miércoles, 4 de enero de 2012

Insomnio y otras cosas



He sufrido de insomnio desde que tengo trece años, creo que comenzó con una asunto psicológico, luego se convirtió en costumbre y posteriormente casi en una obligación. Cuando deje de dormir mis ocho horas reglamentarias descubrí un mundo fantástico en las madrugadas, te dan la libertad de hacer más cosas pero la verdad, también es un martirio, pues te hacen pensar y pensar en otras tantas cosas.

La semana pasada y lo que lleva esta me he estado durmiendo a las tres de la madrugada. No entiendo cuál es el motivo, ya no es una obligación, quizá si una costumbre y si un asunto psicológico. El martes de la semana pasada dormí hasta las cuatro y media de la madrugada y sólo me dormí porque consideré necesario hacerlo pues en realidad no tenía sueño.

Me da un poco de temor que comience a delirar por no dormir de madrugada, la verdad es que tampoco duermo en la tarde y por las mañanas me cuesta trabajo abrir los ojos pero no esta durando demasiado ese ritual mañanero. No es saludable.

A pesar de eso me las he ingeniado bastante bien, estar despierto cuando el grueso de la población duerme da una sensación extraña y exquisita, a pesar de los problemas mentales y de salud, te da cierto espacio, yo leo, escribo, escucho música y al parecer en las madrugadas es cuando uno se vuelve un poco más perceptivo. Honestamente hasta unos pasitos de baile me he echado en las madrugadas con la música bailosa que tengo.

Ayer enchulé el blog como se darán cuenta. Me pase casi toda la madrugada cambiando gadgets, eliminándolos, cambiando fondos, cambiando fuentes, imágenes, diseño, etc. Y de nuevo re encontré aquellas entradas, luego me di cuenta que otros blogs tienen más tiempo y recordé que este blog lo abrí cuando tenía quince años, sólo que era danielitaantisocial con doble “a”, lo cerré y no volví a recuperar lo que mis años de adolescencia habían escrito.

Lo hice porque pensé que era un poco mal agradecido de mi parte no dedicarle una madrugada a mejorar visualmente el contenido de mi blog cuando tantas satisfacciones e insatisfacciones me ha dado. Me emocionó y me avergonzó también el proceso. Re leer entradas antiguas sólo me sigue llenando de insatisfacciones, salvo algunos destellos de genuino sarcasmo que hay, lo demás no vale tanto la pena.

Pero eso hacen las personas en los insomnios, cuando nos volvemos más perceptivos, más críticos con nuestro trabajo. Las personas compulsivas comienzan a mejorar sus trabajos con demasiado frenesí, no es que no sea compulsiva, pero mejorar entradas con pensamientos pasados no era algo que deseara hacer.

A veces me gustaría que no existieran esas necesidades básicas del ser humano como dormir o comer, así como son placenteras también a momentos parecen inalcanzables y nos hacen sufrir irremediablemente. Ya sea porque cuando te apetece una siesta no puedes hacerlo o porque tienes antojo de cierto alimento que no puedes comer. Si prescindiéramos de estas necesidades quizá la vida no sería tan complicada y el capitalismo encontraría en la desaparición del sueño mas fuentes de explotación. No sé. Ya me mal viaje demasiado.

Por lo pronto no sé que suceda con mi salud si continuo con los descansos de cuatro horas. Imagino que cuando regrese a mis labores cotidianas, como ir al inglés que es lo más inmediato, me costará trabajo levantarme y odiaré haber dormido tarde. Después entraré a la escuela y sucederá lo mismo hasta que llegue febrero y estaré más que muerta por no dormir.

A veces creo que no estoy durmiendo porque creo que en la madrugada puedo encontrar un quehacer que realmente se me haga productivo.

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