lunes, 27 de diciembre de 2010

Esto fue lo que dejo el 2010

Supongo, no, más bien afirmo: esto de los recuentos está muy usado por en general todos los medios, pues bien, usemos este recurso una vez más para completar una entrada más en el blog.

Yo, desafortunadamente no hablaré de un recuento mencionando el caso Paulette, Marcelo y su metrobús, el Jefe Diego o los mineros de Chile, para eso estarán muchos periódicos y sitios web donde se pueda analizar lo acontecido.

Por mi parte digo, un año más se termina y ahora me doy cuenta que da un poco de temor la forma tan rápida en ocasiones, en las que se pasa el tiempo. Hoy recordando cosas me doy cuenta, y algunas veces recordaba algo pensando que habían ocurrido el año pasado y no fue así. Es cosa extraña esto del tiempo, tan impredecible y a veces hasta algo subjetivo.

Enero-Febrero-Marzo.

Entre a quinto trimestre, el trimestre de fotografía y puedo añadir el más esperado por mí. Continúo pensando que eso de la maldición del trimestre impar es más real de lo que pensaba, eso o empiezo en mala hora a ser supersticiosa. Me toco la misma profesora del trimestre pasado, esa a la que tanto detestábamos varios, además el trimestre no fue lo que esperaba, de nuevo las expectativas acaban decepcionándote y para acabar me puse una borrachera monumental en Pachuca -sin comentarios- y bueno al final decidí no volver a tomar una cámara, al menos por el momento.

En ese trimestre conocí mejor a Valeria y Anahí, la verdad si no hubiera sido por ellas, el trimestre se hubiera tornado más pesado, aburrido e insoportable de lo normal, además puedo decir que si no fuera por ellas tampoco hubiera vuelto a probar una sola fruta en mi vida. Son unas niñas bien buena onda, simpáticas y trabajadoras a las cuales quiero mucho, pues son de esas personas que te brindan su cariño inmediatamente y eso se agradece.

El 2 de febrero fue el concierto de Phoenix, en el Vive Cuervo Salón, antes Salón 21. Había decidido no volver a hacer tonterías por las bandas, pero era Phoenix y después de armar un drama pues pensé que no los vería, me fui a formar once horas antes del concierto. Lo sé, sé lo que están pensando.

Desgraciadamente para mí, tengo la mala costumbre de admirar a las personas, llámense músico o no, y es una ilusión o un sentimiento que no tiene un sentido racional para mí, pero ahí está. El punto fue: conocí a una chava bien buena onda, Gaby, estuvo conmigo en la fila diez horas y tuve una de las mejores experiencias en mi vida. Que alguien llegue a decirte en un concierto “oye ¿no quieres conocer a la banda?”, estés presente en la prueba de sonido y platiques con ellos como con tus amigos, no creo que pase todos los días, a eso añadan estar en primera fila, y subir al escenario… si creyera en las ondas místicas, los astros y esas cosas, lo achacaría a eso, pero no creo en eso, supongo que fue suerte aunque tampoco creo mucho en ella, sólo sé que algo paso ese día, y el éxtasis y esa felicidad que sentí me supo a gloria después de tantas malas rachas.

Y contrario a esto, llego el 6 de marzo, era el concierto de Coldplay, si me fui a formar, menos horas que por Phoenix y debo admitir más por nostalgia y amistad que por verdadero gusto. Sabía que ese concierto significaba algo, llamémoslo por la antigua yo, y lo que sucedió fue una experiencia totalmente distinta a la de Phoenix: la gente en un plan muy pesado (le aventaron un refresco a mi sobrino de 12 años, quien parece de 8), comencé a odiar a la gente y los eventos masivos, la gente del foro sol muy estúpida y un concierto aburridísimo, donde no veía la hora para irme. Fue una especie de despedida, muy triste y decepcionante, y a decir verdad hasta me deprimió un poco, ahí supe que jamás volvería a ir a un concierto de Coldplay aunque me pagaran el boleto. Pero siempre rescató las risas, los chistes, las bromas de Violet, Juans, Susan y Jan.

Abril-Mayo-Junio.


Para el mes de abril estaba de vacaciones, y unas semanas antes de entrar a sexto trimestre, para ser exactos el 20 de abril, fui a ver a Muse. De nuevo gano la parte que no piensa de mi persona y volví a formarme horas antes del concierto, siempre es una experiencia eso de formarse en un concierto, ves y conoces a tanta gente y no es mi hit eso de conocer gente, pero me da mucha tela de donde cortar. Ese día de nada sirvió formarnos tantas horas, al final la estúpida organización sirvió para tres cosas. Aun así disfrutamos el concierto porque era la primera vez que veíamos a Muse y también puedo decir que probablemente sea de las últimas. Al día siguiente me sentía muy mal, no sólo porque mi cuerpo resentía golpes y eso ya era lo de menos, sino porque fue esos días donde empezó la ola de calor que azoto la ciudad y yo acabe siendo un camarón, se ponía el sol en, valga la redundancia, en el foro sol y yo ya no lo soportaba, mi sobrino me abrazaba y me dolía.

Entre a sexto trimestre y no imaginaría que sería el último trimestre relajado, era trimestre par y nos fue bastante bien a todos, nos divertimos mucho, reíamos y no podíamos quejarnos por tarea, realmente fue un trimestre que puedo asegurar, muchos disfrutamos. Al menos por mi parte, no me podía quejar, estaba con mis amigas, la profesora era muy relajada, el profesor… de cierto modo también y para mí sobre todo me regreso el amor a la escritura. Fue en ese trimestre donde volví a escribir, pues hacía mucho tiempo no lo hacía y prueba de esto fue precisamente la intensa actividad en el blog, gracias a ese trimestre escribí varias entradas por esas fechas. Fue un trimestre tranquilo.

En mayo me fui con mis hermanas a Cancún, solo nosotras cuatro, no sabía qué resultaría del viaje, para empezar era mi primer viaje en avión, sólo me resta decir que para una de mis hermanas fue bastante divertida mi reacción al despegar el avión. Una vez en Cancún nosotras cuatro, era como una especie de retiro entre hermanas, a pesar de estar con mis sobrinos y la razón era algo muy especial. Aun recuerdo esa tranquilidad de estar en la cabaña cuyo baño era lo único que no nos agradaba, y después de un incidente con la hamaca donde mis hermanas se pelearon y parecía que estaba viendo pelear a mis sobrinos de 8 y 7 años, recordé que al día siguiente tendríamos que regresar a la rutina.

Llego junio y con el mi cumpleaños, algo complicado, algo melancólico, de verdad eso de los cumpleaños sigue sin ser lo mío y mucho menos si se trata del día en que nací, fue diferente, muy diferente, cayó entre semana puede ser que por eso haya atraído algo más de atención y por el hecho de que mi hermana no me soltó ni un momento para recordarme el festejo, se lo agradecí y a todos, de hecho, pero sigue sin ser lo mío.

Julio-Agosto-Septiembre.

Termino sexto trimestre y comenzaron unas largas vacaciones, para el cumpleaños de mi padre, en agosto, fuimos otra vez a Cancún a visitar a mi hermana y sobre todo a cumplir con una meta que mis hermanas tenían: abrir un negocio allá. Después de pasear y estar dos largas semanas en Cancún, cosa que no fue agradable para mí y también sobre eso escribí una entrada al blog llamada “Open”, al regresar goce de más tranquilidad, mientras se acercaban los días para entrar a la escuela.

