martes, 17 de mayo de 2011

Conversación en el camión con un desconocido

Estas últimas semanas he estado rememorando algunas etapas de mi vida, entra un poco ese sentimiento de nostalgia que invade al ser humano como parte de lo que llamamos precisamente eso, ser un ser humano. He estado viendo fotos, leyendo cosas que escribí, revisando algunos cuadernos de materias añejas donde la vida cotidiana se tornaba y se veía muy distinta.

La gran distancia que hay entre mi casa y la escuela siempre me han dejado experiencias y vivencias que valen la pena mencionar, por muy burdas y sin sentido que parezcan, divertidas muchas, amargas muchas también, reflexivas, fastidiosas, alegres, amenas. Los que vivimos en la ciudad de la esperanza y recorremos grandes distancias saben de lo que estoy hablando.

Hace unos dos años aproximadamente tuve una experiencia en el transporte público algo peculiar, y en este momento significa más para mí y lo pienso más porque en aquél momento fue molesto y lo tome un poco mal, ahora con todo lo que me ha pasado tras mi carrera escolar, no es que lo acepte (hacerlo sería poco inteligente), pero simplemente llego más fuerte a mi cabecita.

La historia un poco es así, yo recorría el ya clásico transcurso (en ese tiempo) del metro revolución a mi casa. El camión iba como diría mi padre “hecho la raya”, algo típico del transporte público de nuestra hermosa ciudad. Pasábamos por una de las folclóricas, tranquilas, mágicas, místicas y culturales colonias que existen; y se subió un caballero a vendernos humildemente unas inofensivas paletas de caramelo macizo. Ya saben todo tranquilo, sin nada de intimidación y con un lenguaje propio a la ocasión y tan coloquial. Yo opté por tomar la paleta, no me quitaba nada, el hombre sentado al lado de mi, no la recibió.

Al poco rato, después de recitarnos el discurso clásico de la venta de paletas, el elegante hombre vendedor de paletas paso a recoger la mercancía que había repartido entre los pasajeros. Cuando recogió el caramelo que yo, amablemente, recibí, el hombre al lado mío (ese mismo que se rehusó a tomar la paleta) comenzó una platica conmigo y es la que precisamente les quiero relatar:

Hombre: ¿Por qué le recibes la paleta si no se la vas a comprar?

Danielita: Pues… no lo sé, por educación

Hombre: No, tal vez por miedo

Danielita: Pues si, también, no me cuesta nada recibirla

Hombre: Pero fíjate, es mala idea eso, él es un mal vendedor, si fuera bueno no tendría que intimidar para que las personas le compraran

Danielita asintió con la cabeza y también con cierta indiferencia (me molesta que desconocidos me hagan la plática)

Hombre: Si hubiera estudiado, no estaría aquí vendiendo paletas, ¿no crees?

Danielita: Si

Hombre: ¿Tú estudias?

Danielita: Si

Hombre: Eso esta bien, sigue estudiando, ya cuando elijas tu carrera y te desempeñes en eso verás que te va mejor que ese cuate

Danielita sonríe discretamente

Hombre: ¿Y qué quieres estudiar?

Supuse que él pensaba que estaba en la secundaria o la preparatoria a lo mucho, por eso se refería de esa forma a los estudios

Danielita: De hecho ya estoy en la carrera y estoy estudiando Comunicación

Hombre: ¡Uy! Comunicación, ¿eso de la radio, la tele y esas cosas?

Danielita: Pues si, es parte de

Hombre: Pero no, pues para eso ¿no tienes que ser bonita?

Danielita con cara de horror: No necesariamente

Hombre: Yo creo que si, yo escogería otra carrera, porque en la tele sólo salen mujeres bonitas y tontas

Danielita con cara de irritación: No en todos lados señor, pero cada quien tiene su opinión

Hombre: Bueno, yo tengo un conocido que trabaja en canal 22, está bien difícil ese medio, por eso deberías considerarlo

Danielita muy irritada: Ya estoy ahí, señor

Hombre: Pues échale ganas, ya me tengo que bajar, pero sigue estudiando, no quieres acabar subiéndote a los camiones a vender dulces y considera otra carrera.

