No
tengo ni la menor idea de si leerás esto o si alguna vez lees lo que escribo.
Agradezco infinitamente que, si lo haces, no me lo digas, no comiences con
frases de ánimo como los demás. Si un día te tomaste el tiempo de leer algo
aquí, seguro que tendrías muchas palabras contradiciendo a los demás respecto
al modo en el cual me expreso. Eso lo apreciaría más, pero aún me duele un poco
las cosas que dices.
Un
día apareciste. Después de un par de años, decidiste visitar a aquella persona
que te pasaba la tarea de taquimecanografía. No sé si fue por ocio, pero lo
agradezco. Si no hubieras aparecido ese día, mi vida durante estos años sería
mucho más aburrida de lo que ya es.
De
esto se trata. Cuando digo que expresaré todo lo que pienso sobre los demás,
tratándose de ti, sólo puedo hacer esto. Eres, como nadie, como nadie que haya
conocido antes. Me pregunto muchas veces cómo no me percate en la adolescencia
de eso. Imagino que era muy joven para verlo o simplemente no estaba planeado
que aparecerías o más bien reaparecerías.
Tengo
tres nombre en mi mente de tres personas que cambiaron mi vida y, que como ya
lo dije a una de ellas, me cambiaron sin pretenderlo. Tu eres una de ellas. No
imaginas la manera en la que mis pensamientos y mi forma de ser cambiaron al
conocerte, sin darme cuenta. Y también en la que mejoraron, sin duda alguna,
mis gustos.
Eres
la persona más honesta y directa que he conocido. Sin miedo. Sí lo hay, lo
ocultas muy bien. No tienes un agujero negro, sabes protegerte. Aún temo de tus
comentarios, de tu forma sarcástica e irónica de decir las cosas. Aún temo que
mi forma de ser te aburra para jamás volverme a hablar.
De
entre todas las personas que conozco, eres a la única que le creo todo. Nunca
le tienes lástima a la gente. Sé que contigo no obtengo ninguna clase de
compasión y más bien las palabras que tengo, pero temo, escuchar. Cuando me
dejaste entrar, me sentí realmente agradecida, pero sabes, creo que de algún
modo lo eche a perder. Soy tonta. Me volví en una Aurora.
Otra
vez, vuelvo a recordar aquella pregunta que me hiciste ¿es verdad que cuando
platican conmigo tienen que pensar antes de hablar porque les da miedo? Ese día
te conteste afirmativamente. Después me di cuenta que esa respuesta siempre va
a ser un “si”.
Y al
final de todo no importa cuantas veces me cuelgues el teléfono, ni cuántas
veces me contestes de forma cortante porque seguramente hice una estupidez. La
verdad es que deseo estar cerca de una forma u otra. Porque sé que antes no era
así. Siempre has mantenido mis pies en la tierra.
Cuando
veo No Distance Left to Run, lo entiendo. Absolutamente, tu eres Damon y yo
Graham. Cada vez que veo esa parte donde Alex dice “Graham hablaba mucho de él,
Damon es alguien de quien siempre hablas”, pensé lo mismo de ti: eres alguien
de quien siempre hablan. Qué puedo decir de ti a lo que temas. Te admiro mucho.

Al leerte recordé a alguien que me provocaba sentimientos parecidos y no pude evitar que el corazón se me hiciera chiquito...
ResponderEliminarY ya, eso es todo lo que puedo decir.
Saludos!
A veces es más fácil expresarlo de esta forma
ResponderEliminarSaludos!