No
fue Steve Jobs, tampoco las computadoras Macintosh. En general fue la evolución
y los cambios inesperados que ocurrieron. Lo que hizo Steve Jobs y la manzanita
fue poco a poco monopolizar nuestras vidas. Ahora nadie se imagina sin un aparato
que no lleve una “i” de por medio.
Recorría
un centro comercial. No sé si han puesto atención a las “islas” que hay en
medio de las plazas comerciales donde venden accesorios para celular. Ahora
también los celulares necesitan accesorios por si no fueran de por si
ostentosos. Hoy me fijé en una y me di cuenta que venden cosas muy excéntricas
para los iPhone.
Después
de recorrer el pequeño local, me enojé. Venden toda clase de cosas para iPhone
y al diablo los demás mortales que contamos con otro celular. ¡Claro! Todos
tienen un iPhone. Eso de: “todos tenemos un iPhone” me parece una especie de
tétrico ritual. Además si no tienes un iPhone tienes que vivir tu vida en la
discriminación tecnológica.
Eres
un cavernícola, comes con las manos o de lo contrario tus cubiertos están
hechos de huesos humanos; seguro vives en una cueva comiendo insectos, también
te comunicas por señas y vives en lugares incivilizados del planeta si no
tienes un iPhone.
Sí,
tengo un problema con los iPhone. Una vez una serie de personas me comentaron que
mi aversión al iPhone es, sin duda alguna, porque no tengo uno. ¡Vaya me
encanta la psicología inversa! Seguramente es un aparato muy útil, muy útil,
eso no lo pongo en duda, pero no mientan, no es para todos y lo saben.
En
mi vida me parece inútil un iPhone por varias razones. Hasta ahora no necesito
estar conectada las 24 horas; tampoco necesito “tuitear” o actualizar mi estado
de Facebook cada cinco minutos, así que por ese lado no lo usaría con
frecuencia. La contradicción del iPhone es que su tamaño es demasiado pequeño
para fungir o intentar ser un “ordenador” y es extravagantemente grande para
ser un celular ¿Dónde quedó la época de “entre más pequeño sea un celular
mejor? Creo que regresaremos al modelo Motorola dynatac 8000x.
Confieso
que uso varios productos Mac… está bien, el único que no uso es el iPhone. Vivo
en una ciudad peligrosa, mis rutas tampoco son muy seguras. He sido asaltada
dos veces cerca de mi zona “segura”, y además soy muy paranoica. Si tuviera un
iPhone no tendría un uso correcto, si es que existe alguno.
Para
las personas cuyas vidas están ligadas al 110% de Internet, es decir, hombres y
mujeres de negocios, negocios independientes o afines me parece que resultara
muy útil un aparato como esos.
Probablemente
esto quede como testimonio por si alguna vez adquiero un iPhone (por favor
Thor, por favor no) y entonces ustedes se encarguen de reprochármelo, no sería
la primera vez y, no será la última. Pero después de todo esas cosas son bien
desechables. Tristemente he visto a personas tardar años en pagar estos
aparatos y el día que liquidan su deuda: “Nuevo iPhone 145S10” ¿En serio?
No
puedo criticarlo del todo, soy parte de la generación que tuvo que adaptarse de
la máquina de escribir a la computadora, del cassette al mp3, los cuadernos a
las tabletas. Vivimos en esta iVida que a veces me hace sentir tan vacía.
Y no sólo eso. Lo que tiene de malo el Iphone (y el Ipod) es que son aparatos muy frágiles y de vida corta. Fueron diseñados así para que la gente comprara más aparatos. Además, como mencionas, hay gente que pasa años en pagar un Iphone y de repente, sale una nueva versión que "supera" con creces a la versión anterior. También este fenómeno (el amor por el Iphone), demuestra que estamos viviendo en una era de consumismo. Pero no sólo se aplica al Iphone. También se aplica a las otras marcas de Smartphones como el famosísimo Galaxy, propiedad de Samsumg.
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