martes, 18 de enero de 2011

Par o impar

Regreso a escribir y a pesar del tiempo sigo sin encontrarle sentido a mis palabras, créame las leo a menudo, pero sigue avergonzándome mi escritura y aún así encuentro un maravilloso placer en ver cómo de pronto en el ordenador aparecen las letras y conforman las palabras, es bastante interesante y divertido, debo confesar.

Regrese a la escuela, trimestre de cine, trimestre par. De nuevo pienso: es bastante estúpido creer que haya una predicción acerca de los números pares e impares de mi estancia en la carrera en la UAM, y sin embargo me sigue sorprendiendo que la teoría de los números impares y pares sea cumplida. Este trimestre por primera vez estaré con todos mis amigos en el mismo salón. Para serles totalmente franca no sé qué tan bueno sea y me refiero académicamente, de otro modo sé lo divertido que será.

Cine, justo ayer le comentaba a mi papá que eso del cine no es lo mío, me gusta muchísimo ver películas, comentarlas e incluso, la verdad me fascina que me dejen rondando una idea en la cabeza y soñar con ella después. Alguna vez platique con un primo de sus gustos, pues el resto de mi familia pensaba que él y yo teníamos mucho en común, y no nos hablábamos, yo había descubierto mucho antes la disociación de caracteres, personalidad e incluso gustos; le preguntaba cuáles eran sus películas favoritas y él me contestó “no veo películas, se me hace una pérdida de tiempo, sentarte sólo a ver películas, cuando puedes hacer más cosas, son dos horas de tu vida desperdiciadas”.

No estuve de acuerdo con su apreciación, en ese momento no recuerdo lo que respondí, seguramente me ofendí y lo deje hablando solo, o lo ignoré y deje que siguiera viendo su partido de fútbol americano, porque el ver fútbol americano eran dos horas de su vida sin desperdiciar.

Para mí, el acto de ver películas es mucho más que sólo aplastarte a comer palomitas y desperdiciar dos horas de tu vida; de los libros y las películas he aprendido muchas cosas. Además, eso de ver películas ha diferenciado distintas etapas de mi vida, jamás voy a olvidar cuando vi, y de verdad vi por primera vez 2001: A Space Odyssey, debo admitir la primera vez al ponerla en el reproductor de dvd hace ocho años, me dormí; la segunda vez, me quede con cara de “¿qué? A ver, a ver otra vez ¿qué?” y la tercera vez al ponerla, no sabía exactamente cómo describirla, pero causo un efecto en mí, recordaba todas esas imágenes todo el tiempo, es lo único que agradeceré a mi profesor de español de segundo de secundaria.

Estas vacaciones, vi como unas diez veces Trainspotting, la razón: siempre que veo esa película me cambia la vida, no soy una drogadicta, ni heroinómana o algo parecido (aunque a veces lo parezca), supongo que tengo vicio pero aún no sé con exactitud cuál es, el punto es que cada vez que la veo pienso “Claro la puedo cagar cuantas veces sea y al final siempre hay una reivindicación”, y no es que me valga, simplemente cada vez que la veo tomo más a la ligera las cosas.

Al final no, no creo que ver películas sea un desperdicio de tiempo, y a pesar de saber que eso del cine no es lo mío, pues para ser honesta, la producción y realización de un filme no es un asunto que llame mi atención, me encanta ver películas y me imagino que eso haré más de lo acostumbrado por tres meses.

Let it fall

Hoy regresando de la escuela, caminaba hacia mi casa tranquilamente, el clima era como para caminar a paso lento, eso o todavía estaba algo somnolienta del viaje de la escuela a casa. Iba atravesando la plaza cerca de mi casa y escuché sollozos de esos bien desgarradores, y al voltear vi a una chica llorando de forma muy dramática. No quería, pero la mire para comprobar si de verdad estaba llorando, cuando lo hice ella también volteo a verme y no tuvo ningún reparo en ocultar su llanto, voltee al frente de inmediato, la verdad me dio muchísima vergüenza, como si a mi hubiera sido a la que descubrieron llorando. Todavía al alejarme unos cuantos metros escuchaba su respiración agitada y frente, a unos pasos, unos chicos de secundaria besándose, se imaginan la escena, me sentí muy extraña.