El hombre en cuestión se bajo, todavía en la acera se despidió de mí y yo sólo solté un bufido a través del vidrio. Una mujer que al parecer escuchó la conversación sólo me miró condescendiente y luego apartó la mirada.

Cada vez que cuento esto a familiares, amigos y conocidos se indignan como yo lo hice en ese momento. No es que ahora lo acepte, porque además si se dieron cuenta para acabar me dijo fea, pero quizá tendría sólo un poco de razón al pasar los años. Es un ambiente hostil y complicado, pero sigo ahí haciendo mi mejor esfuerzo y tratando de no caer en las garras de la irresponsabilidad y la superficialidad. Ustedes… ¿qué opinión les merece este señor?, seguro algo negativo, por eso trato de mantener mi distancia y entrar en mi mundo de fantasía a través de los audífonos.

3 comentarios:

  1. Entiendo cada palabra, cada una resuena en mi cabeza y a veces creo: el sujeto puede tener razón, pero al mismo tiempo no.

    Al final mas vale la pena mantener esa distancia, a veces la gente puede influenciar a tal grado que terminamos en decepcion. No lo entiendo Dany, solo seguir, para eso estamos.

    P.D: Lindo escrito y no eres nada fea, inclusive envidio cada uno d etus atributos XD

    att. Candy

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  2. jajaja el sujeto no tiene cultura, es igual o peor a la del vendedor, es cómo cuando unas señoras en el bus que abordé dijeron acerca de la Universidad que el "Peje construyo" cerca de mi casa, muy sorprendidas y entusiasmadas dijeron, Ö en ésta nueva escuela (con voces como de comercial barato del gobierno) habra puro abogado, por que me dijeron con todas son LICENCIATURAS!!! jajaja, me dio pena, horror, y risa!! .... qué pasa con la CULTURA GENERAL!!
    Elena xD TE AMO

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  3. ... Hooo si recuerdo cuando nos lo contaste...
    ¡QUE INDIGACION!
    En que cabezota cabe tremenda estupidez...pobre tipo.
    Y claro en una muy humilde opinión te puedo decir que la superficialidad de la gente es tremenda... a mi me sucedió algo parecido una o dos semanas antes, pero fue con un profe al cual pues no te cae muy bien, ahí te va mi historia...
    Ese día iba rumbo al curso (Obviamente era sábado) y me subí en el camión con dirección a la escuela, vi que había un lugar... bueno sin muchos detalles jaja ... el profe Reyes me pregunto que si me había quedado en la uni, y le dije que si, me pregunto que carrera y toda la cosa, el caso es que me dijo " no te vayas a enfocar a la TV o al radio, ahí solo gente bonita, claro y si lo eres pues adelante, pero te recomiendo que lo pienses mejor enfócate a otra cosa"... al principio = me sentí un poco confundida, pero en un rato analice todo y quizá venda mucho la TV o el radio, ya que la superficialidad generalizada prevalece y lo seguirá haciendo mientras personas como nosotras y como muchas otras, tengamos la confianza en nosotras mismas y ser tal y como somos que sea ante todo la INTELIGENCIA LA QUE TRANSCIENDA y NO la gente “BONITA”, HUECA Y (aunque este de mas … neee no esta de mas ) Y ESTUPIDA que ABUNDA EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. Porque independientemente de que no seamos precisamente las Miss Universo, lo importante son tus conocimientos y lo que puedes hacer con ellos los que marquen la diferencia…
    aHH!!! Me emocione con tremenda historia… jeje cuídate mucho, quizá todavía no nos conozcamos bien pero créeme, con el tiempo y con muchas ganas podemos conquistar el mundo jaj a… digo seremos muy buenas amigas… tQm
    atte: Nathaly :)

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