viernes, 25 de junio de 2010

Pensamientos al aire



Iba a escribir algo del mundial, porque realmente me molesta que la gente se apasione a ese grado de enajenación, porque está bien, lo acepto soy pesimista, pero tengo mis razones. Aunque esta vez no tengo intención de escribirlas, quizá con un poco más de tiempo escriba lo del dichoso mundial, por ahora y sí, la verdad para cubrir mi cuota de esta semana escribiré cosas insignificantes.

Primero que nada, esta semana fue muy rara, sólo fui tres días a la escuela, pero sentí que se paso demasiado lenta, además de que mi noción del tiempo se está deteriorando.

Luego por segunda vez vi la película de “El informante”, tiempos muy lejanos ya a cuando la vi por primera vez, estaba en primer trimestre y la vi con la excusa de hacer el trabajo de investigación del tabaquismo en los jóvenes. Le comentaba a una amiga que esta vez que la vi, fue muy distinta, cuando la vi para hacer el trabajo de tabaquismo estaba muy concentrada en qué se decía acerca del tabaco, pero ahora fue distinto lo vi desde cómo se maneja la información en el periodismo, es curioso ver cómo un hecho se ve de distintas formas. De cualquier manera se las recomiendo.

El fin de semana vi Toy Story, debo de reconocer que tenía el nudo en la garganta durante toda la película, no voy a revelar el por qué, sería una falta de respeto para las personas que aún no la han visto y sería de muy mal gusto también. No lloré porque iba con mi hermana y mi cuñado que si hubiéramos llorado (mi hermana y yo) seguro nos molestaría durante mucho tiempo; no me decepcionó la película, mi favorita sigue siendo la dos, pero fue un excelente final para una historia que nos acompañó a muchos durante todo este trayecto en el que crecimos.

Y pasando a actos graciosos, no puedo dejar pasar el momento tan memorable que vivimos ayer por la mañana en la clase de escritura, debo de confesar que este trimestre me he divertido bastante, me encuentro con mis amigos en el mismo salón, mis profesores son bien relajados y mis compañeros la verdad son bien vaciados, me va a dar mucha tristeza que termine cuando nos la hemos pasado muy bien. El chiste es que en la clase de escritura de esta semana escuchamos un corrido que ninguno de nosotros pudo imaginar. La mujer ñoña de mi salón escribió un corrido que además canto, ¿por qué hizo eso?... la verdad es que nosotros tampoco lo sabemos, la finalidad era escribir cinco veces un mismo hecho pero con distinta voz, es decir lo escribíamos en tono norteño, o fresa, o naco, etc. Por qué cantó, no lo podemos explicar.

Frase célebre: “A mí me gustan los corridos porque dicen la verdad… Ajuaaaa!”

En fin esta semana ha estado plagada de cosas, muy divertidas muchas, otros días no tan buenos (como el día que me enferme del estomago) y la verdad un poco llena de cositas tontas… ¿no se han preguntado cómo es que cuando ya no te interesa algo, ese algo parece estar más presente?, en fin, así las cosas a veces pasan.

Por último les quiero recomendar una película que acabo de ver, se llama “Where the wild thing are” o en español “Donde viven los monstruos”, es del director Spike Jonze, ex esposo de Sofia Coppola mejor conocido por los videos que le ha hecho a Bjork, Daft Punk, Beastie Boys, Fat Boy Slim y Yeah, Yeah, Yeah’s, entre otros; hizo también “¿Quieres ser John Malkovich?
Con esta película me paso algo bien parecido a lo de Toy Story, originalmente es una historia para niños, basado en un cuento infantil, si no me equivoco, pero tiene tanta inocencia que te recuerda a los escapes que tiene uno de niño cuando se enfrenta a problemas un poco densos, es toda una reflexión sobre los sentimientos reprimidos en la niñez, se da cuenta de muchas cosas, véanla está muy linda, muy bien contada, los personajes son muy bonitos, se van a reír y la van a disfrutar muchísimo al final si te quedas pensando en muchas cosas. Y como plus el soundtrack está muy bueno, corre a cargo de Karen O, hizo el proyecto llamado Karen O and the kids, que ya me había recomendado Aminadab y no lo había bajado, pero esta buenísimo el soundtrack, además le da un toque tan exquisito a la película, de verdad muy bueno.