Llego septiembre y entré a la escuela, de nuevo apareció la maldición del trimestre impar, y la superstición o la estupidez llego a mi vida, junto con un poco de mal humor, de nuevo melancolía y depresión, también acerca de eso escribí otra entrada al blog “The Dog Days Come”. Lo sabía, el trimestre más pesado: radio, no imaginaría todas las cosas que nos esperaban a mí y a mis compañeros, pienso que de alguna forma todo lo que paso nos sirvió a todos en algún aspecto. Mis amigas insistían en permutar y yo no quise, y ahora si lo pienso tal vez fue mi culpa si es que, como dicen mis demás compañeros de generación, fui una mártir, pero también he pensado, esto se va a escuchar muy mal y sonaré a las típicas frases que yo llamo “basuración personal”, pero sabía que era algo que tenía que vivir y no podía mmm… ¿cómo continuarían esas frases? Ah sí, no podía esconderme o evadirlo. Tenía que aprender cosas.

Ocho días después de entrar a séptimo trimestre, el 28 de septiembre fue el concierto de Phoenix, sí otra vez de Phoenix, muchos piensan que es mi banda favorita, desde Coldplay no tengo una, simplemente es: soy joven, me gusta la música que escucho y me encanta ir a conciertos. La verdad no estaba muy entusiasmada de ir, eso de la escuela me deprimió bastante, de hecho ni mi hermana, quien me acompaño, estaba entusiasmada. No llegamos a formarnos, sólo llegamos a buena hora para entrar, sentarnos, comer unas palomitas rancias y una cerveza entre las dos, después del acoso de un estúpido, nunca falta, hacia mi hermana, decidimos quedarnos por donde colocan el sonido en el Palacio de los Deportes. No había grandes expectativas. De hecho ese día corroboré mi forma de pensar, “no generes grandes expectativas y las sorpresas serán más grandes”. Al llenarse el lugar no veía absolutamente nada, pero resulto que justo donde nos encontrábamos nosotras Phoenix decidió hacer un magnifico acústico y estábamos si acaso a diez centímetros de ellos. Por cierto, mi hermana y yo no nos arrepentimos de haber ido.

Después de eso, de esa adrenalina del concierto, de ese momento de alegría y emoción, supe que de alguna u otra forma todo tendría que salir bien al final, me había tocado con el profesor más desgraciado de la carrera, con un House en persona, pero al final todo debía salir bien, sin embargo ese optimismo y ese pensamiento se me olvido con el tiempo.

Octubre-Noviembre-Diciembre.

En octubre tuve la oportunidad de asistir al Corona Capital Fest, principalmente iría a ver a Regina Spektor, The Temper Trap, Interpol y los Pixies, al final había armado un itinerario, el cual por cierto no fue seguido y sobre ese evento también escribí una entrada cuyo título fue el mismo al del festival. Rescato las nuevas cosas que escuché y me gustaron mucho, y fue el primer concierto al que fuimos juntas Andrea, Sara y yo, aunque también vi y estuve con otros amigos. Al final no hubo nada sorprendente, salvo que conocí a los verdaderos hipsters y también imagino que de ahí saque varias bromas al respecto.

Noviembre fue un mes pesado en la escuela, prueba de eso también está aquí mismo, sólo una entrada al blog, yo me encontraba desesperada, quería que terminara la escuela en ese momento, como fuera pero que terminará, y ahí fue cuando ese optimismo del concierto de Phoenix, ese pensamiento de “todo va a salir bien, tiene que salir bien” se esfumó por completo, el estrés, la ansiedad y las desveladas terminan por nublar la mente de uno.

Mi prima se caso en ese mes, era el acontecimiento más esperado por la familia, quizá llego un momento en el que pensé sería hasta divertido, la verdad no tuvo nada de divertido, era una boda, la primer boda a la que había asistido desde hace por lo menos cinco años, mi hermana hasta regreso de Cancún sólo para ver como se casaba mi prima, sólo una boda. Además de aburrirme demasiado y de la mala promoción de mi prima con los amigos de mi sobrino, por cierto mucho más chicos que yo, recibí una noticia no muy grata, una noticia que cambiaría y cambiará mi vida, pero la cual tuve que asumir como la joven adulta que se supone que soy.

Gracias al estrés de la escuela y tantos trabajos por hacer, me perdí el concierto de Hot Chip, tanto tiempo esperando y planeando verlos a su regreso y me lo perdí. Eso sin contar las aburridas clases de inglés que tuve y a las que asistí casi dormida, con dolores de cabeza y a desgana.

Diciembre, y comienza el mes con la cancelación de la barra programática, presagio, mito, realidad, berrinche, como sea, simplemente paso. Y tremendo embrollo armo esa cancelación de la barra programática, opiniones encontradas, pero al final escuela, a Daniela se le olvido “de alguna u otra forma todo terminará bien”. Hacer el esfuerzo final era nuestra única opción y después de todo, al final todo termino bien y yo diría más que bien, gane muchas cosas con esta experiencia: grandes compañeros, grandes momentos, grandes enseñanzas y grandes amigos. Jamás podré agradecer a Tatashi y a Rogelio lo suficiente por aceptarme entre su grupo de amigos y sobre todo aguantarme. Lo más gracioso es terminar diciendo “ah no estuvo tan difícil”.

Para cerrar el año de los conciertos, por casualidad encontré Blonde Redhead en concierto, telonera St. Vincent, tenía que ir y fui, el primer concierto de Ali y yo, cuando el primero debió haber sido Daft Punk hace ya tres años, casi cuatro, porque ni en Muse estuvimos juntas, aún nos quedan esperanzas de ir a un verdadero concierto juntas, y no es que Blonde Redhead no lo fuera, quede fascinada con Kazu, Simone y Amedeo, pero como ella y yo dijimos ese era un aperitivo, la experiencia también es contada en una entrada al blog titulada “Complicaciones: Todos fuimos actores y fuimos rubias pelirrojas”. Y al final, el negocio no funciono como lo planeamos y creo que tendré que hacer otra entrada que diga “Closed” o algo así, pero ahí vamos.

Se acaba el año, pero tendré en mi mente, lo recordado hoy: la larga espera en Phoenix con Gaby; los rostros de esos cuatro franceses y sobre todo Christian con esa singular sonrisa y humildad; las bromas de Pachuca antes y sí, incluso la posteriores a la borrachera; las naranjas con sonrisa de Valeria; el rico y enorme Kisses que compartí con Anahí y Valeria; la sesión de fotos casi profesionales de Ena y Paty; la espera en el foro sol con mis adorados amigos: Violet, Juans, Jan, Susan y Sandra para ver a Coldplay; la felicidad de saber que Violet los había conocido; las risas con mi sobrino en el concierto de Muse; su pantalón roto en el concierto; la playera de Ali; la cabaña frente al mar en Tulum; la vista desde la torre de control en el aeropuerto de Cancún; la risa de mi hermana al ver mi cara en el avión; los abrazos y bromas de mis sobrinos; ese momento frente al mar con las rosas que le llevamos a mi mamá; los abrazos de mis amigos en mi cumpleaños; el viaje a carretera y las risas de mis sobrinos; el pastel de mi papá; las bromas acerca del perico muerto en el refrigerador; el entusiasmo al abrir el negocio; la cara de mi hermana al ver a Phoenix en el acústico; Sara, Andrea y yo cantando a Regina Spektor; Juan cuidándome en The Temper Trap; ver a mi sobrinos de nuevo en la boda de mi prima; las criticas en clase de inglés de Elena y yo hacia el maestro; las bromas en la cabina de radio; el baile de Laura; las múltiples voces de Tatashi y sus innumerables bromas que me hacen doblarme de risa; el “que diche, que diche” que siempre hace reír a Rogelio; los viajes en el coche de Itzel; la sinceridad de Sara, la de Valeria, son demasiados momentos, va en mi Word cinco hojas y me parece increíble que un año pueda resumirse en cinco hojas.

