irradiar
una sonrisa.
Nunca
antes había visto a tanto rocksteady en un solo lugar, nunca había ido a un
concierto de ska, nunca había estado en un Vive Latino. La razón era muy simple:
díganme malinchista lo sé, pero de
verdad no hay algo de la escena musical mexicana que me sorprenda. Sospecho y
quizá sospechen que la única razón para ir a dicho festival sería una banda más
o menos de mi estilo (si es que tengo alguno).
No
fueron ni los Chemical Brothers el año pasado, ni Kasabian o Foster the people
ayer, fue nada más ni nada menos que una banda de ska. Pero no, esta no es
cualquier banda, es de las grandes, de las leyendas, una de las dos más
representativas del two tone: Madness.
El
Vive Latino es bien diferente a, por ejemplo, el Corona. Para empezar si hay
más diversidad, en un Corona jamás vería a chicas y chicos rocksteady, hay
mucha más promoción y esta infestado el lugar de comerciales y todo aquello
referente a la mercadotecnia, es como un enorme centro comercial de música de
habla hispana en su mayoría.
Me
limité a hacer lo que debía de, es decir, no llegue muy temprano, ni muy tarde.
Sólo iba a ver a los Madness. La gente ahora no me molestó tanto, tal vez
porque intenté en lo posible mantenerme alejada de ella, a pesar de que por un
instante imagine que iba a presenciar el concierto sola. Una chica con su
soledad se acercó a mi, imagino que buscaba compañía y luego pensé que era
válido pero seguramente era algo que yo no haría. Creo que si he ido a
conciertos sola, pero jamás he estado consciente de ello.
Debo
confesar que tenía grandes expectativas con Madness. Ya sé, dije que no tendría
expectativas nunca jamás, no aprendo. No es que no las superaron, más bien fue
la gente, a pesar de no mantener contacto con ella, fueron fríos con la
actuación más que magnifica de los Madness, atribuyo eso a que ridículamente a
mi modo de ver, típico para el festival y en general, Madness no era headliner,
era Molotov (sin comentarios).
Hubiera
querido bailar como si no hubiera mañana, brinque y canté, pero cuando la gente
esta en ese modo, de pronto si te desanima un poco y también pienso que fue a
causa de estar en gradas; pero mi vejez prematura y mi falta de altura ya no me
permiten tales hazañas como ir hasta adelante.
Los
Madness son una bandota, toda la elegancia inglesa la personifican sin ningún
problema. Cuanto me hubiera gustado que fuera un Glastonbury, un Reading, no
sé, donde todos apreciaran lo que Madness nos regaló el día de hoy. A mi en lo
personal siempre me saca una sonrisa. Entiendo ahora cuando pongo mis estados
emo en Facebook y mi amigo –muy fan de Madness –me publica canciones de ellos. Siempre
me ponen de buen humor. Ya quisiera yo llegar a la edad de esos señores,
señorones diría yo, y poder echarme esos
pasitos de baile, tener la energía que ellos tienen, si lo logró podría ser
inmortal.
Confieso
que hasta hace seis meses no tenía ni idea de quiénes eran, qué era el 2tone,
de dónde era, con qué se comía. Fue el hecho de mi parte cinéfila, cuando vi el
tráiler de Los niños están bien, y sonó esa canción causó algo en mí. Después cuando
le publique Our House a mi amigo y el comenzó la iniciación, todo fluyó
fácilmente. Así debe ser la música, qué diablos importa si es ska, indie,
alternativa, dream pop, rock, hip hop, rap, metal, lo que sea, debe causar algo
en ti, algo inexplicable, que te haga mover el piecito, la melena… que te haga
gritar.
Para
ser mi primer concierto de ska, fue maravilloso, y amé a estos señorones, tan
talentosos, tan humildes, tan magníficos, tan… ingleses . Sólo me resta decir:
Ohh we love you Madness.

Lo vi en internet y sí estuvo bueno, sinceramente no soy seguidor, pero tienen chispa y contagian con su estilo. Vientos Danielita.
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