Me quede pensando mucho rato en mi acto repentino de voltear la cabeza inmediatamente al encontrarme con la chica, siempre he pensando que el llanto es muy vergonzoso, en mi caso, obviamente, no es que lo menosprecie, la verdad siempre es un aliviane, pero que me vean llorando es algo que no soporto, nuevamente estoy demostrando que me faltan algunas tuercas. Para mí el llanto es para hacerlo en solitario, encerrada…en un cuarto acolchonado; bueno no, exageré, pero se me hace algo muy personal y al final, hasta me sentí algo molesta con aquella chica por llorar en un lugar público y tal vez más que nada por haberme hecho sentir tan incómoda.

Let it snow, let it snow

Por cierto, pasé exitosamente la navidad y el año nuevo, no son mis épocas preferidas, pero la navidad no fue nada extraordinario, salvo el hecho de todos los años, convencer a mi papá que debemos irnos temprano y el irremediable hecho de que jamás me hace caso. Y el año nuevo, por fin cumplí un deseo que tuve desde hace muchos años, cuando descubrí mi repudio al año nuevo: estar en mi casa, viendo películas, comiendo porquería y media, por fin lo hice, tampoco fue maravilloso, me quejo demasiado, pero no se sintió y la melancolía no llego de golpe, por lo que lo superé.

Supersonic sound

Este año aún no hay concierto a los que tentativamente quiera o tenga que asistir, bueno tal vez el de los Friendly Fires, pero eso ya será si de verdad me encuentro en la necesidad de ir a un concierto, siempre hace falta esa emoción e ilusión de “si, ya falta menos para ver a…”, por lo menos a mí me emociona mucho ese hecho. Tengo la corazonada de que quizá venga Daft Punk, ojalá y sea cierto, y al pensarlo es inevitable recordar cuando vinieron, qué concierto, qué experiencia y qué recuerdos aquellos con Gaby, siempre he pensado, sino fuera por ella no sería quién soy ahora, algunas personas piensan que soy simpática- digo algunas personas y lo que dicen, ciertamente no me considero así- pero si es que soy algo simpática, se lo debo a ella.

Pero regresando a eso de los conciertos, sería un año muy bueno si viene Daft Punk o Mew, lo sé, lo sé pido demasiado, pero pedir demasiado sería, que ocurriera un milagro y viniera Apparatjik (ni siquiera sé cómo se pronuncie eso). Hace unos cuantos días los he escuchado mucho, hace tiempo no lo hacía y debo confesar que me gusta bastante el disco, pero sigo rehusándome al proyecto, no, más bien me preocupa, no me acaba de gustar del todo.

Les explico. Apparatjik empezó por un proyecto donde se juntaron varios tipos de otras bandas para componer una canción, esta canción fue incluida en un disco llamado Songs for Survival, me parece que era para un documental de la BBC2 que hablaba acerca de la vida de las tribus indígenas en el mundo. El proyecto no acabo ahí, resultó ser un proyecto alterno para dos personajes, uno fue importante en algún momento dentro de mis gustos musicales, el otro es el más importante personaje de mis gustos musicales y mi mayor fuente de inspiración.

Apparatjik está conformado por Martin Terefe, al parecer un productor, sigo sin encontrar qué produjo anteriormente; Magne Furuholmen, ex integrante de una banda súper ochentera llamada A-ha, aja, aquella banda noruega que tocaba ese famoso tema de Take me on donde salía una mujer y era llevada al mundo cómic que estaba leyendo; Guy Berryman bajista del muy, muy empobrecido musicalmente, Coldplay, y por supuesto Jonas Bjerre, vocalista de Mew, me reservo los comentarios, es bien sabido lo que pienso de ese hombre.

Resulta que “wikipediandole”, encontré que Apparatjik es una palabra sueca de origen ruso que se utiliza para “describir a las personas que causan cuellos de botella en las organizaciones eficientes”, la banda tiene un estilo que se describe experimental, trabajan con varias personas, diseñadores, animadores, me imagino por aquello del concepto, tienen un vestuario específico para sus presentaciones (dos en total, si no me equivoco), actúan dentro de un cubo donde se proyectan varias animaciones y sólo se ven sus siluetas…¿a qué no se les antoja pretencioso?