No me queda más que decir: se acaba 2010 y vendrá otro año, espero con muchos conciertos, y sino con más cosas memorables de las cuales me pueda reír mucho más, de esas que te sacan sonrisas aunque estés en tu cuarto con la luz apagada. E inserte frase cliché de la época: Gracias a todos ustedes, por hacer tan maravilloso este año, aunque algunos quizá no estén mencionados con nombre, saben que hacen que mi vida no sea tan aburrida, me hacen sonreír y los quiero mucho. Frase cursi: Gracias por hacerme parte de su vida y por aceptarme aunque soy bastante molesta, MUCHAS GRACIAS.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Gustos culposos


Última clase de inglés básico uno, examen final oral con un profesor que parece integrante de la “Maldita Vecindad” o “Panteón Rococo”.

Fragmento de la conversación para el examen:

Elena (mi amiga): I’m student but sometimes play violin and reading
Compañerita del inglés: We have a reading club, Do you like Dan Brown?
Danielita (esa soy yo): Yes, he's Ok but I prefer Julio Cortazar (no pongo acento porque se supone que inglés no hay acentos pero es Cortázar)…

Termina la conversación y el profesor me pregunta si me gusta Julio Cortázar, a lo cual respondo un sí, me pregunta la razón y le respondo “es un gran escritor”. El profesor comienza una charla interna de lo que es o no es literatura diciendo “Dan Brown sólo es best seller, Julio Cortázar es literatura”, yo asiento con la cabeza junto con mi acompañantes, me pregunta la razón por la cual me gusta Dan Brown y me cuestiono en mi fuero interno “qué diablos no entendió la conversación o el plan de estudios, es sólo un ejercicio”. Y aquí una pequeña pausa en el relato, debo admitir que leí un libro de Dan Brown, el ya muy mencionado “Código Da Vinci”, es lo único que leí de él y eso fue en la secundaria, es un libro de poco más de quinientas páginas, cuando mis compañeros de clase a penas y pudieron leer uno de veinte páginas. Después de la pregunta del profesor yo le respondí, con muchas trabas debo decir, que me “gustaba” porque era interesante lo que escribía acerca de la religión, la fe, el oscuro y muy conocido ya, tema de corrupción en el Vaticano, y ahí comenzó todo.

Profesor: Pues sí, habla de eso pero sólo es un best seller, no tiene gran ciencia, no es lo mismo a Julio Cortázar que si es literatura.

Me quede callada, pues todo lo que acabo de mencionar, fue en inglés. Quedamos un minuto en silencio y comenzó una acalorada charla sobre eso que decía, ya que no pude contenerme y comencé a discutir con él en español, para no hacérselas más cansada y relatarles todo lo que sucedió en la charla, sólo les puedo decir que el punto del profesor o más bien lo que detrás de sus palabras me decía era: “Eres una tonta, porque estas en la universidad y no sabes discernir entre lo que es bueno y es malo, y yo con toda mi sabiduría te estoy abriendo los ojos para que sepas qué es literatura y que no”. No me quede callada, pero mi amiga tenía unos ojos de “Daniela tranquila” por lo que decidí no discutir más y seguía pensando en mi mente “Por qué no entendió el punto, era un ejercicio, pusimos Dan Brown porque estaba en el libro de inglés, y en todo caso sí, lo leí y mi punto era, ‘esta bueno pa’ palomear’, así como cuando ves una película dominguera”.

Y toda esta explicación para llegar a los gustos culposos, era importante mencionarlo, de aquí, de ese momento surgió mi tema de entrada, sólo que no sabía cómo plantearlo, pero heme aquí y ahí vamos. Cuando le platique esto a una amiga me contestó “bueno, pero pues es cuestión de gustos ¿no?”, exacto, le contesté, es cuestión de gustos.

Todos sin excepción tenemos gustos culposos, los míos son bien sabidos por la gente que me conoce, no me meteré en detalles, si los digo, quizá haya la posibilidad de que hasta me cierren el blog, está bien, no son tan graves… para algunas personas. Sin embargo, podría decir, no esta tan malo tener gustos culposos y después de un minuto diría “Danielita si no fuera malo no serían culposos”. De manera muy particular, en mi caso uno de mis gustos culposos tiene una explicación muy densa, ese estúpido gusto culposo me hizo entrar en una crisis y hasta caer en depresión, y hay otros, en el lado opuesto que me dan tanta risa pero me traen recuerdos de lo que fue alguna vez mi infancia y parte de mi pubertad.

Una vez, leí a un tipo, escribió “mi gusto culposo es Metallica”, todos nos quedamos con cara de extrañeza, es más puedo decir que yo hasta lo leí cuatro veces para corroborar si estaba viendo bien esas palabras, muchos le respondieron “oye amigo, Metallica no es gusto culposo” y bueno, supongo que depende mucho de la forma de ser visto, pero a comparación de quienes pusieron gusto culposo: Camila, Gloria Trevi o/y derivados, estaba totalmente de acuerdo con la afirmación “Metallica no es gusto culposo”, después de un rato, el tipo en cuestión respondió “ya lo sé, pero es que no tengo gustos culposos”.

Ahora, recordando al tipo cuyo gusto culposo era Metallica, pienso, “qué vida tan aburrida debe tener para no contar con un solo y pequeño gusto culposo”, aunque también pienso que seguramente se lo guardo para darse importancia, pero regresando a la triste persona sin gustos culposos, piénsenlo, es de cierto modo emocionante escuchar una canción a escondidas, cantarla en tu mente, hacer alguna actividad en secreto, ver esa película que todos decían que era un asco y además tenerla en tu colección o leer un libro a escondidas y no ser precisamente uno del Marqués de Sade.

No puedo mostrar una postura ni en contra ni a favor, podría decir, bueno es un gusto culposo, al final un gusto, destapémonos todos y contemos nuestros gustos culposos porque no tiene nada de malo, pero seamos realistas y volviendo a mi pensamiento anterior, si no tuviera nada de malo, si no te diera pena admitirlo, simplemente no sería gusto culposo. Por otro lado podría decir, desháganse de sus gustos culposos, sacrílegos, espíritus del mal, pero no, es divertido tener gustos culposos y sonrojarte cuando los admites con los amigos, además que sería de la vida sin ese rato tan mágico y tan intimo entre tú y tus gustos culposos.

Por cierto, para terminar, el profesor acabo confesándome: “Yo también estudie comunicación”, se imaginaran mi reacción, casi tiro todo en ese momento y me salgo del salón azotando la puerta y diciendo “Voy a terminar de teacher de inglés diciendo: ‘When’s your verrdey?’ o tal vez diciendo ‘Is de seim but is de diferent in de rialiti laif’, por qué”, en fin ese día tenía tantas cosas que hacer por lo que no me di la oportunidad de orillarme en una de las paredes de mi cuarto, abrazando mis piernas y repitiendo un sinfín de ocasiones “¿verrdey? ¿tuenti en vez de twenty con la pronunciación correcta?”

Como sea, sean felices in de rialiti laif.

martes, 14 de diciembre de 2010

Christmas Lights


Ha terminado ese enorme “sufrimiento” escolar, tareas, trabajos, calificaciones (bueno aún falta pero ya casi se termina) y llegado a este punto es inevitable tener muchísimos pensamientos, todos ellos en desorden, lo cual me hace preguntarme una y otra vez si no estaré mal de la cabeza, en fin.

Pensarán, los que saben, que el titulo de mi blog está relacionado con la canción de Coldplay, la cual no he escuchado, pero se equivocan, el titulo está más en relación a las innumerables luces navideñas que he visto al regresar a mi casa.

Cuando era niña me emocionaba, de una forma que ahora no sé explicar, el rito de poner las luces de navidad en la ventana, el árbol de navidad, los intercambios, las posadas, las piñatas, los regalos y la cena en familia. Cuando llego la adolescencia eso dio un giro un poco más dramático, me seguían emocionando las fiestas decembrinas pero por cierta melancolía, en cuanto a las luces de navidad, bueno, cuando comencé a dormir sola en una recámara me daba mucho miedo (siempre he sido miedosa) y llegue a quedarme noches en vela por el miedo de dormir sola y la oscuridad. Cuando la navidad llegaba era mi época favorita, en mi cuarto había unas cortinas transparentes, de noche se ve tétrico los árboles y el viento cuando los movía, así que cuando llegaba la navidad las luces de los vecinos iluminaban mi cuarto y me hacían sentir mejor, supongo que hasta ese momento fue una buena etapa.

Ahora…

Ali: ¿Qué te parece si nos sentamos afuera de tu edificio a ver las luces y ver si nos dan convulsiones?

Pasa el tiempo e invariablemente cambia tu manera de pensar con respecto a algunas cuestiones, eso paso con la navidad, el año nuevo y las luces de navidad. No entiendo ahora el entusiasmo de la gente, más bien la excitación por los adornos alusivos a la navidad y el año nuevo. Primero, en las tiendas departamentales y/o derivados comienzan a poner los adornos navideños incluso antes de que termine noviembre. Segundo, de verdad las personas se emocionan con el evento. En mi caso, vivo en un departamento, no entiendo por qué los vecinos colocan infinidad de luces en una pequeña ventana de un departamento, pero no, eso no es todo, los edificios son adornados con luces en un intento fallido de árbol de navidad, no conforme con eso, las luces en su mayoría son de distintos colores (por eso de las convulsiones) y no es lo peor, lo peor son las piñatas, los peluches y hasta regalos que colocan en los jardines, jardines que son ¡comunitarios! y pasan los años y siguen sin entenderlo. No estoy de “grinch” simplemente la gente es muy boba y mis vecinos son un ejemplo de eso.

Por otra parte, la navidad, las posadas y los intercambios. Recuerdo que cuando era niña, mi tía nos obligaba a mecer al niño Jesús y teníamos que ir a escoger el atuendo que se pondría para el día de la candelaria, sigo sin comprender por qué nos obligaban a hacer el ridículo enfrente de toda la familia cantando canciones y meciendo a un muñeco de porcelana que para ser sincera me daba mucho miedo. Luego dentro de las posadas hacías el recorrido por la calle llevando un nacimiento, con una vela en la mano, vela que te quemaba las manos con la cera, recuerdo que todos querían salir con el nacimiento pero yo siempre quería estar adentro calientita y bebiendo el tradicional ponche, que en las posadas en familia es lo único que vale la pena.

Y mención aparte merecen los intercambios ya sean familiares o escolares, ya que por alguna estúpida razón hacen muchos intercambios en las escuelas, siempre terminan decepcionándote y te hacen pasar un mal rato. En la escuela siempre te tocaba alguien que te cae mal o al que ni siquiera sabías que existía, o en su defecto le tocaba darte un regalo la persona que te caía mal. En los intercambios familiares, bueno fue todo un caso, en todas las navidades los niños acababan llorando y pataleando porque no les gustaban los regalos o querían el del otro, así que optamos por hacer una lista de las cosas que cada uno quisiera, para que no ocurriera el clásico voy y le pregunto a la tía qué le gusta al primo y dices “Me toco perenganito no sabes cómo qué podría gustarle” y la tía responderá “Ah sí, cómprale un cochecito, al él le gustan mucho”; ahí vas a comprarle el cochecito y resultaba que odiaba los cochecitos y que en realidad lo que quería era una lapicera, pero como la tía lo vio una única vez en su vida jugando con cochecitos dio por hecho que le encantaban.

Aún así la dichosa lista no funcionó, ponías lo que te gustaría que te regalaran pero te acabaron regalando genéricos intercambiables que ni siquiera sabías que existían, porque claro siempre van al último momento por el regalo de intercambio y como no buscaron bien el regalo dan un genérico muy chafa que acabas tirando a la basura; además no terminó ahí el asunto, las primas y tías terminaban indignadísimas porque a sus hijos les dieron un regalo bien pirata. Por cierto en todos los intercambios familiares siempre recibí peluches, qué originales. Decidí desde hace años no participar en intercambios y de hecho me he negado rotundamente a ir a una posada familiar.

Y finalmente la navidad, hermosa y mágica navidad. Después de 19 años viviendo navidades he descubierto que la mejor parte de la navidad sigue siendo la comida. Comes lo que en todo el año no se hace en casa: lomo (en mi caso). He tratado de encontrar una razón por la cual debas ir vestido de gala en la cena de navidad, sigo sin encontrarla si lo hacen avísenme para entender la razón. Luego regresamos con los regalos, cuando mi hermana comenzó a hacer la cena de navidad en su casa fue divertido en cierto punto, ahora no encuentra otras formas más originales de dar los regalos de navidad, en donde sólo vemos desfilar regalos para niños, quizá hubo sólo una navidad en la que mi hermana se llevo la noche con la cantidad de regalos que le hizo su novio. Insisto la cena es lo mejor de la navidad.

Para terminar están los rituales de año nuevo y el año nuevo en sí, debo reconocer que sí, hice los propósitos de año nuevo, comí las uvas y pensé rápidamente en un deseo pero creo que siempre era el mismo porque no te daba tiempo de pensar en otro, si lloré en algunos años al último campanazo, si me puse el típico sombrerito de “happy new year”, pero, no, no lo volveré a hacer, ahora que lo pienso ¿quién diablos invento todo eso?

Llámenme sacrilega, grinch, amargada, aguafiestas, pero es muy ridículo todo esto de la navidad, el año nuevo, y sobre todo el proceso para llegar a ambas cosas. No sé que pase este año, pero por lo menos yo espero estar en mi casa descansando, comiendo porquerías y viendo películas, no necesito todo ese lindo, exquisito y hermoso ritual navideño, yo paso.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Complicaciones: Todos fuimos actores y fuimos rubias pelirrojas

Ha llegado el pre viernes como hubiera dicho un maestro de matemáticas que tuve en la preparatoria y es tiempo de escribir en el blog.