Ahora si con la cuota cumplida respectivamente… disfruten su fin de semana.
Au Revoir

miércoles, 16 de junio de 2010

Crónicas depresivas: Fitter Happier


Me encontraba en el cuarto que había rentado hace mucho, sentado en el borde de la cama destendida; con la cabeza baja sólo observaba la basura en el piso. El cuarto era un desastre, restos de comida y botellas por aquí y por allá; ropa tirada; suciedad por todos lados; las paredes pintadas por algunos pensamientos estúpidos que tenía, en fin, un desastre.

Mi vida era ruín, me sentía infeliz, solo. Había comenzado algún tiempo atrás a ser fármaco dependiente, consumía antibióticos, la razón, me hacían sentir mejor; consumir drogas como la marihuana, la cocaína u otras drogas no me causaban el mismo efecto, la había probado pero, con los antibióticos era diferente, era como rebelarme ante la sociedad, porque ellos creían que los antibióticos ayudaban a sanar a gente enferma, bien, yo estaba enfermo y utilizaba los antibióticos para destruirme, era como ironía.

Ese día salí de la recámara porque me desesperaba estar encerrado; tomé mi chaqueta rota, mis llaves y el poco dinero que tenía. El vecindario era igual, deplorable, al menos eso me parecía, pero era lo mejor que podía pagar. Vine aquí pensando estudiar música, lo que me apasionaba, al menos en un tiempo anterior a este, pero los sueños se destruyen y fue así que se destruyeron los míos. No quería regresar a casa, sabría lo que escucharía de mi padre “eres un zángano, te dije que te emplearás en algo relacionado con tu carrera, pero dejar todo por la música, ¡eres un imbécil!”.


Quizá tendría razón.

Mientras caminaba, me senté en una banca, todos me observaban y eso realmente me molestaba, sí, quizá había bebido demasiado y lucía mal. De repente volví mi mirada al piso (como siempre lo hacía), y vi un pequeño libro que decía “Manual para ser feliz”, lo hojeé por un rato y luego sucedió.


Primer paso: Ser más feliz, más productivo, cómodo. Más productivo, pensé, justo como querría mi padre, con esa simple frase cambió la percepción que tenía, contra todos mis pensamientos e ideales, decidí dejar de pensar y… seguir el manual.


1. No beber demasiado. Vacié y tire todas las botellas, empezaría por eso entonces, cambiar mi manera de beber.

2. Hacer ejercicios regularmente en el gimnasio. Busqué un empleo, estaba en una oficina, como contador, mi primera quincena fue destinada a comprar otra ropa; mi segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta quincena fueron destinadas a rentar un departamento más adecuado a mi nueva forma de vida. Finalmente en mi séptima quincena pagué la suscripción de un gimnasio para estar en forma, (tres días por semana)

3. Mejorar las relaciones con tus contemporáneos, empleados, socios. En la oficina todos eran unos ignorantes, tenían pocos intereses y no era afines con los míos, pero si quería ser feliz, tendría que empezar a hablar de lo mismo que ellos.
4. Comer bien. En mi momento de auto destrucción, sólo me alimentaba de comida chatarra, está bien, olvidaría todo eso, nada de cenas de microondas y grasas saturadas, pensé.
5. Ser un mejor conductor, más paciente, más seguro. Me imaginaba yo como buen conductor, siendo cauteloso, nada de altas velocidades, tal vez cuando me casará y tuviera hijos, estaría un lindo bebé en el asiento trasero.

6. Dormir bien. De ahora en adelante nada de pesadillas, ni paranoia de la que tanto sufría en mi otra vida.

7. Cuidadoso con los animales. Deje de ahogar a las arañas en el desagüe, de matar a las polillas o echar agua hirviendo a las hormigas, ahora que me convertía en una buena persona, debía amar a los animales.