Hasta para mí que soporto y me gustan las cosas raras, este proyecto me pareció pretencioso, cuando escuche su disco al principio pensé “suena a Mew, porque esta Jonas” y la verdad nadie me quitara la idea de que mucho del asunto creativo sale de la mente de ese hombre que tiene un buen de ideas locas en la cabeza, luego lo acepte y acabo gustándome, aún me da miedo todo el entusiasmo de sus integrantes por el proyecto, sobre todo tanta involucración de Jonas Bjerre, pero me gusta la música.

Lo que acabo por pasarme al lado oscuro, es decir, si Apparatjik me convencía en un 58%, subió un 80% debo decir, fue: no es el primer grupo que actúa detrás de una manta, donde sólo se aprecian sus siluetas, no es el primer grupo que utiliza recursos visuales sincronizados con la música (hablando justamente de Daft Punk), pero me pareció interesantísimo el hecho de construir un lugar donde tocaran, se proyectaran sus animaciones y además fuera una especie de galería de arte. Así que, si me preguntan, por supuesto los iría a ver.

Les dejo su página, si logran descifrarla o entenderla, por favor avísenme porque me he metido varias veces y no le encuentro ni pies, ni cabeza.

http://apparatjik.com/

Y de paso, sé que lo no harán y tal vez ni siquiera les interese, pero si quieren descubrir cómo supe que Jonas Bjerre era una artista en toda la extensión de la palabra, visiten su página, es un sueño para mí y mi mente. A mí me encanta “el famoso generador de números primos de Jonas Bjerre” y el “Human Voice” donde se pueden dar una idea de todo el registro vocal de este hombre.

http://www.jonasbjerre.com/

lunes, 3 de enero de 2011

Crónicas depresivas: Behind the drapes

Nota: Esta es una crónica depresiva que tenía muchas ganas de hacer desde hace mucho tiempo, es una de mis canciones favoritas en la vida y sólo espero no haberla arruinado.




El cuarto

Un cuarto azul, con cortinas claras, una cama individual con edredones color blanco, sucias, zapatos tirados en el piso, un ordenador viejo sobre un escritorio de madera pequeño. En el armario ropa acomodada por colores y ocasiones, el librero lleno de Dostoievski, Hesse, Nietzsche, Poe, Lovecraft, Sade, Homero y desentonando J.K. Rowling. Los discos en cambio no tienen orden, rock, alternativo, muy alternativo, música clásica, jazz y soul.

En el pequeño escritorio, se encuentra un pedazo de papel arrancado de un cuaderno tamaño carta, en él se lee a penas garabateado:

"Todos nosotros ahora, nos rompemos al caer implorando la luz del amor
Atte. B"

No interferir

Entré a mi cuarto y tropecé con mis tenis, cuántas veces tengo que tropezarme con mis zapatos para que se me quite esa costumbre, sueno a mi madre. Tengo que encontrar algo para entretenerme, llevo unos días sin trabajar, no me han llamado de la entrevista, supongo que lo mejor será encontrar otra oferta de empleo. De nuevo leeré a Hesse.

El teléfono suena y se arma un alboroto en casa, no sé quien sea, escuchó la voz de mi hermana de este lado, ahora me llama, creo que es para mí, la verdad no tengo ganas de hablar con nadie, pero por cortesía tomaré el teléfono. Sigo teniendo un pensamiento en la mente.

Ella

Hace tiempo que no hablo con B, espero que este en casa, al parecer su hermana cree que sí, ha estado distante, pero bueno en el encierro todo el mundo parece distante, no sé si decirle que vayamos al cine, o veamos a los demás como siempre, hay algo extraño en su comportamiento, como si ya no le importará vernos, a lo mejor necesita distracción.

