¿En
qué somos principiantes? En los empleos, en los oficios, en las amistades y en
las relaciones en general. Supongo que para acabar pronto, somos principiantes
en todo. Aquello de que cada experiencia es una nueva y por lo tanto debes
aprender de ella, debe tener algo de crédito, por muy basuración personal que se escuche.
Me pregunto
por otro lado, sí las películas son ficción ¿cómo es que logran capturar tanto
de la realidad? Me pasa con Somewhere, me pasa con Juno y en mayor, mayor
medida con Lost in translation. Tienen algo esas historias sencillas, lo he dicho
muchas veces, sobre todo a compañeros en la escuela, las historias sencillas
están mejor logradas porque son sencillas y son reales, las sientes y las
crees.
Me pasa
ahora con Beginners. Si, bueno mi papá no es gay, y quizá a diferencia de
Oliver (Ewan Mcgregor) no he llegado a los 38 años sin encontrar el amor,
porque aún espero que llegué un león y no quiero una jirafa. Es eso: los
diálogos. Recuerdo muy bien que en mi clase de guión la profesora nos repetía
que no tenía que haber tantos diálogos, todo tenía que ser descripción y acciones, a
mi me valió un reverendo cacahuate y terminé haciendo mi guión con diálogos
inmensos.
Ahora
pienso que son los diálogos lo que más valoro de las películas. Puedo no
recordar las acciones de los personajes, pero recuerdo bastante las frases, las
inolvidables frases de las películas y me dan ganas de decirle a mi profesora:
¡eh! ¿qué pasaría si ese personaje no dijera eso?
Si,
también las acciones de los personajes son importantes. La cuestión con
películas como Lost in translation y Beginners es que no son grandes acciones; son miradas, son entrelazados de manos, caricias, las que son realmente
importantes, por eso son reales y bueno quizá por eso me gustan tanto. Trato, quizá
ilusamente, de imaginar que en cuanto a dificultad actoral esas historias
sencillas son, de hecho, las más difíciles de interpretar.
Beginners
es una historia sencilla, nada de la espectacularidad de Hollywood, ni cine
conceptual o de arte que tanto aman los hipsters. Oliver un caricaturista de 38
años se encuentra con una excéntrica chica (Mélanie Laurent) y comienzan una divertida relación,
mientras él recuerda los momentos que marcaron su vida con sus padres, sobre
todo con su papá (Christopher Plummer) quien ha fallecido y en sus últimos años, después de admitir
su condición homosexual, decide vivir como tal.
Eso
lo puede decir miles de sinopsis. No entiendo de qué modo llega una película a
mis manos y puedo verme reflejada en ella, pero es así. Beginners trata, según
mi percepción, de nuestras relaciones, de las relaciones con nuestros padres y
cómo influyen en la vida de uno. A veces no quieres repetir sus errores, a
veces los admiras o los odias, o recuerdas aquel sermón que te dieron hace
años.
Se trata
del amor, del amor a los padres, de los traumas, de cómo afecta el amor a tus
padres con tus relaciones personales, cómo salen a relucir tus miedos. En general
habla de cómo vivimos el amor. Y a mi eso se me hace excepcional,
aunque no a todos.
Al
final, tiene una teoría interesante, todos somos principiantes en las
experiencias que se presentan. Dicen que no hay dos experiencias iguales y
supongo que es cierto, pueden ser similares pero invariablemente dirás: “nunca
antes me había pasado esto" o "nunca antes había sentido esto”. Después de ver la
película dos veces, de pensarla, de recordar frases de ella me sigue generando
ese sentimiento extraño que me sucede al ver esas películas. Supongo que es la magia del cine.

No hay comentarios:
Publicar un comentario