martes, 23 de abril de 2013

Broken



Ella es aún pequeña. Su padre esta a su lado preocupado. La imagen es aterradora. Ella tan pequeña postrada en una cama. Él la mira porque no hay nada más en este mundo. Ella tiene los ojos cerrados. Imágenes aleatorias pasan de un momento a otro. Él la tiene tomada de la mano pero ella no parece percatarse. Él le dice: “Tú eres mi chica”.

No voy a decir que soy muy intelectual y veo películas independientes. Llegan porque en realidad no soy tan indie. Llegan porque me gusta lo mismo que a todos pero con algunas diferencias.

El cine inglés se me antoja atrevido, se me antoja simple y por sobre todas las cosas se me antoja melancólico y emocional. Es por eso que las películas de realizadores ingleses pegan en lo más profundo del alma. Llegan donde las palabras quizá no puedan hacerlo y quieres volver a ver esa escena una y otra vez para entender.

Broken llegó en un momento especial. Broken en el modo más técnico es una película inglesa. Ópera prima del director Rufus Norris. No existe un elenco espectacular, salvo Tim Roth y Cillian Murphy. Al decir espectacular me refiero a que no hay en la película actores que ganen las absurdas cantidades de Hollywood.

En cuanto a actuaciones espectaculares debo decir que la joven Eloise Laurence es realmente sorprendente. Nadie más pudo ser mejor esa pequeña niña que esta a punto de descubrir el cruel mundo en el que nos toca vivir.

En la película podrá haber mucho tópicos, pero quiero resaltar el que me conmocionó al punto de las lágrimas cada vez que la veo: la relación padre-hija.

Para los que tenemos algunos conflictos con los padres, puede ser padre o madre, lo entendemos. Es complicado querer a personas que nos dicen que tenemos que amar. Supongo que vendrá la inserción de la frase cliché de: “nadie los enseño a ser padres”. En realidad, nadie nos enseño a ser humanos y mucho menos a amar.

Dicen que las niñas son más apegadas a sus padres y los niños a sus madres. No sé qué tan cierto sea eso. La realidad es que en ambos casos, cuando una ausencia duele, duele en verdad. Puede ser, sí, puede ser que sea cierto que las mujeres estamos más apegadas a los padres.

A veces, es difícil verlo a los ojos. A veces es difícil abrazarlo para volver a sentir amor. Es difícil perdonarlo y verlo sufrir por mi causa. Yo no sé qué se sienta que un hombre te rompa el corazón, pero si dicen que el padre es nuestro primer amor, entonces creo que él ha roto mi corazón un sinfín de veces.

Cuando veo la escena que les describí al principio, me pregunto qué pasaría si estuviéramos en esa situación él y yo. Me pregunto qué sentiría él y yo. Me pregunto si podría regresar con él y también si él volvería a quererme como antes o volvería a importarle como antes. Sólo sé que el rojo es color cuando mueres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario