jueves, 22 de marzo de 2012

Cumbre Tajín 2012: Björk



Podría empezar relatando las seis horas de camino a Veracruz y lo molestas que fueron con los pseudo intelectuales hipsters que así como sabían de Lars Von Trier hablaban de Harry Potter. Podría contar la travesía para llegar al Tajín, y los muy molestos personajes –que seguramente por mala suerte –me tocan en los conciertos. Decir que no es sorpresa que Rubén Albarran sea tan espiritual, hippie y buena vibra; decir que Elan fue un verdadero fiasco y que no tuvo ni presencia escénica, ni el respeto al público; decir que el IMS no representó una gran revelación para mi, como no lo son muchas cosas de la escena musical mexicana.

Quizá sería bueno contar a detalle como una especie de bitácora de todo lo que se hace por ver a una mujer como ninguna otra. Y es, precisamente por esa razón por la que no vale la pena ahondar en las cosas que, en algunas ocasiones hacen que detestes a las personas. Porque las seis horas de ida y de regreso, los empujones, pisotones, groserías y las cinco horas que pasamos en la estación de autobuses, todo valió la pena.

Cuando me traumé con Björk pasaba por un momento algo complicado, no sabía bien qué quería y estaba confundida, pudo haber sido la adolescencia, no lo sé. A mi me ha pasado así a lo largo de mi vida: me identifico mucho con la música en esos momentos atormentadores. Ayer reafirme lo que había dicho cuando Björk recién había sacado el Volta y escuchaba expresiones como: “en este disco esta menos rarita”.

A Björk no hay que entenderla, no necesitas entenderla. Varios la tachan de loca, de diva, de enferma mental, de rara… creo que sus detractores han intentado entenderla y por eso acaban odiándola. No hay manera de entender a esa mujer. Lo confirmé ayer mientras ese órgano que apenas probaba el sonido dio algunos acordes de sus canciones.

Björk no es pa’ cualquiera”, me dijo una amiga. Pienso que tiene razón y no es que me las haga de muy intelectual, conozco personas que no gustan de la música de Björk y son mucho más inteligentes que yo. Cuando esa mujer salió al escenario y su voz retumbaba en el recinto, me percate que no se trata de una cuestión de intelecto, es más una cuestión de sentimiento.

Salió con esa excentricidad que la caracteriza, porque así debe ser, y la emoción que sentí en ese momento es muy difícil de describir. Decía a modo de broma “la única vez que he visto a Björk en vivo es en Youtube, no me la creo”. Estar ahí escuchando todos esos sonidos y su hermosa voz no tiene precedentes. Sólo puedo otorgarle el calificativo de mágico.

Pensarán que exagero y quizá así sea. La voz de Björk es potente y su apabullante personalidad incluso a metros y metros de distancia perturba de forma positiva. A Björk no la entiendes, simplemente la sientes. En esos días de tremenda confusión recuerdo que escuchaba Post acostada en el piso de mi cuarto con unos enormes audífonos y mi mente adquiría cierta paz.

Estar ahí, escuchar Hunter en vivo, me transportó a mis dieciséis años acostada en el piso de mi cuarto, pero ahora todo ese sonido retumbaba en mis oídos y en mi cuerpo. Cada golpeteo de la batería, era como los latidos del corazón. Qué importaba que te empujaran, que te pisaran, entre otras peripecias más, cerrabas los ojos y lo único que estaba ahí era su voz, sus coros, sus instrumentos y su música.

Es cierto, las cosas que hace no son siempre buenas. Cuando sacó el Medulla fue criticadísima, cómo se atrevía a quitar sus instrumentos y utilizar sólo voces, se atrevió porque ella es así. A diferencia de otras mujeres que se proclaman ser innovadoras, excéntricas y revolucionarias, Björk no necesita ir por el mundo diciendo que está loca. Las otras caen en lo vulgar, prosaico y ridículo, Björk sólo demuestra el inmenso bagaje cultural que ha adquirido y que honestamente ha querido aprender.

Precisamente fueron los coros lo que impresiona de su aparato musical detrás. Es bien sabido que le encanta experimentar con nuevos instrumentos, pero es aún más excelso sus coros, ese conjunto de mujeres que le hacen coros es impresionante, prueba fehaciente que el mejor instrumento es la voz.

Si, si ya le eche demasiadas flores, no puedo separarme del espíritu fan; pero si no fuera así no disfrutaría los conciertos como lo hago. Todo, su atuendo, sus instrumentos, sus coros, sus backgrouds en imágenes. Quizá sea pretencioso que Björk quiera educar al mundo a través de su música, animaciones y  apps para iphone, ipod y ipad. Ya hubiera querido yo que así me hubieran enseñado en la escuela.

Es indescriptible, estalló mi mente en ese lugar, la emoción llenaba cada parte del cuerpo, era irreal, la verdad aún lo es. No es como que bailes y muevas el cuerpo sin control, es otro tipo de éxtasis, más o menos como en los sueños más locos que se tiene. No podía pedir que cantara tal o cual canción, podía cantar las que ella quisiera porque todas son increíbles.

Al final cantó Declare Independence y no pudo ir más acorde, en este país, en nuestra situación, en esta forma en la que nuestra psique se daña cada vez más Björk cantó Raise your flag y nosotros no tuvimos más que contestarle: ¡Higher! ¡Higher!

Podrá ser una sangrona, enferma mental, loca y maldita descontrolada, pero su música hace que se concreten las ideas y los sueños más locos que tengo.

1 comentario:

  1. Muy bien Danielita que te lanzaste. Estas experiencias son las que valen en nuestras vidas, a pesar de la gente y lo feo del contexto en el que vivimos. :)

    ResponderEliminar