8. Seguir en contacto con los viejos amigos. Comencé a llamar a todos los amigos que tenía, los “buenos” por supuesto, los que mi familia habría aceptado, fui amable y los invité a tomar una copa (de vez en cuando tomaba una, como buena persona) y continué en contacto con ellos.
9. Ir comprobando con frecuencia el crédito en el banco, favores por favores. Trataba de mantenerme al corriente con mis cuentas, nada de despilfarrar el dinero, ser ahorrativo, precavido. Algunas veces les prestaba dinero a mis viejos amigos, a compañeros del trabajo, favor por favor.
10. Cariñoso pero no enamorado. Encontré a una chica, una buena chica, inteligente, respetuosa, con habilidades para ser buena esposa, buena madre y buena ama de casa; no me encontraba enamorado de ella, pero era la correcta para esta vida.
11. Unirte a la caridad social y los domingos ir al supermercado. Me uní a varias asociaciones caritativas, donaba dinero y hasta le daba una moneda al mendigo de la esquina por donde transitaba diariamente. Los domingos iba al supermercado a abastecerme de comida nutritiva para tener el refrigerador lleno.

12. Lavar el auto. Lo hacía, siempre se mantenía limpio; lo hacía yo mismo: me hacía lucir mejor ante los demás, lo lavaba incluso los domingos.
13. Ahora trabajando por cuenta propia, un facultado e informado miembro de la sociedad. Deje el empleo para poner uno propio donde asesoraba a mis clientes en sus finanzas, me iba bien. Leía cuanto podía, diariamente los periódicos sin mantener una postura contraria a los demás por supuesto.


Sin llorar en público, menos oportunidades para enfermarse, ya sin miedo a la oscuridad, o a las sombras del mediodía, nada tan ridículamente adolescente y desesperado, nada tan infantil, en un mejor lugar, más lento y más calculado, sin oportunidad de escapar, seguir llorando con una buena película, seguir besando con saliva, ya no vacío y frenético como un gato atado a un palo, más satisfecho, más saludable y más productivo.


Han pasado años desde que encontré ese manual; estoy casado, tengo dos hijos; mi negocio va de maravilla, mi esposa espera un tercer bebé, que pondremos en el asiento trasero de la camioneta. Volví a ver a mis padres y están muy orgullosos de mí, sigo haciendo donaciones a la caridad; me mantengo en forma, le sigo hablando a mis viejos amigos y a los que con el tiempo he acumulado, mis cuentas van bien. Tal vez cuando crezcan les heredaré el manual a mis hijos, serán felices igual que su padre, serán buenas personas, por cierto…sigo tomando antibióticos.

miércoles, 9 de junio de 2010

Instrucciones para...


Mi clase de escritura esta semana se torno bastante divertida, la neta es que me está dando un poco de temor escribir; te proyectas bien denso y si no fuera porque yo me burlo de las personas, seguramente caería en las proyecciones que hicieron mis compañeros de clase al escribir el guión teatral del encuentro de dos personas que fueron pareja y se topan en un lugar. Bueno con decirles que a uno poco le falto para representarnos la obra completa de su autoría, ¡no digan, gente tan más descontrolada!

La clase pasada o quizá… antepasada, la maestra nos dejo hacer un cuento basándonos en una frase, había escogido una, pero luego decidí que si estaba muy proyectada y me dio terror caer en las ridiculeces de mis compañeros, además, lo saben no soy muy buena en esto de la escritura.

Así que en vez de eso decidí hacer instrucciones para algo elemental, como ejemplo teníamos las instrucciones para subir una escalera de Cortázar. Entonces les dejo: Instrucciones para sobrevivir a un concierto.

Existen eventos masivos, dónde en una plataforma considerablemente alta se colocan instrumentos musicales y suben a tocarlos algunos individuos, a estos eventos se les llama conciertos. Después de experimentos realizados al asistir a dichos eventos, he aquí algunas instrucciones para sobrevivir a este tipo de espectáculos.

El primer paso para sobrevivir a un concierto, consiste en tener un pequeño trozo de papel muy importante y elemental llamado boleto, sin este pequeño papel, usted con toda seguridad no entrará a algún evento. No se recomienda la reventa si usted cuenta con pocos recursos económicos.

Previamente usted ha elegido el acompañante con el que asistirá al concierto, es importante hacer una buena elección, de esto también depende que usted disfrute el evento, ya que ir con una persona inadecuada, hará que se le agreguen adjetivos como “loco”, “lunático”, “fanático” o “ridículo”.

