viernes, 10 de febrero de 2012

Pensamientos del día de San Valentin de 2012



Zooey Deschanel dijo en 500 días con ella "El amor no existe. Es una fantasía". No es mi costumbre hablar de esto, de hecho, de todos los problemas de la vida, este es quizá, al que menos le dedique tiempo en el blog. Tal vez, son de esos temas adecuados para plática de nenas, pero al diablo a todos les ha pasado.

No sé si estar totalmente de acuerdo con la afirmación de Summer. Creo que por todo lo que en mi joven vida me ha tocado ver y vivir, podría decir que es verdad. Pero hacerlo también provocaría contradicciones de lo más variadas entre ustedes lectores y yo. Es normal, diría mi hermana que cada quien habla de cómo le va en la feria.

Escribo esto, porque se acerca. El patético catorce de febrero que para las personas solteras como yo, no significa absolutamente nada. No significa y si, porque nosotros las personas solteras, seguimos hablando al respecto, incluso se siguen haciendo películas sobre eso, entonces ¿será realmente insignificante?

En la naturaleza del ser humano, se encuentra la necesidad de estar y sentirse acompañado, por familiares, amigos y si, una pareja. Es feo que sea una necesidad y que tu psique también lo exija en algún momento de nuestras vidas. Lo peor es que esta necesidad se ha extendido a edades más tempranas. Gente joven comienza a sufrir "mal de amores" a los doce años.

¿Por qué necesitaremos ser acompañados por alguien, de ese modo? Tienes a tu familia y amigos, por qué la necesidad de que llegue un ser ajeno y te abrace, y le importe tu estado de ánimo. A veces creo, que es por alguna carencia dentro del ámbito familiar y amistoso. Pero sigo sin entender el por qué.

Me chocan las cosas de niñas. Cuando comienzas a hablar sobre estos temas, es imposible no mezclar pensamientos femeninos y sentimientos casi exclusivos de este género. Tampoco soy fan de las mujeres que pasan la vida quejandose de lo amarga que han sido sus relaciones sentimentales. Lo entiendo, pero a veces exageran -por esa razón no me gusta Adele -pero siempre existen esas grandes excepciones.

Amy Winehouse, por ejemplo, escribía mucho acerca de eso. Y muchos pensarán, si igual que Adele, o cualquier ejemplo. A la Winehouse se lo creías, porque sus letras eran honestas, yo a ella se la compro. Lo mismo me sucede con Florence Welch, se la compro totalmente a esa mujer. Sobre todo cuando las frases de las letras coinciden con tu sentir.

Florence canta "Me abrazo a mi misma, porque sé que va a doler, pero me gusta pensar que por lo menos las cosas no pueden ir peor" y no pueden hacerlo. Al menos también espero eso yo. He pensado, por un incidente acontecido, en todo aquello que me han dicho mis amigos. Me llegó a la mente algo que me dijo un amigo, hace un tiempo, sobre una situación extraña que me sucedió: "Eres muy chida, no entiendo, podrías estar con cualquiera, pero estas en ese desmadre, no entiendo".

Y lo recordé porque tenía razón en alguna parte. Tenían razón todas aquellas personas que me lo advirtieron. Por qué la necesidad de que lo hagan a uno como quieran, por qué la necesidad de pasar por todo eso de las decepciones amorosas, aclaro, cuando desde el principio sabes que no dejaran nada bueno. Hay otras que no se pueden prever. Pero cuando se ve venir el desastre, deberíamos reaccionar y hacernos a un lado, para que la tormenta no arrase con todo.

Aún así, hay cosas mucho peores. La he pasado peor y no por cuestiones romántico-sentimentales. Bien lo dice Florence, no puede empeorar, siempre espero pensar eso.

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