Conversación

-¿Bueno?
-Ah si estás, ¡qué bien!
-¿Necesitabas algo?
-Uy de modo que tengo que necesitar algo para verte
-Ah eso, si ¿a qué hora?
-Paso por ti mejor, alcanzamos a los demás en el café
-¿Quién más va a ir?
-Pues los de siempre, ya sabes
-Ah, bueno te espero
-Sí, no me tardo

El café

El café bizarro, en la esquina de la avenida, estaba a su máxima capacidad, las paredes pintadas de color beige con espirales morados, cuadros de cantantes de rock, artistas plásticos, escritores y figuras destacadas, una máquina de capuchinos vieja al lado de una nueva, botellas de sabores de capuchinos, un cuadro enorme de madera rotulado con el nombre del café, mesas estilo minimalista, rústico, muebles viejos, lámparas de distintos tamaños en cada mesa, incienso en tres mesas dentro del café, otras dos de las mesas fuera.

Dentro, en una esquina, cuatro personas sentadas, incienso en el centro, las cuatro personas fuman, vestidas informamente, una con anteojos, otra sosteniendo un libro en el brazo, otra tomando un sorbo de café y otra mirando el reloj.

Todos nosotros ahora


De nuevo en el mismo café, todo el tiempo en la escuela nos la pasábamos en ese café, los hábitos y las costumbres ni con el tiempo se van. De nuevo sonó mi celular, era mi hermano mayor quería saber si iría a comer a su casa el domingo, le dije que si, pero la verdad no quiero, eso de tener que convivir con sus amigos no va conmigo, trato de unirme a la plática; pero cuesta trabajo, mis primos irán, creo que puede ser divertido. Aún no me decido.

Llegamos y veo a mucha gente, hago un gesto de sorpresa y me adentro con L para encontrarnos con los demás, a medio metro de llegar a la mesa tengo ganas de dar la vuelta y salir, hace tiempo que no los veía así, todos juntos, pero no sé qué decir ahora. Me acerco, tomo una silla y me siento, les sonrió y actúo como una persona normal, charlo con ellos y trato de disimular lo más que puedo. Mientras, sigo teniendo un pensamiento en la mente.

Todos mis viejos amigos, no son tan amistosos

1.
Por fin llegaron, pensé que tardarían horas en llegar L es muy indecisa para los lugares en lo que nos veremos y B, no me había dado cuenta que hace mucho que no veo a B, qué bueno que vino, vaya desde la escuela no estamos todos juntos. Este cigarro no me gusta, odio los "light" pero no había otra cosa, creo que pediré otro café. Me imagino que tendremos tantas cosas para hablar. Me siento realmente bien hoy.

2.
No pensé que B fuera a venir, quien sabe cómo le habrá ido en la entrevista, no se ve en mal, a lo mejor si le dieron el trabajo, me quede preocupado por lo que platicamos ayer, parecía que tenía algo, me iba a decir algo, pero se fue de pronto de esa charla por la red. Su sonrisa y humor me hacen pensar: se encuentra bien, quizá me estoy volviendo paranoico, no sería la primera vez, necesito otro cigarro.

3.
Como en los viejos tiempos, estamos todos, seguimos haciéndonos más viejos, eso asusta, bueno en realidad no somos tan viejos, pero he estado viendo a los chavitos de la mesa de enfrente, parece tan lejano cuando yo tenía esa edad. L y B se ven bien, ayer hable con L y olvidaba el buen humor de B, pero ahora T encendió otro cigarro, le pediré uno.

4.
B se detuvo un poco al caminar a la mesa, será que ya no le caemos bien, o sólo yo me di cuenta de ese gesto, hace tiempo que no platico con B como quisiera. Ya no es lo mismo. Necesito más café y otro cigarro.

5.
Qué bueno que B decidió venir, pensé que le tendría que rogar.

Humo

Yo no fumaba con frecuencia, pero todos ellos lo hacían y bueno todos respiramos el humo para saber a qué sabe… como aquella vez. Tome un cigarro, de nuevo el celular, ya no me está gustando la idea de tener uno, cuando lo olvide estuve en paz. No era una llamada, un mensaje de una amiga: "nos podemos ver el sábado", decía, conteste rápidamente un "si, a qué hora y dónde" y apague el celular.

