viernes, 24 de septiembre de 2010

The Dog Days Come

Lamento y mucho no haber escrito antes, hubiera querido que mi última entrada fuera algo más interesante o al menos con más imaginación, pero de verdad trate y mi mente no me dio para algo que valiera la pena escribir, aunque se quedaron ahí ideas vagas de algo que pudo ser interesante o al menos un poco más divertido.

Entre a la escuela, de hecho está fue mi primera semana de clases; supongo que por eso el título de esta entrada. La verdad tengo una superstición muy tonta al respecto de mis trimestres en la UAM, y realmente no sé si sea sólo una superstición o un bloqueo intenso que solita me genero porque le tengo miedo a ciertas cosas.

Este trimestre vemos radio. Personalmente la radio no es algo que llame de manera especial mi atención, sé de ante mano que no tengo una voz melódica, sensual o dinámica como para ser locutora eso ya es de entrada, luego está el hecho de que apretar y apretar botones tampoco es muy interesante que digamos; y finalmente está el hecho de que estaría increíble producir algún día un disco, pero también sé que eso no pasará.

Por otra parte se encuentra el asunto del maestro maldito que para no variar me toca a mí como una especie de karma. Tengo la seguridad de que si no aprendo algo, hablando de asuntos técnicos, está más que claro que voy a aprender mucho sobre la convivencia con este tipo de maestros, es más hasta me imagine a varios que he tenido de ese estilo juntos y en una plática convencional, si así se puede decir.

Y para acabar: el horario. Me he levantado temprano la mayor parte de mi vida, a veces me cuesta más trabajo que otras y cuando empecé a entrar a las 8 a la escuela me resigne y hasta me acostumbre, pero a las 7 lo siento como una grosería. Me acostumbraré, seguro a mitad del trimestre estaré que muero; pero lo haré siempre lo hago.

Y realmente el punto no es todo esto. El punto es que llegado a esta etapa de la carrera y de mi vida donde llegan muchas interrogantes. Hoy platicaba con mi papá al respecto, me entro la melancolía y para mi vergüenza acabe llorando, como siempre en mis momentos de debilidad. Le platicaba que sentía que a este punto, había pasado y pasado trimestres sin realmente saber nada y lo peor de todo sentir no hago nada relevante.

Nunca he sido alguien que destaque especialmente, tal vez lo fui en la secundaria; pero de ahí en fuera soy del tipo de personas de las que los profesores se les olvida el nombre, lo confunden o ni siquiera sabían que me tenían como alumna. Sé que eso está mal, pero es una forma en la que me desarrollo y me vino a la mente algo que me dijo una amiga mía en una fiesta donde estaba en un rincón sola y callada, como siempre lo hago en las fiestas, una frase que siempre que la escuchó me irrita demasiado: “Platica algo Daniela, socializa, ¡estás estudiando comunicación y no te comunicas!”.

La frase esa hizo que pensará ¿y si de verdad no soy buena para esto?, porque si estudio comunicación lo más lógico es que mi forma de ser fuera algo más distinta de lo que soy. Y más que nada, pienso, lo que más me preocupa además de ser antisocial en una carrera donde se supondría eso no debiera pasar; me preocupa sentir esto que siento, no soy buena. Echó un vistazo a mis compañeros y digo “guau son bien talentosos” y… ¿yo?

Me gusta escribir, pero no lo hago muy bien, miles de veces los profesores me han dicho que tengo problemas con mi manera de escribir: escribo con las patas, lo escribo como si estuviera hablando. Me encanta escribir, digo no por nada esa aspiración a trabajar para NME o Q Magazine. Luego me fascinaba la fotografía y me doy cuenta que soy malísima, me friqueaba ver las fotos de mis compañeros, ver que eran muy buenas y observar las mías… fueran tan simples.

Mi papá me dijo “estás joven, échale ganas y si no te gusta siempre puedes estudiar otra carrera”; tal vez considere todo lo que me dijo…pero luego pensé “es que no soy buena en otra cosa”.

Todo lo que acabo de escribir, es muy probable que les resulte muy personal y es algo que no me gusta hacer a menudo, pero necesitaba compartirlo porque a veces sé que no soy la única persona de este planeta. Sé que soy joven, que tengo todo el tiempo del mundo pero… ¿de verdad se tiene todo el tiempo del mundo?

Muchas veces critique a gente por cambiarse de carrera, por no saber que estudiar, por no estudiar, etc., pero ciertamente creo que yo estoy en la peor de las situaciones porque estoy estudiando, ya no sé por qué y tampoco sé si de verdad esto es lo mío, eso es aún más patético.

Por último para acabar esta triste y deprimente entrada que no, no es de las crónicas depresivas aunque bien podría quedar. Recordé algo que me dijo otra amiga, porque si tengo miedo de este trimestre, más que por lo pesado, los maestros, las tareas, desveladas, des mañanadas, etc., es tener que privarme de actividades con mi familia y amigos y mi amiga me decía “pero a ellos los vas a tener todo el tiempo, ahora es tiempo de estudiar” y vuelve la pregunta ¿de verdad tenemos todo el tiempo del mundo? Pues de verdad no lo sé, la vida me ha enseñado que no se tiene el tiempo del mundo que así como estamos hoy mañana no sabemos, aunque suene muy trillado.

Y con todo esto me despido, esperando que mi situación se resuelva o dejando esto como testimonio de lo que pensé en este momento, y ya más adelante les podré platicar qué sucedió este trimestre.

Por lo pronto si tengo recomendaciones, no crean que todo es drama porque sé que la gente piensa que exagero mi situación y quizá tengan razón no sería la primera vez, en fin. Les recomiendo Florence and the machine, es el proyecto que tiene Florence Welch quien lanzó Lungs en 2008 y ha tenido bastante éxito, me sorprende sobre todo la voz que tiene, muy diferente por cierto a la voz que tiene cuando no canta, les recomiendo Drumming Song, Cosmic Love y la que le dio casi el nombre a la entrada The Dog Days are Over, irónicamente según yo, es todo lo contrario al sentimiento plasmado en esta entrada.

Y, ya sé que siempre los recomiendo y que me falta casi ponerlos en un pedestal, pero de verdad escuchen a Mew, he estado más cercana a su música por el momento que estoy a travesando. Si les gusta la música que tiene distintas combinaciones, sonidos y letras abstractas, realistas y hasta un poco deprimentes sin llegar a Radiohead, Mew es la opción. Además algo muy lindo que me pasa con Mew es que ellos son una excelente fuente de inspiración y por qué no también hasta un modelo a seguir. Les recomiendo Frengers que es el más digerible y No more stories…