Continuo
con el trauma de Blur. Sus letras, a diferencia de muchas de las bandas que son
de mi agrado, no son tan introvertidas. Ellos mismos lo dijeron, hablan de
personajes. Y vaya que han sido bastantes personajes los que he encontrado a lo
largo de estas semanas. Intento decirle a más de uno que es un triste Charmless
man.
Volví
a ver el documental de Blur: No distance left to run. Y además vi algunos
vídeos de ese legendario programa británico de Top of the Pops o TOPS, para finalmente
recordar mi infancia, todo lo que hubo en ella y hasta lo que no.
Estaba
también pensando en la ausencia de algún concierto de Blur en México, porque
había venido Oasis, cuando los Gallagher sabían que eran hermanos, y hace unos
meses Pulp vino a dar un maravilloso –lo que he escuchado –concierto. Y al
pensar en estas bandas, llegue a la conclusión de que fueron muy valientes.
Llegué
a tal conclusión después de ver los absurdos programas de TOPS y al recordar esa
parte donde Graham dice que hubo un tiempo donde Blur se convirtió en una banda
teenager asquerosa.
Los noventas
fueron raros. Lo sé ahora que lo veo a la distancia, que veo los programas, la
forma de vestir y la nula herencia que dejo. Lo que persistió fue lo que estuvo
contra corriente esos años. Realmente fue una época plástica. Y en un sentido
hasta literal, recuerdo que estaban de moda las mochilas transparentes de plástico
con la carita feliz; las donas color fosforescente en las muñecas; los zapatos
toscos de plataforma; los peinados tetos y los pantalones de campana… de mucha
campana.
En ese
tiempo fue cuando salieron “bandas” y artistas, que le llaman plásticos, ahora
entiendo que se refiere a algo así como que en serio todo era de plástico, no a lo que en realidad es un artista plástico. Bandas como
los Backstreet Boys, N’sync o mujeres como Britney Spears o Christina Aguilera.
Y en realidad hasta las bandas esas norteamericanas que luego salieron a
criticar todo, no eran tan buenas (si, me refiero a Blink 182) ya nadie las
recuerda.
Y
entre todo eso, en el auge de su carrera, porque obviamente son bandas que
empezaron antes de los noventa, están ellos: Blur, Pulp y Oasis, entre otras
que seguramente estoy olvidando. Y puedan gustar o no gustar a muchos –no soy
la más fan de Oasis –pero les reconozco que hicieron su lucha.
Mucha
música ahora me parece una basura. Las que obviamente y casi por default sabes
que son en serio una bazofia, y las otras que se dicen ser bandas y son una
burla. Pero creo que ahora, gracias al internet hay más gente joven, muy joven
que puede escuchar lo que le plazca. Hasta antes del 2000 y por lo menos en mi
experiencia, no podías escuchar otra cosa que no pasara en la radio o en la
televisión, peor aún para los que no contábamos con televisión por cable.
No me
siento avergonzada, ni orgullosa de crecer en esa época. No elegimos cuándo
nacer, desgraciadamente no elegimos cuándo nacer. Lo que agradezco es que de
entre tanta basura, un día, en una tarde, de un mes, de un año de esa década
escuché canciones que cambiaron mi vida.

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