Quería hacerlo desde hace tiempo pero realmente he estado tan ocupada que no había encontrado la oportunidad y para mi sorpresa tengo cosas que comentar pero sigo sin tener algo realmente esencial que decir.

Comienzo diciendo que estoy escribiendo esto y me doy cuenta de los infinitos “que’s” en mi redacción y por algún asunto de trauma me genera mucha angustia escribir tanto “que”, en fin, ese puede ser el principio de muchos problemas que surgieron en todas estas semanas.

Complicaciones

La escuela ha estado pesada, muy pesada para mi costumbre y eso que soy exagerada, pero sobre todo el ambiente escolar se ha tornado pesado y hostil de una forma tan extraña pero a la vez tan predecible que es difícil explicar.

¿Qué pasa cuando tienes que convivir con mucha gente tanto tiempo, con gente que no conoces, que te cae mal, que no sabes cómo trabajan?

El resultado es por demás desastroso, este trimestre he estado mucho tiempo con personas, como dijo un compañero “con tu equipo” y lo pensé mejor y me repetí a mí misma “no, he estado demasiado tiempo con gente”. En relación a mi equipo de trabajo, quede sorprendida, hicimos un buen equipo, son personas muy agradables y descubrí a unos amigos extraordinarios, pero es inherente en mí pensar “oye Daniela de verdad has estado mucho tiempo con personas”, mi situación no es tan complicada, soy una persona solitaria y de repente sentí tan extraño estar rodeada tanto tiempo de personas y sobre todo de sentir en ciertos momentos ese apoyo , cariño y protección de momentos en los que, pensándolo bien, en otro tiempo, en otra circunstancia hubiera estado sola, tirada en mi cama y deprimida. Aún así me siento indefensa.

Por otro lado esta, eso que convencionalmente en las escuelas le llaman “generación”. Ahora me viene a la mente algo que platicaba una vez con una amiga sobre eso de la convivencia con tanta gente que no conoces bien. Ella y yo decíamos que cuando recién llegas a un grupo es muy difícil que saques lo que ella y yo denominamos “tu verdadera personalidad”, el trabajo que se nos dejo hacer en la escuela sirvió para tres cosas en mi punto de vista: 1) para aprender que el trabajo en equipo siempre es en equipo y que han pasado siete trimestre y ninguno lo ha aprendido; 2) para sacar a relucir las rencillas entre los propios profesores y tal vez la más importante la 3) darse cuenta de la “verdadera personalidad” de cada uno de los compañeros.

El perfil del aspirante de la carrera de Comunicación Social en la UAM debería ser: Persona ego centrista, incapaz de ejercer la auto critica, ser desleal, no conocer el concepto de compañerismo, incapaz de escuchar, impulsivo, inmaduro, irresponsable, impuntual, cada vez que haga un trabajo sentir que es el mejor de todos, no conocer el concepto de humildad, decir sandeces y creer todo el tiempo que tiene la razón. Claro habrá sus excepciones porque con alguien tiene que haber una confrontación.

Si últimamente había sentido esa etapa del “no sé qué rayos hago estudiando esto, no es para mí, no soy buena en esto”; la verdad la actitud de compañerismo que se pulula en la carrera no ayuda en mucho a mi perspectiva de las cosas. Muchos pensarán que ese pensamiento es algo débil, pero de verdad vi y escuche muchas cosas que realmente acabaron por decepcionarme bastante.

Aún así por supuesto que hay cosas buenas, esto suena como si me estuviera despidiendo de la carrera, todavía lo sigo pensando; de cualquier modo, a pesar de todo esto me quedo este trimestre con la lección del maestro maldito, con el esfuerzo y el trabajo de mis compañeros que si los hubo, con las risas de mis amigas y amigos, con las personas que me dejaron entrar en su vida y que me compartieron parte de su vida. Y por supuesto tengo que mencionarlo con los nuevos amigos que hice, que ven algo bueno en mí, me apoyan, me cuidan, me hacen reír y que quiero demasiado. Suena como a agradecimiento de trabajo escolar, pero para mí era importante decirlo.

Después de todo ese esfuerzo (me da un poco de temor mencionar esa palabra) y trabajo, todavía no termina pero seguimos intentándolo, hoy me siento no más confiada, pero si un poco más tranquila, tal vez no totalmente pero si un poco más. Afortunadamente el trimestre no está lleno de la escuela y a pesar de que han sucedido no cosas tan agradables en casa, en la familia, en mi persona, todavía puedo jactarme de que la paso bien algunos momentos.

Actores y actrices rubias y pelirrojas

Hasta las clases de inglés básico uno, sirvieron para des estresarme, las salidas con mis amigas, los partidos de americano de mi hermana, mis sobrinos en “casita vieja” de nuevo, son cosas que vale la pena mencionar, y obviamente los conciertos a los que fui. Y hablando de esto, el viernes pasado fui a ver a Blonde Redhead y su telonera fue St. Vincent y después de las complicaciones todos fuimos actores y rubias pelirrojas.

Después de perderme a Hot Chip, por una casualidad en la red, encontré que St. Vincent preguntaba quien la iría a ver en la Ciudad de México y definitivamente tenía que ir, ¿cuándo ves a una banda que te gusta por pura casualidad? Según yo, no conocía a Blonde Redhead, pero como toda la vida, se me va la onda y no me acuerdo de las bandas que escuché alguna vez. Un día antes de ir al concierto busqué videos de Blonde Redhead, la primer canción que salió fue “Equus”, “ah Equus, este video ya lo había visto”, pues si era de esos videos que había visto de niña y que se me quedaron grabados por lo bizarro del asunto, algo muy parecido a lo que me paso con Bacherlorette de Björk y con Paranoid Android de Radiohead.

Abrió St. Vincent, sólo les puedo decir que estoy más enamorada de esa mujer, es una forma muy interesante de combinar la femineidad con la pasión de tocar una guitarra, la manera en que Annie Clark toca su guitarra sólo te puede remitir a como lo haría un hombre, pero al verla a ella tan delgada, con sus rizos, su vestido, sus mallas y su labial rojo es imposible no enamorarte de ella. Sus músicos son muy buenos, sobre todo su baterista, aunque todos son buenos. Después de recordar la monotonía que sentía al escuchar el Actor, después de verla en vivo entendí todo el significado de poner un violín, un saxofón y esa guitarra en una sola canción.

Salió St. Vincent y después del típico momento donde los roadies hacen su trabajo, se encienden unas sombrillas doradas, salen dos personajes que parecen iguales, y una mujer con un pantalón dorado, cabello largo y lacio. Comienzan a tocar y uno de los gemelos hace una seña a su hermano para que deje de tocar la batería, finalmente dice “me está dando electricidad”. Vuelven a tocar y comienza una etapa de descubrimiento para mí. Blonde Redhead es como de esos grupos que estaba esperando escuchar, la voz de una mujer suave a la cual asocias invariablemente a los animes y no sólo por el aspecto físico de ella, su timbre te liga a esa imagen y luego complementa la escena unos gemelos italianos que lo único que los diferencia entre sí físicamente es la barba que uno tiene y el otro no. Al ver a Kazu Makino y como se mueve en el escenario entendí de donde saco Bat for lashes sus movimientos en vivo, lo cual resta a los ya menos puntos que tenía su banda y ella en sí.

