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domingo, 3 de marzo de 2013

Tal vez no con él



He estado pensando estos días en la soledad. De pronto parece recurrente en estos tiempos. Parece que entre más gente hay menos nos importamos. A veces cuando camino por las calles me preguntó si se sentirá igual de solo él o ella. Aun soy muy ingenua y aún me siento como cuando tenía doce años con respecto a las relaciones. Aunque la soledad suele ser más general.

Hoy, otra vez fui al cine sola. Hace poco mi hermana y mi prima se sorprendieron al confesarles que me había atrevido a ir al cine sola. No parece estar mal y no está mal. Nos hace falta tiempo para pasarla con uno mismo. Cuando estamos acompañados nos olvidamos pasar tiempo de calidad con nosotros mismos.

No estoy en busca de compañía. Imagino que esto y otras cosas parecen intentos desesperados. El intento desesperado está en poder estar en compañía de mi misma sin volverme loca. Hoy caminé por la ciudad y me pareció algo productivo. Ojalá fuera buena para tomar fotos porque había imágenes realmente increíbles.

No me preocupa lo que los demás piensen acerca de recorrer las calles de la ciudad sola, realizar un trabajo sola o ir al cine sola. La verdad pensé en alguien. En alguien que no he podido sacarme de la cabeza. A veces creo que me acompaña parecido a lo que le sucede esa mujer que va a París sola en Paris j’ t’aime, sube a un edificio y se pregunta qué le hubiera dicho esa persona.

También repaso a mis amigos. Imagino que estoy con ellos. Pienso  que ella me diría esto, si estuviera con tal no hubiera visto esto, con él hubiera reído, con ella platicaría, con él… no tal vez no con él.

Hice recorridos largos y cortos, la mayoría sola. A veces creo que si viajara sola estaría en un balcón escribiendo y llorando sin parar. Luego pienso en que viajar parece ser sobrevalorado. Viajar es necesario para alejarse de las personas, sobre todo de las personas.

Vi Silver linings playbook. No sé si esta sobrevalorada, si Jenifer Lawrence también o que el final pareciera de superación personal. Escuché sobre esta película que así son los romances actuales. La gente vive con muchos miedos, con depresión, con fobias y muchos, muchos estados de humor. Sí es común, parece que el resto no lo entienden.

Jamás he ido al psicólogo, se me hacen innecesarios. Por supuesto, nunca he tomado un medicamento recetado por algún psiquiatra. A pesar de ello, entendí muchas cosas de lo que vivían Patrick y Tiffany, protagonistas de la historia.

Hace un tiempo publique un estado que decía “soy propensa a enamorarme de personas psicológicamente dañadas”, más de una y uno se identificaron. Si es tan común, por qué parece que nadie lo comprende, me pregunto nuevamente. Ellos decían que todos, todos lo hacemos.

Si me preguntan los problemas actuales de relaciones y personales tienen esa base melancólica que lleva a la depresión y a la soledad. El final de la película es bastante esperanzador, se las compré por ahora. Pensé que quizá encuentre a una persona no precisamente en ese modo romántico, sólo una persona que entienda por lo que paso, pero no es con él. Eso lo estuve pensando durante la película y todo el camino... tal vez no con él.

jueves, 3 de enero de 2013

Está bien comportarse como idiota



Una vez alguien me dijo que no es bueno entrar en controversia con el otro. Las discusiones nos hacen infelices sobre todo si la otra persona decide que desea tener siempre la razón. También si consideramos que podemos ser muy necios. Discutir me gustaba, lo admito, pero ahora se ha convertido en un fastidio.

Aquella persona tiene razón: inútil es, entrar en controversia con alguien que a toda costa desea tener la razón. Si eso pasa, me dijo, dale la razón por lo general no la tienen y eso les molesta más.

Hace poco tuve un conflicto con los demás y conmigo. No puedo decir que no me agrada tener la razón pero en realidad no la tengo. No por eso voy a dejar que el mundo se crea un sabio y entonces vengan a decirme lo que tengo que hacer. Está bien no entrar en controversia pero tampoco se trata de quedarse callado.

Me molesta mucho la actitud de las personas cuando creen que saben todo acerca de todo y más aún que pueden hacer todo. Afortunadamente he aprendido a no ser tan cerrada y aprender de las cosas que aunque no me gusten pues sirven, eso incluye escuchar críticas que muchas veces no me agraden. Escucho, observo y aprendo.

Un día si te crees con un poco más de autoridad para sostener una platica con alguien, externarle tu desacuerdo sobre algo y dar tus razones. Sólo de vez en cuando está bien comportarse como un idiota, pero no lo haces todo el tiempo.

Me cuesta iniciar y sostener conversaciones con las personas, sobre todo y curiosamente con las que saben y les gustan las mismas cosas que a mi. Al final me da mucha flojera y trato a toda costa de evitarlas, siempre quieren tener la razón y por mi parte creo, que defiendo lo que pienso pero acabo rindiéndome no porque los demás sepan más o tenga más sentido lo que dicen, sino porque me da mucha pereza contradecir a personas necias.

Si, está bien comportarse como un idiota, no todo el tiempo, pero para ellos continua siendo la forma correcta de comportarse. Podría decirles esto todo el tiempo, pero ya no me interesa, no quiero, no quiero ir a donde ellos van.

Todo esto me vino a la mente después de traer días tarareando esa canción ridícula de los Arctic Monkeys de A Certain Romance. Me parece que trata sobre los “posers”, pero la verdad algunas partes de la letra vienen mucho a colación. Como aquella que dice: “Bueno por ahí hay amigos míos ¿qué puedo decir? Los conozco desde hace tiempo, pero no puedo enojarme con ellos de la misma forma”.

Todos somos unos idiotas a veces.