miércoles, 25 de julio de 2012

¿Qué es eso?



Creo que escribo desesperadamente para llegar a un número non representativo. Pero bueno si esto sirve de algo para cumplir una especie de meta, entonces lo acepto. Y también asumiré lo que hasta ahora me parece irremediable, hablar de experiencias personales y de mis ridículos pensamientos.

Hoy pasó algo bonito, así algo bonito. A pesar de todo, de lo que siento tantas veces por las noches, en el día se pueden compensar por días como hoy. Nunca espero que haya más, ni menos, más bien no me pongo a pensar en ello. Por tal razón tengo en este momento un espíritu algo, sólo un poco, positivo.

Llegué a casa, ya sin tanta paranoia, cantando una canción. Oh my baby, oh my baby, oh why, oh my. Entonces no tuve opción: al prender el ordenador busqué inmediatamente esa canción y entonces con una muy pobre entonación canté, sin importar las personas que viven aquí: Love’s the greatest thing that we have, I’m waiting for that feeling.

Hace mucho, mucho tiempo me encontraba de ociosa tras el ordenador, aunque quizá eso sea más cotidiano de lo que pienso. Tenía dieciocho años, unos más, otros menos. No sé cómo llegué, imagino que veía cosas sobre el tema, pero llegue a un foro de mujeres solteras y desesperadas.

Es bien triste, pensar que hay mujeres que en algún momento de su vida, jóvenes o adultas, sientan tanta desesperación por aquello de tener una pareja. Había cosas tristísimas, otras absurdas y algunas hasta divertidas. Desde la mujer con sobrepeso que jamás ha tenido un novio hasta la chavita de catorce que la tronaron. No sé cómo llegué ahí pero me dejaron pensando. Y debo mencionar que soy reacia a esos temas.

Nunca he sido alguien, no sé cómo decirlo sin que suene a cliché o que parezca que me desvalorizo y comiencen a localizarme para recomendarme un psicólogo. Evidentemente no soy una reina de belleza y llamo poco la atención. Nunca me ha importado demasiado y detesto como no tienen una idea el trilladísimo comentario de: “allá afuera está el indicado, el que es para ti”. ¡Meh!

Después de leer los “casos” de las personas de ese blog, la verdad me amé un poco más. Las mujeres no necesitan estar en pareja, muchas deberían aprender a estar solas. Muchas, créanme muchas. El resto de nosotras seguiremos escuchando frases sosas y aburridas.

Y es donde entra la canción de la banda del mes: Blur. No tengo ni idea de por qué me gusta tanto Tender, es tan cursi, sobre todo no sé por qué me gusta cantarla con tanta felicidad. Creo que se debe a la magia de Damon Albarn y la forma tan esperanzadora en que la interpreta.

No entiendo, hasta ahora qué es exactamente eso del amor. Me siento como una niña de siete años tratando de entender eso. Igual todo sigue siendo un juego y las personas que observo lo siguen viendo como un juego, pero no lo sé. Mientras tanto sigo coreando: oh my baby, oh my baby, oh why, oh my.

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