domingo, 17 de junio de 2012

Beginners



¿En qué somos principiantes? En los empleos, en los oficios, en las amistades y en las relaciones en general. Supongo que para acabar pronto, somos principiantes en todo. Aquello de que cada experiencia es una nueva y por lo tanto debes aprender de ella, debe tener algo de crédito, por muy basuración personal que se escuche.

Me pregunto por otro lado, sí las películas son ficción ¿cómo es que logran capturar tanto de la realidad? Me pasa con Somewhere, me pasa con Juno y en mayor, mayor medida con Lost in translation. Tienen algo esas historias sencillas, lo he dicho muchas veces, sobre todo a compañeros en la escuela, las historias sencillas están mejor logradas porque son sencillas y son reales, las sientes y las crees.

Me pasa ahora con Beginners. Si, bueno mi papá no es gay, y quizá a diferencia de Oliver (Ewan Mcgregor) no he llegado a los 38 años sin encontrar el amor, porque aún espero que llegué un león y no quiero una jirafa. Es eso: los diálogos. Recuerdo muy bien que en mi clase de guión la profesora nos repetía que no tenía que haber tantos diálogos, todo tenía que ser descripción y acciones, a mi me valió un reverendo cacahuate y terminé haciendo mi guión con diálogos inmensos.

Ahora pienso que son los diálogos lo que más valoro de las películas. Puedo no recordar las acciones de los personajes, pero recuerdo bastante las frases, las inolvidables frases de las películas y me dan ganas de decirle a mi profesora: ¡eh! ¿qué pasaría si ese personaje no dijera eso?

Si, también las acciones de los personajes son importantes. La cuestión con películas como Lost in translation y Beginners es que no son grandes acciones; son miradas, son entrelazados de manos, caricias, las que son realmente importantes, por eso son reales y bueno quizá por eso me gustan tanto. Trato, quizá ilusamente, de imaginar que en cuanto a dificultad actoral esas historias sencillas son, de hecho, las más difíciles de interpretar.

Beginners es una historia sencilla, nada de la espectacularidad de Hollywood, ni cine conceptual o de arte que tanto aman los hipsters. Oliver un caricaturista de 38 años se encuentra con una excéntrica chica (Mélanie Laurent) y comienzan una divertida relación, mientras él recuerda los momentos que marcaron su vida con sus padres, sobre todo con su papá (Christopher Plummer) quien ha fallecido y en sus últimos años, después de admitir su condición homosexual, decide vivir como tal.

Eso lo puede decir miles de sinopsis. No entiendo de qué modo llega una película a mis manos y puedo verme reflejada en ella, pero es así. Beginners trata, según mi percepción, de nuestras relaciones, de las relaciones con nuestros padres y cómo influyen en la vida de uno. A veces no quieres repetir sus errores, a veces los admiras o los odias, o recuerdas aquel sermón que te dieron hace años.

Se trata del amor, del amor a los padres, de los traumas, de cómo afecta el amor a tus padres con tus relaciones personales, cómo salen a relucir tus miedos. En general habla de cómo vivimos el amor. Y a mi eso se me hace excepcional, aunque no a todos.

Al final, tiene una teoría interesante, todos somos principiantes en las experiencias que se presentan. Dicen que no hay dos experiencias iguales y supongo que es cierto, pueden ser similares pero invariablemente dirás: “nunca antes me había pasado esto" "nunca antes había sentido esto”. Después de ver la película dos veces, de pensarla, de recordar frases de ella me sigue generando ese sentimiento extraño que me sucede al ver esas películas. Supongo que es la magia del cine.

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