Y bueno después de ver a tanto hipster a los alrededores, la señora que nos toco al lado de nosotras que no paraba de quejarse del escándalo que hacía St. Vincent con su guitarra e incluso llego a taparse los oídos, y cuando finalmente salió Blonde Redhead y Kazu Makino saludara al público con un pobre español y la señora se molestara por el hecho, puedo decir que estuvo bastante bien. Aquí les dejo una foto, de las cuales se de su existencia gracias a Charlie.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Compromisos

Hace tiempo que no me daba una vuelta por acá, de cualquier modo siempre encuentro lo mismo, pensamientos míos que con el tiempo se vuelven basura virtual y que en una búsqueda ordinaria de Google jamás encontrarían, como sea me gusta escribirlo (aunque reitero lo malo de mis textos) porque bueno no sé, supongo que estudios psicológicos y sociológicos dirían que me siento bastante sola y quiero compartir al mundo mi sentir; pero como no creo en esas cosas lo hago simplemente porque quiero.

El título de la entrada la estuve pensando desde hace algún rato, primero me vino a la mente el compromiso de mi prima, pues pronto se casa y luego han pasado una serie de circunstancias que me han hecho pensar bastante en eso de los compromisos y no de pareja aunque también entra dentro de la categoría, más bien en general.

Hace poco ocurrió un incidente con una amiga, me hizo revalorar todo lo que pensaba y también lo que tenía y tengo. La amistad también es un compromiso de cierto modo y me imagino que aplicaría en este momento la frase de “la amistad también se cultiva” y esas cosas. Pensaba que hasta cierto grado mantenía con mis amigos algún grado de compromiso, pero con lo que paso me hizo dudar, obviamente de mí, qué tanto estoy proporcionando a las demás personas y si más bien no soy yo la que la esta regando.

Las personas que me conocen lo saben, siempre trato de ser lo más sincera, no soy una persona que diga de forma bonita las cosas, porque las digo como las pienso, tal vez eso este mal y quizá no me he dado cuenta que esa acción puede dañar a otras personas y me hizo también pensar si más bien lo que yo defiendo como sinceridad u honestidad no es más bien cinismo de mi parte y también un lado oscuro que lo sé, lo tengo y de vez en vez sale de la forma más burda y tonta.

Después de pensarlo mucho, acepte que por mí parte, a pesar de que el enojo o los malentendidos hayan sido causas ajenas, pensé que a lo mejor no era tan buena amiga y no mantenía ese nivel de compromiso que se requiere, a pesar de hacer mi mejor esfuerzo mi lado tontamente emocional, dramático y soso, siempre sale a la luz. Tengo defectos que hago más y más grandes conforme pienso más las situaciones e irremediablemente hacen darme cuenta que esos defectos también se hacen más grandes con mis acciones.

Por otro lado, he estado reflexionando mucho, sobre todo en los largos caminos de regreso a mi “casa”, qué tanto nivel de compromiso tengo conmigo misma y con lo que estoy haciendo. He estado recordando todas las expectativas que pensé durante un periodo de mi vida, de hecho durante un periodo bastante largo, donde sin duda era una persona diferente. No sé si he cambiado para bien; pero pareciera que siempre me pongo el pie solita y tropiezo: la inseguridad, el sentimentalismo, la baja autoestima, la melancolía, la tristeza, el carácter volátil, el dramatismo son características de mi personalidad que no quiero cambiar, porque eso es NO QUIERO. Me quejo demasiado lo sé, y muchos me preguntan “bueno y por qué no haces algo por cambiar” y la respuesta a pesar de las muchas explicaciones y excusas que pueda dar es que no quiero.

Hoy, vislumbre un futuro para mí que me da un poco de miedo, del cual me hubiera burlado antes gracias a mis fantasías y de nuevo a mi carácter volátil, del cual incluso me hubiera avergonzado por mis ambiciones falsas y sin fundamento; pero es un futuro del cual hoy por hoy lo veo más verosímil, más cercano y más seguro que cualquier otro.

Sólo me seguiré preguntando una cosa una y otra vez ¿hasta cuándo podré mantener un compromiso conmigo misma?

domingo, 17 de octubre de 2010

Festival Corona Capital

Hay tres cosas que hacen que las personas pierdan su “humanidad”, dejen de ser personas civilizadas y les salga su instinto animal para convertirse en bestias. Esta son: a) el metro; b) el RTP gratuito; c) los conciertos y tal vez agregaría un d) la cafetería de la escuela.

El día de ayer me lance al Festival Corona Capital. Fundamentalmente iba a ver a Regina Spektor, a The Temper Trap e Interpol, ya que había cancelado Metric para mi desgracia. Después de ver los horarios y organizar un poco el itinerario que tendría durante el día, resultó que se supondría que tenía que haber visto a: Two Door Cinema Club, The Temper Trap, Regina Spektor, Foals, Interpol y los Pixies.

Llegue después de que los grupos menos importantes, para mí, tocaran y en el camino larguísimo para llegar donde estaban los escenarios y en general todo el festival, encontré a muchísima gente que mi amiga llamaría “hipsters”. Antes de continuar quisiera detenerme aquí un momento. Mi amiga muchas veces me hacía burla y me decía “si tus amigas hipsters” y a mi realmente no me ofendía por que no sabía qué diablos era un “hipster”; cuando le pregunté si iría al Corona, me contestó que no porque irían puros “hipsters” y decidí buscar qué demonios era un “hipster”. Al “googlearlo” y “wikipediarlo” encontré que según su descripción de un hipster actual era una “subcultura contemporánea” de chavos de clase alta y media que les gusta la música alternativa y cine independiente, según este rápido vistazo que di a google.

Cuando iba caminando para entrar al evento, supe lo que de verdad era un “hipster”, son lo que yo convencionalmente llamaría fresa o güeros menonitas vende quesos, cuya ropa es de marca pero piensan que yendo a ese tipo de eventos y mezclándose con la plebe van a ser más alternativos. A partir de ahí supe que el asunto no se iba a poner tranquilo ni muchos menos bonito. Cuando por fin llegue al lugar, donde por cierto no se pudo dar más propaganda porque hubiera sido una grosería.

Vi a un grupo espantoso llamado She’s a tease y después vimos a Two Door Cinema Club, que jalo a muchísima gente, prendieron bastante y debo admitir que me gustaron las canciones que tocaron, desde ahí supe que si quería ver a The Temper Trap y Regina Spektor lo mejor sería que me quedará ahí. Quedarme ahí para poder ver más de cerquita y de hecho para poder ver, significaba hacer un gran sacrificio y tener que escuchar a Furland, que por cierto me dio muchísima flojera.