Para tal ocasión es recomendable manejar la vestimenta adecuada, se invita a utilizar un par de pantalones, una playera cómoda y una chamarra ligera; pero el calzado es muy importante, debe ser sin plataforma, y confortable, de esta primera elección depende el cincuenta por cierto de su supervivencia dentro del recinto donde se realizará el espectáculo.
Es preferible llegar un tiempo antes de la hora indicada en el papel llamado boleto, esta instrucción tiene algunos inconvenientes, dependerá el recinto donde se realice el concierto y la zona que usted previamente haya elegido o le haya tocado. Algunas personas exageran en este punto, pero según nuestros experimentos, sólo le recomendamos llegar una hora antes del evento.
Una vez que se encuentre formado para entrar, le hayan checado su trozo de papel (boleto), y haya tenido que hacer algunos movimientos para ser examinado cuidadosamente de no llevar artículos inconvenientes, lo dejarán entrar; ahí usted puede: a) caminar hacia su lugar; b) correr hacia su lugar o, c) subir o bajar escaleras para llegar a su lugar.

Aquí hay dos cuestiones importantes, si a usted le ha tocado un lugar establecido, lo ha encontrado fijándose en su boleto y esta cómodamente sentado, espere a que empiece el espectáculo, permanezca ahí, si cuenta con los recursos necesarios puede, si gusta, comprar algunas bebidas o algo para comer; sólo tenga cuidado si se encuentra ubicado en asientos que estén empinados ya que si se emociona demasiado y hace su cuerpo muy adelante podría caer y arruinarle el concierto a los demás asistentes.

Ahora nos concentraremos en las personas que se encuentran de pie en estos eventos, previamente usted ha tenido que alimentarse bien y también se ha hidratado para que los fluidos en su organismo se liberen mucho antes de que empiece el concierto; no querrá que le ocurra algún accidente.

Evite acercarse a las personas que tengan aliento alcohólico, sólo le traerán problemas; si ve que algún personaje así se acerca, trate de mantener su distancia. Esquive con algunos movimientos alternados (atrás, adelante y de un lado a otro), a los vendedores de bebidas alcohólicas, refrescos y nieves. Trate de mantenerse en un lugar, aunque cueste un poco de trabajo, quizá usted acabe en el otro extremo de dónde se encontraba al inicio del programa, no se asuste. Evite sobre todo estar en contacto con individuos que usted considere que tienen algún problema mental, créale a su instinto, normalmente lo tienen. Algunas veces a estos espectáculos van personas que a usted seguramente le irritaran, en tal caso mantenga la calma y no trate por ningún motivo de golpearlos.

Si usted es de estatura baja, por ningún motivo se coloque detrás de una persona más alta que usted, esto le impedirá ver el escenario y por lo tanto no lo disfrutara; si por el contrario usted es alto entonces no tendrá ningún inconveniente.

Finalmente si asiste a este tipo de espectáculos, es indispensable que sepa quiénes serán los individuos que tocaran los instrumentos y sobre todo las canciones que tocarán, la mayoría por lo menos, sino quiere quedar en ridículo. Muchas veces las personas si les sobra algo de capital, les gustan comprar algún suvenir, es recomendable para tener un recuerdo de lo vivido.

Con estas instrucciones usted podrá presumir a familiares y amigos que asistió a tal evento y que lo disfruto muchísimo.

viernes, 4 de junio de 2010

¿Regresos?


Hace casi cuatro meses, viví una de las pocas experiencias que recordaré el resto de mi vida: ir al concierto de Phoenix. Lo retomo porque así como en este momento regreso a escribir al blog y me reencuentro con las palabras perdidas, así mismo regresa Phoenix.

Como me dijo mi hermana cuando le llame para decirle que estuviera lista para comprar los boletos, pensaba que Muse sería el último concierto de este año; pero no sabemos, siempre llueven sorpresas, esta fue sin duda muy grata.

Y es que no sé si es coincidencia o destino; no, definitivamente no es destino, pero quedaba la frase, justo en este momento como que regresan varias cosas que andaban perdidas, no sólo el blog, no sólo el placer a la escritura, también recuerdos, experiencias y muchas cosas más.

