viernes, 5 de noviembre de 2010

Compromisos

Hace tiempo que no me daba una vuelta por acá, de cualquier modo siempre encuentro lo mismo, pensamientos míos que con el tiempo se vuelven basura virtual y que en una búsqueda ordinaria de Google jamás encontrarían, como sea me gusta escribirlo (aunque reitero lo malo de mis textos) porque bueno no sé, supongo que estudios psicológicos y sociológicos dirían que me siento bastante sola y quiero compartir al mundo mi sentir; pero como no creo en esas cosas lo hago simplemente porque quiero.

El título de la entrada la estuve pensando desde hace algún rato, primero me vino a la mente el compromiso de mi prima, pues pronto se casa y luego han pasado una serie de circunstancias que me han hecho pensar bastante en eso de los compromisos y no de pareja aunque también entra dentro de la categoría, más bien en general.

Hace poco ocurrió un incidente con una amiga, me hizo revalorar todo lo que pensaba y también lo que tenía y tengo. La amistad también es un compromiso de cierto modo y me imagino que aplicaría en este momento la frase de “la amistad también se cultiva” y esas cosas. Pensaba que hasta cierto grado mantenía con mis amigos algún grado de compromiso, pero con lo que paso me hizo dudar, obviamente de mí, qué tanto estoy proporcionando a las demás personas y si más bien no soy yo la que la esta regando.

Las personas que me conocen lo saben, siempre trato de ser lo más sincera, no soy una persona que diga de forma bonita las cosas, porque las digo como las pienso, tal vez eso este mal y quizá no me he dado cuenta que esa acción puede dañar a otras personas y me hizo también pensar si más bien lo que yo defiendo como sinceridad u honestidad no es más bien cinismo de mi parte y también un lado oscuro que lo sé, lo tengo y de vez en vez sale de la forma más burda y tonta.

Después de pensarlo mucho, acepte que por mí parte, a pesar de que el enojo o los malentendidos hayan sido causas ajenas, pensé que a lo mejor no era tan buena amiga y no mantenía ese nivel de compromiso que se requiere, a pesar de hacer mi mejor esfuerzo mi lado tontamente emocional, dramático y soso, siempre sale a la luz. Tengo defectos que hago más y más grandes conforme pienso más las situaciones e irremediablemente hacen darme cuenta que esos defectos también se hacen más grandes con mis acciones.

Por otro lado, he estado reflexionando mucho, sobre todo en los largos caminos de regreso a mi “casa”, qué tanto nivel de compromiso tengo conmigo misma y con lo que estoy haciendo. He estado recordando todas las expectativas que pensé durante un periodo de mi vida, de hecho durante un periodo bastante largo, donde sin duda era una persona diferente. No sé si he cambiado para bien; pero pareciera que siempre me pongo el pie solita y tropiezo: la inseguridad, el sentimentalismo, la baja autoestima, la melancolía, la tristeza, el carácter volátil, el dramatismo son características de mi personalidad que no quiero cambiar, porque eso es NO QUIERO. Me quejo demasiado lo sé, y muchos me preguntan “bueno y por qué no haces algo por cambiar” y la respuesta a pesar de las muchas explicaciones y excusas que pueda dar es que no quiero.

Hoy, vislumbre un futuro para mí que me da un poco de miedo, del cual me hubiera burlado antes gracias a mis fantasías y de nuevo a mi carácter volátil, del cual incluso me hubiera avergonzado por mis ambiciones falsas y sin fundamento; pero es un futuro del cual hoy por hoy lo veo más verosímil, más cercano y más seguro que cualquier otro.

Sólo me seguiré preguntando una cosa una y otra vez ¿hasta cuándo podré mantener un compromiso conmigo misma?