lunes, 14 de mayo de 2012

Bye, au revoir, farvel, lebewohl, addio…



El sábado por la madrugada cuando me despedí de la última persona en el chat de Facebook, me puse a pensar y recordé, como siempre. Me despedí y creo que dije adiós. Por lo general no lo hago y de hecho no lo hace la mayoría. Se despiden con un genérico como bye-bye, o bye, o ciao, cualquier cosa para no decir el terrible adiós.

Hace bastante tiempo platicaba mucho con un chico que iba conmigo en el bachillerato, cada vez que nos despedíamos me decía: adiós. Una vez le dije que se despidiera con otra cosa con: hasta luego, nos vemos, bye, goodbye o ciao como yo lo hacía. Por supuesto se le hizo rarísimo y me cuestionó inmediatamente, y es aquí donde para él, en su momento, y para ustedes explico mi problema con el adiós.

Decir ciao, incluso con la disque pronunciación correcta, no suena tan fuerte como decir adiós, la pronunciación para esa palabras es rápida, casi efímera sin sentimiento y más allá de eso, para mí, adiós significa: nunca te veré. Cuando te despides dices también: hasta luego, buenas noches, nos vemos; la promesa que implican esas palabras te da esperanza, el adiós es definitivo y sin lugar a dudas.

Posiblemente este demente y por eso le pedía a él que no me dijera adiós, porque era como si jamás nos volviéramos a ver, eventualmente eso pasó, nos dejamos de ver. Supongo que dije adiós inconscientemente ese día o tal vez consciente. Por eso no me gusta despedirme de las personas, nunca te despides y se convierte en un ritual, con frases como: te cuidas, descansas, te vas con cuidado, te quiero… bla, bla, bla.

Un profesor de filosofía de bachillerato siempre nos molestaba con el “te cuidas”, nos decía: “¿por qué recordarle a alguien una obligación que tiene como ser humano, te cuidas, pues ni que no lo fuera a hacer?”. Quizá no olvide todas esas cosas de las que se burlaba ese profesor, quizá por eso mi madre pensó que estudiaría filosofía: “Estas tan loca” me decía. Esa era la justificación.

Así es como el adiós, imagino que mi profesor de filosofía se burlaría o tal vez no, me causa conflicto. El adiós siempre es definitivo, es un punto y aparte. ¿No lo han notado? La mayoría utiliza frases genéricas, el adiós por lo menos en mi entorno ha sido suprimido o suplantado. No creo que se trate, en este caso, del “agringamiento” creo que es porque nosotros nunca queremos dejar a las personas y tememos que si decimos adiós, sea adiós.

Sólo que… decirlo en otro idioma no cambia el significado ¿o si? 

No hay comentarios:

Publicar un comentario