martes, 5 de julio de 2011

El blog de los cero comentarios


Apenas me percaté: cumplí un año con este blog desde que lo reabrí, después de un acto impulsivo al cerrar el anterior, pues me encontraba en una total crisis existencial y, no tenía tantos amigos “echa flores” que me dijeran que “les gustaba como escribía”. Aclaro que no es reclamo, me gusta que me lean, de menos mi familia y amigos, sino esto estaría completamente muerto.

Cuando hice mi descubrimiento, recordé las palabras del blog que sigo asiduamente, el cual por cierto es por mucho, más exitoso que este pobre espacio. El blogger en cuestión, comentaba que se deprimía fácilmente por ciertas nimiedades como el hecho de publicar algo en Facebook y que nadie le pusiera “me gusta”. Lo recordé porque le di una checadita al blog, soy la única que lo hace, y me di cuenta que tengo un total de 28 comentarios (y varios son propios), me hizo sentir como eso que siente aquel blogger con el fracaso de su publicación en Facebook.

No me tiraré al drama y cerraré el blog, esos desplantes los deje atrás, pienso que puede haber sido una forma de llamar la atención, quizá para que me rogaran abrirlo. Lo re reabrí, patético ¿no? y el cambio no se trata de los lectores, si comenten o no, o si tengo o no más lectores, es el hecho más simple de que la redacción de esto sigue siendo pobre… (si ya pueden quejarse amigos, familiares y darme mis palmadas en la espalda), aún sigo teniendo mi problema con los “que’s”.

Soy muy joven, o no lo sé, esa tontería de la juventud la he escuchado demasiado y últimamente me molesta, para decidir si me dedicaré a esto. Supongo que todavía no me he decepcionado de la escritura, a diferencia de muchas otras cosas decepcionantes a las cuales casi amaba. Recuerdo una pregunta hecha por un buen amigo mío: ¿no has pensando usar tu blog, para algo… digamos más profesional? Está bien, usemos esa patética excusa que nos ha disculpado en los últimos meses: Soy joven, todavía sigo en mi descubrimiento de mi misma –traducido sería algo así como dos palabras: flojera e incompetencia –es una buena excusa eso de ser joven.

Y esta entrada más quedará para la posteridad, es lo maravilloso de internet, guarda basura por mucho tiempo, arrumbada, tiene gran capacidad, lo malo es que hay tanta basura que esto seguramente quedará sepultado entre los blogs de videojuegos y series televisivas, cuyo lenguaje es aún más pobre en comparación con este, porque aquí cualquiera puede escribir, en este momento entraría la famosa frase “hasta un hijo de vecina”, me gusta esa frase. Por cierto, en este como en los anteriores, habrá… ¡Cero comentarios! Me gusta.

2 comentarios:

  1. Naaaa esto no es basura, yo soy fiel seguidra de tu blog *-*

    Entiendo lo que sientes.

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