De repente ese lugar me parecía más pequeño, me empezaba a marear, la verdad el humo era insoportable ahora, pero lo respirábamos hasta ahogarnos…como aquella vez. Me despedí y en ese instante todos decidieron irse, no quería que lo hicieran pero lo hicieron, salimos todos juntos, ya era de noche y estaba muy oscuro, había luz, pero el cielo estaba demasiado oscuro, por qué, hice esa pregunta en voz alta, me cuestionaron al respecto, pero seguía viendo el cielo, alguien contesto que sólo estaba nublado y otro me dijo "es que es luna nueva, no esta la luna que a veces es la que alumbra un poco".

Les dije que prefería caminar a mi casa y a solas, no se sorprendieron, aunque sentí algunas miradas de disgusto. Mientras caminaba observaba el cielo, de verdad que todo parecía estar tan oscuro y me llego un recuerdo a la mente: en la niñez mi abuelo siempre me decía que cada vez que me perdiera encontraría el camino a casa con la luz de la luna, en ese tiempo no lo entendí muy claro, pero de cierto modo cada vez que salía observaba la luna como una especie de guía; pero ahora no había luna, ¿entonces qué podría guiarme ahora?, ¿las luces de la calle lo harían?

No sabía qué, sólo sabía que no me sentía bien, ni física, ni mentalmente. Encendí de nuevo el celular y me habían llegado como siete mensajes de personas diferentes, invitándome a salir o sólo para platicar, ese día decidí hacer algo: por diez días me encerraría en mi cuarto sin hablar, ni ver a nadie, no quería saber nada del mundo. Seguía ese pensamiento en mi mente.

A puerta cerrada

Una recamara, una puerta, cerrada.

Encierro

Día uno:
Escribir en mi cuaderno, garabatear unas cuantas frases, dormir. Un sonido aqueja mi sueño, era como si pedazos de papel pelearan entre sí.

Día dos:
Dormir, tirarme en la cama a escuchar música, estuve en vela, por lo menos hasta las 2 de la madrugada, de nuevo ese sonido.

Día tres:
Toque mi guitarra, estaba empolvada, me puse los audífonos y le subí todo el volumen a mi amplificador, no había nadie en casa, esta vez estuve en vela hasta las 3 de la madrugada. Ese sonido continúa.

Día cuatro:
Salí por unas cervezas y algo para comer, no sabía que mi familia se había ido a casa de mis tíos, hoy dormí temprano, a las 9 de la noche, pero ese sonido me despertó como a la 1 de la madrugada.

Día cinco:
Se me ocurrió conectar el teléfono, mala idea. Mis padres llamaron, les dije que todo iba bien, leí toda la tarde, me dormí hasta las 2 de la madrugada, de nuevo ese sonido.

Día seis:
Acomode, desacomode y volví a poner en orden mis discos, los sacaba y volvía a meter en sus cajas, no sé por qué lo hice, me dormí a las 12 de la noche, pero ese sonido no me dejo dormir hasta las 1:30 de la madrugada.

Día siete:
Hacen estragos las desveladas y la mala alimentación. Dolores de cabeza. Comienzo a enfermarme, es un resfriado. Ese sonido sigue ahí.

Día ocho:
Tuve algo de amnesia, no recuerdo qué hice las últimas tres semanas. Sigue el dolor de cabeza y el resfriado. Esta vez dormí hasta las 4 de la madrugada, leí un poco, escribí de nuevo y acabe rayando el cuaderno. Ese sonido.

Día nueve:

Empiezo a creer que esto termino.

Dile a mi hermana que la extraño

No me contesta el teléfono, su forma de ser ya no es la misma, creo que siempre he pensado que tiene problemas, pero me da miedo preguntarle. Les diré a mis papás, la verdad me está angustiando y sé que los angustiaré a ellos también, pero lleva días sin contestar el teléfono, salvo esa vez, dijo que todo estaba bien, ¿todo estará bien? Me encantaba pensar que era así, yo se lo decía, pero ahora no estoy muy segura.

La verdad prefiero corroborar que todo está bien, les diré a mis padres.