Los horarios, al fin no se acomodaron como debía ser, las bandas salían con 10 minutos de retraso. Así que cuando por fin salió The Temper Trap lo disfrutamos mucho, aunque algunos empujones como siempre arruinaban alguna canción. Debo mencionar que estos chavos de The Temper Trap tienen mucha energía, sobre todo el bajista, me simpatizo bastante, de las bandas que disfrutan de verdad estar en un escenario y eso siempre se agradece. Cuando acabó The Temper, empezó lo feo, la gente empezó a empujar como toda la vida, lo mejor de todo es que empujaron y pegaron y todo lo que siempre pasa en los conciertos cuando no había nadie en el escenario. Todos querían estar cerca para ver a Regina Spektor.

No aguante más y nos fuimos saliendo de lo denso que se puso, porque a la gente le sale lo bestia en estos eventos y lo poco civilizados que llegan a ser se les olvida. Cuando empezó a tocar Regina Spektor, ya tarde por cierto, se me hizo bastante estúpido que la gente se pusiera así, es una tipa tocando con un piano, no había ni una sola canción en la que pudieran siquiera saltar. Nos fuimos haciendo más atrás porque yo ya estaba harta de la gente, mi poca paciencia salió a flote y evidentemente no veía el escenario. El sonido era espantoso incluso Regina hacía gestos de lo malo que era, de todos modos toco bien, tengo que mencionar su asiento de piano improvisado, era una caja con un cojín arriba y de todos modos, personalmente no me sorprendió mucho.

Luego salimos de toda esa gente para encontrar que había muchísima gente más y que era casi imposible pasar y mejor ni les cuento la gente que había para comprar un agua, un refresco o una cerveza, que escuché y no recuerdo de quién, que en un punto donde vendían cerveza la gente se puso tan loca que empezó a saquear el lugarcito este, ven la gente saca lo bestia.

Y bueno cuando me senté seguí viendo a gente hipster y escuchando conversaciones bastante tontas, ahí fue cuando me acordé que los eventos masivos no me agradan demasiado, como extrañe el salón 21, lo cerca que estaba de Phoenix y de Mew, y que aunque la gente se puso loca a lo mucho había 300 personas.

Escuché de lejos Echo & the Bunnymen, pero no les puse especial atención, también vi de lejos a James, prendió un buen a la gente y yo no sé como logro mantenerse vivo después de acercárseles. Y finalmente el momento esperado: Interpol, el lugar en donde nos encontrábamos no era tan favorable pero al menos podíamos vislumbrar el escenario, cuando acabo James y todos corrieron a ver a Interpol ni la pantalla veía; pero de cualquier modo pude disfrutar las canciones que tocaron, a decir verdad me quede en el Antics a partir de ahí ya no supe más, de cualquier modo Interpol nunca fue mi hit.

No sé como haya sido ir a ver a Interpol con el antiguo bajista, Carlos, pero aún así no estuvo nada mal, tocaron las viejitas pero bonitas y me encantó que tocaran Obstacle 1, Slow Hands y Not Even Jail, que por alguna extraña razón me traen buenos recuerdos, al final como decía mi amigo “Paul no se mueve pero ni por favor” y de cualquier modo sólo puedo añadir que es increíblemente guapo, se despidió con el clásico “Gracias México , los queremos mucho, ahora vamos a ver a los Pixies”, con un acento español porque el hombre habla mejor español que tú y que yo, definitivamente.

Cuando Interpol acababa Obstacle 1, medio escuche un ritmito que se me hacía conocido, porque llego un momento en que Interpol y los Pixies tocaron al mismo tiempo, y como había esperado era Wave of Mutilation, que habría querido escuchar pero por ese empalme con las bandas no pude, escuché Here comes your man y desgraciadamente no pude quedarme a escuchar la clásica Where is my Mind.

En general no estuvo tan mal, pero tampoco fue la cosa del otro mundo, lo único que rescató son los descubrimientos: The Temper Trap y Two Door Cinema Club, me arrepiento de no haber ido a ver a los Foals dicen que estuvieron bastante bien, de ahí en fuera, si no iba no creo que me hubiera perdido de mucho y me hubiera salvado de unos cuantos golpes que mi cuerpo aún reciente.

Al final, no faltó el amargado en facebook que puso que fue a ver a los Pixies y que ninguna otra banda valió la pena, a decir verdad el festival fue bastante mediocre y reitero el pésimo sonido que había y el mal lugar del evento. El escenario llamado Corona Light, brillo por su ausencia, puras bandas de habla español que no proponen algo diferente y lo único bueno que ahí paso fueron los Foals, y eso dicen, a mi no me consta. De todas formas no creo que se pueda encasillar en que todo fue una “mierda” como lo leí, yo creo más bien que los géneros eran bien distintos y que a decir verdad Regina Spektor, Interpol, Pixies, James y Echo & the bunnymen, bien pudieron venir solos.

Y bueno ya ni hablar de los hipters y en general de la gente bestia que asiste a esos eventos, por lo pronto, llámenme fresa, yo ya opté por ir a gradas y asistir a conciertos en el Vive Cuervo Salón.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Preguntas frecuentes

Hay ocasiones donde uno mismo se pregunta ciertas cuestiones, hoy como parte del día, como parte del momento y de la situación, me hice algunas preguntas que han sido últimamente constantes en mi vida diaria, así que me pregunto a mi misma:

¿Cómo te encuentras después de todo?

Supongo que bien, bien, bien, bien, aunque a mi profesor de taller le moleste; supongo que hasta es divertida esa palabra, no dice nada. Es un punto intermedio entre el saber y no saber exactamente cómo te encuentras. Pero, para ser más clara, emocionalmente me siento como un sube y baja, físicamente estoy sana, hasta el momento; disfruto el momento y trato de no clavarme demasiado en las situaciones, no sé si sea una buena filosofía de vida pero me ha funcionado.

¿Esperas algo con especial entusiasmo?

No, creo que las cosas que te sorprenden llegan de manera demasiado inesperada, pienso, no crees falsas expectativas sobre tal o cual cosa, sólo disfrútalo, sí recibes algo más está perfecto y si no es lo mismo.

Veo que otra vez recurres a Mew, sé que los tienes casi en un altar puedo saber el por qué

Creo, cuando me gustaba mucho Coldplay estaba demasiado encasillada en esa música, en ellos de forma especial, cuando escuché a Mew sentí ese algo que te hace emocionarte al escuchar una canción, cuando sientes que dicen algo importante, algo que te atañe. Casi siempre que escuchó a Mew es porque tengo algo importante que quiero expresar, para mí son una fuente excelente de inspiración.

¿Esa es la verdadera razón por la cuál te gusta Mew, es entonces tu grupo favorito?

Puede que sea esa una de las razones por las que me gusta Mew, pero no es la única, todo el concepto que ellos expresan, las letras, la música, la experimentación con tantos sonidos, silencios, voces; pero sobre todo es, porque cuando los escucho siento una especie de catarsis, cada vez que escucho una canción de ellos al principio pienso, no lo entiendo (más allá de las barreras del lenguaje), luego cuando hago una abstracción sobre situaciones, lugares y momentos, cuando lo relaciono con algún sentimiento cobra sentido lo que dicen y las metáforas que utilizan y hasta pienso que eso que siento a veces, y que pienso que no tiene explicación, bueno… ellos hacen que haya una forma de expresarlo. No es mi grupo favorito, no tengo uno, quizá es con el que más me identificó, pero esto que describo me sucede con muchas otras bandas más, sólo que Mew acapara todos mis sentidos.