Retomando el tema de Phoenix, es una banda que… cómo decirlo, bueno, pues le tengo un gran afecto, es como si yo hubiese crecido con ellos. Desde la primera vez que los vi en esa ya tan contada experiencia en el Lunario del Auditorio Nacional, donde tuve que ir de tacones y maquillada –no pregunten por qué- supe que si volvían a venir no me los perdería. Y qué decir entonces de la sorpresa y también mala experiencia de su más reciente visita, y lo digo por el drama que hice cuando no alcance boletos para la primera fecha; pero todo tiene su recompensa.

Así es, la primera vez que los vi tenía 16 años; ese día fue como un gig bien privado, bueno con decirles que estuvo Quique de los Tacvbos y ¿Benny Ibarra?, bueno pero no es tan extraño que los vayan a ver “famosillos” disque roqueritos, y evidentemente no lo digo por Quique, pero esta última vez que vinieron, hasta donde me entere andaban por ahí los de Motel y uno de los tipos de Sin Bandera, como sea. Ese primer concierto tuve la fortuna de ver a menos de cinco centímetro de mi a Thomas Mars (vocalista), por supuesto que desde que vi a esa distancia a Coldplay –a excepción de Guy- la verdad es que tengo una extraña, pero culposa fijación por sentir “eso” que se siente cuando se ve a los integrantes de una banda que te gusta.

La segunda vez que los vi, ahora en el Vive Cuervo, absurdamente me fui a formar once horas antes del concierto, ¿por qué hice eso?, aunque siga dando explicaciones supongo que al final, ni yo misma lo comprendo; pero la verdad es que valió la pena cada minuto que estuve ahí a la intemperie esperando: entré a soundcheck, me firmaron mi boleto, los conocí y me tome fotos con ellos… ¡son maravillosos y tan humildes!

Regresan y en contra de todas las estadísticas, y también en contra de todo lo que dije:

- “Ya Ali, esta es la última vez que me formo horas para ver a un grupo, la última “pubertada” que hago

¡ES PHOENIX!

…pero, si vuelven a venir Phoenix y Mew, la neta me vuelvo a formar”

Así que, ya me verán entusiasmada, alocada y como científico loco, planeando cada segundo de ese día, aunque aún falten meses, y saben para qué voy a planearlo: sé que ese día todo lo que planeé no servirá de nada; no se aprende.

Mientras tanto, les dejo un video de Phoenix, para quienes no los conozcan lo hagan; y para los que ya los conocen y seguro los veré ese día del concierto emociónense.




Antes de acabar esta entrada, para cubrir con mi cuota de la semana, porque prometo al menos escribirles una vez a la semana, les dejo estas recomendaciones.

Si pueden, de verdad vean 500 días con ella (500 days of Summer), actúan Zooey Deschanel (vocalista de She&Him) y Joseph Gordon-Levitt. Está bien buena, les va a hacer pensar mucho en esas relaciones interpersonales en las que uno siempre lleva las de perder. ¿Existe el amor?, ¿Conocer a una persona es casualidad, destino o está escrito?, ¿Existe el o la indicada? Y como dice la advertencia al principio “Esta no es una historia de amor”, no se vayan con la finta véanla y ya cuando me comenten reflexionamos sus comentarios. Les paso el tráiler para que se les antoje.

Hablando de recuerdos, les tengo que dejar esta presentación de Junior Senior, olvidaba lo mucho que los escuchaba cuando iba en la prepa, cuando justo como en este momento, no me despegaba de Ali – creo que más en ese momento, que ahora- ya no han hecho nada, pero esta canción cómo hace que me acuerde de un buen de cosas.

Y por último pero no menos importante, les dejo el tráiler de Toy Story 3, nuevamente con esto de los recuerdos y los regresos, bueno, me pasa algo parecido a lo de Phoenix, ir a ver Toy Story 3 es algo así como ir a ver cuánto ha pasado el tiempo; recuerdo que la primera vez que vi el tráiler casi lloró cuando dice “Andy ya va a ir a la universidad”, pensé “No puede ser, yo vi la primer película cuando tenía 9 años, Andy era un niño y ahora va a la Universidad pero co… ¡yo también estoy en la Universidad!”