Dile a mi hermano que es mucho más fácil


No veo a mi hermana a gusto, y tampoco sabemos qué onda con B, a lo mejor eso es lo que la tiene preocupada, pero no entiendo el por qué, B es así impredecible a momentos, ha salido de todas las cosas que le han puesto enfrente, debe estar bien, seguro salió todo este tiempo con sus amigos y amigas, ha de estar en plena diversión y me parece injusto que mi hermana se preocupe. Va con mis papás, siguen llamándole ¿es tan complicada su situación o qué?

Día diez:

El resfriado me está matando, tomo un frasco con pastillas de esas que siempre tomo cuando el resfriado me tumba en la cama, las tengo en mi mano y regreso a mi cama. Ayer por la noche abrí la ventana y me di cuenta: el ruido de todas las noches era una polilla, así es por nueve días una polilla trato de escapar de mi cuarto.

Seguía sin sentirme bien, otra vez conecte todo, teléfono, prendí el celular, puse música, aunque me confundía el sonido de los timbres del celular y el teléfono, y la música, no hice caso más que a mi música. Estaba aquí, en la casa sin nada por hacer. Prendí el ordenador, pero me desesperaba la lentitud, veo las redes sociales y montones de mensajes preguntando mi paradero, me molestó.

Y seguía ahí en la cama, con un puño de pastillas para el resfriado, de pronto recordé que esas pastillas me daban mucho sueño, después de los nueve días donde la polilla no me dejaba dormir, pensé que sería buena idea tomarme más de lo debido, sólo quería dormir y si pudiera desaparecer un momento. Así tome ese puño, no sé cuántas pastillas tenía en la mano, pero tome todas las pastillas y las trague.

Decidí meterme a bañar, la verdad por el quinto día había dejado de bañarme, no sé si era depresión, seguramente sí, nunca lo he tomado demasiado en serio. Espere a que el agua estuviera caliente. Me metí a bañar y de repente mi cuerpo se relajo, demasiado, todo daba vueltas, me caí, creo que soy de cristal, creo que me estoy rompiendo… y me pegue en la cabeza, sentía aún el agua caliente caer por mi cuerpo, no podía moverme pero aún estaba consciente. Escuché la puerta principal abrirse, me hablaban pero no podía contestar, escuchaba la voz de mi hermana, de mis padres, de mi hermano cada vez más lejano y balbuceé para mi mismo: “Nosotros somos la presa de cada día”.

Sus voces se escuchaban cada vez mucho más lejanas, a una distancia increíble. El último pensamiento que llego a mi cabeza fue el mismo mientras cerraba mis ojos, pero aún sentía caer el agua caliente.

El pensamiento

En el cuarto azul, con la cama individual; las colchas blancas, cortinas de color claro; los zapatos en desorden por el piso; el armario con la ropa acomodada por colores y ocasión; la repisa aún con los libros de Dostoievski, Nietzsche, Hesse, Sade, Lovecraft, Poe y Rowling; ahora los discos estaban en orden, soul, jazz, rock, alternativo. En el escritorio de madera, frente a la pantalla del ordenador viejo una libreta color azul cielo, sobre ella un papel con una nota garabateada, sólo decía en mayúsculas:

¿POR QUÉ ESTAMOS TAN SOLOS INCLUSO EN COMPAÑÍA?

Nueva imagen

Comienza el año y hay nueva imagen para el blog, por qué, pues porque no tenía nada por hacer, porque necesitaba un cambio el blog, porque comenzó un año, por lo que quieran, este tiempo también me dio la oportunidad de poner más guapas unas entradas pasadas que no leerán, ya lo sé, pero pues se ven bien bonitas de todos modos.

Agradezco a todos los que leen mi blog, de verdad sé lo molesto que es siempre pedirles que lean las cosas que escribo y es parte de su tiempo donde podría ver un vídeo, buscar imágenes de ese actor/actriz de su agrado, buscar un libro, etc., cualquier cosa más productiva que leer mi blog.

Espero que se queden conmigo este año donde no sé que escriba, pero como diría Chente Fernández, “mientras el público siga aplaudiendo su Chente sigue cantando je-je-jeee”

Feliz año.