También me doy cuenta, y creo que todos se dan cuenta que tienes una extraña y hasta obsesiva fijación por el vocalista de Mew, Jonas Bjerre, ¿por qué?

Yo soy una persona muy extraña, voluble y extremadamente sensible, aunque trate de ocultarlo. Pienso cosas, tengo gustos algo diferentes de la gente que me rodea, no sé si decir que soy rara, porque al parecer la gente piensa que es un término negativo, para mí es un sinónimo de ser diferente y punto. Debo admitir que cuando vi la primera vez a Jonas Bjerre, pensé, es demasiado guapo y en primera instancia eso llamo mi atención, como cualquier otro vocalista de una banda. Cuando investigue más sobre la banda, había mucha información sobre Jonas Bjerre y me di cuenta que él es una persona mortal como todos nosotros, porque cuando escuchas tanto a una banda piensas que ni siquiera son personas, descubrí que tenía tantas similitudes con mi manera de pensar. Me llego a pasar que cuando escuchaba una canción de Mew, me imaginaba un escenario y de repente ver los backdrops (animaciones que utilizan en una pantalla en sus presentaciones en vivo) vi que tenía ciertos elementos que había imaginado antes. Jonas Bjerre es todo un artista, independientemente de Mew, escribe de una forma singular, toma fotos bien bizarras, pinta, anima, dirige, canta y toca varios instrumentos, qué más se puede pedir. A veces caigo en la ridiculez al hablar de él o sobre él, suelo ser así. La verdad sí, si yo pudiera describir al hombre perfecto para mí, sería un nombre: Jonas Bjerre.

Cambiando un poco de tema, ¿le temes a algo en la actualidad?

Es difícil decirlo con exactitud, creo que le tengo miedo a muchas cosas y también sé que no he hecho tantas por miedo. Invariablemente le temo al fracaso, al abandono, a la muerte y no a la mía que eso quede claro, y desgraciadamente a la soledad.

¿Estás leyendo algo actualmente?

Estaba leyendo “Saco de huesos” de Stephen King para no perder la costumbre, me aburrió un poco y no lo he vuelto a leer; comencé también con “Filosofía de tocador” del Marqués de Sade pero me quede en el primer capítulo. Es uno de mis tantos defectos no acabar lo que empiezo. Prometo leerlos.

¿Tienes planes a futuro?

Pues, en algún momento llegue a escribir algo que había escuchado alguna vez “Si quieres hacer reír a Dios cuéntale tus planes”; no creo en Dios, pero por alguna extraña razón pienso que esa frase no está mal. Por lo general, cuando hago planes se echan a perder o, volvemos a lo de las expectativas, son tantas que no me alcanza para cubrirlas todas y acabo decepcionada. Quisiera hacer muchísimas cosas, pero por lo pronto ahora, hago lo que puedo y un poquito más.

Volviendo a la música ¿qué has escuchado últimamente?

He escuchado mucho lo de siempre: Mew, Phoenix, Radiohead, Björk, etc., he estado bien clavada con la voz de Florence and the machine y he estado escuchado bastante a The Temper Trap. Me pasó algo bien gracioso, buscando música para la escuela, encontré varios discos que escuchaba en la prepa y obviamente me trajo muy buenos recuerdos, estoy más bien en esa etapa de escuchar lo que escuchaba, ahora creo que ya no queda con mis gustos, pero es bueno recordar y cantarlas en voz alta, para acordarme que no hubo etapa en la que estuve mejor.

Algo que quieras agregar, antes de terminar la entrada…

No, las palabras ya no brotan en este momento, tengo ese bloqueo, no sólo el del escritor, también el de la charla, a veces tengo tantas ganas de contar muchas cosas o de contar cómo me siento y otras tantas siento que hablo demasiado y no digo nada, así que prefiero resérvame algunas cuestiones, supongo que cuando tenga algo bueno que decir simplemente lo haré.

viernes, 24 de septiembre de 2010

The Dog Days Come

Lamento y mucho no haber escrito antes, hubiera querido que mi última entrada fuera algo más interesante o al menos con más imaginación, pero de verdad trate y mi mente no me dio para algo que valiera la pena escribir, aunque se quedaron ahí ideas vagas de algo que pudo ser interesante o al menos un poco más divertido.

Entre a la escuela, de hecho está fue mi primera semana de clases; supongo que por eso el título de esta entrada. La verdad tengo una superstición muy tonta al respecto de mis trimestres en la UAM, y realmente no sé si sea sólo una superstición o un bloqueo intenso que solita me genero porque le tengo miedo a ciertas cosas.

Este trimestre vemos radio. Personalmente la radio no es algo que llame de manera especial mi atención, sé de ante mano que no tengo una voz melódica, sensual o dinámica como para ser locutora eso ya es de entrada, luego está el hecho de que apretar y apretar botones tampoco es muy interesante que digamos; y finalmente está el hecho de que estaría increíble producir algún día un disco, pero también sé que eso no pasará.

Por otra parte se encuentra el asunto del maestro maldito que para no variar me toca a mí como una especie de karma. Tengo la seguridad de que si no aprendo algo, hablando de asuntos técnicos, está más que claro que voy a aprender mucho sobre la convivencia con este tipo de maestros, es más hasta me imagine a varios que he tenido de ese estilo juntos y en una plática convencional, si así se puede decir.

Y para acabar: el horario. Me he levantado temprano la mayor parte de mi vida, a veces me cuesta más trabajo que otras y cuando empecé a entrar a las 8 a la escuela me resigne y hasta me acostumbre, pero a las 7 lo siento como una grosería. Me acostumbraré, seguro a mitad del trimestre estaré que muero; pero lo haré siempre lo hago.

Y realmente el punto no es todo esto. El punto es que llegado a esta etapa de la carrera y de mi vida donde llegan muchas interrogantes. Hoy platicaba con mi papá al respecto, me entro la melancolía y para mi vergüenza acabe llorando, como siempre en mis momentos de debilidad. Le platicaba que sentía que a este punto, había pasado y pasado trimestres sin realmente saber nada y lo peor de todo sentir no hago nada relevante.

Nunca he sido alguien que destaque especialmente, tal vez lo fui en la secundaria; pero de ahí en fuera soy del tipo de personas de las que los profesores se les olvida el nombre, lo confunden o ni siquiera sabían que me tenían como alumna. Sé que eso está mal, pero es una forma en la que me desarrollo y me vino a la mente algo que me dijo una amiga mía en una fiesta donde estaba en un rincón sola y callada, como siempre lo hago en las fiestas, una frase que siempre que la escuchó me irrita demasiado: “Platica algo Daniela, socializa, ¡estás estudiando comunicación y no te comunicas!”.

La frase esa hizo que pensará ¿y si de verdad no soy buena para esto?, porque si estudio comunicación lo más lógico es que mi forma de ser fuera algo más distinta de lo que soy. Y más que nada, pienso, lo que más me preocupa además de ser antisocial en una carrera donde se supondría eso no debiera pasar; me preocupa sentir esto que siento, no soy buena. Echó un vistazo a mis compañeros y digo “guau son bien talentosos” y… ¿yo?

Me gusta escribir, pero no lo hago muy bien, miles de veces los profesores me han dicho que tengo problemas con mi manera de escribir: escribo con las patas, lo escribo como si estuviera hablando. Me encanta escribir, digo no por nada esa aspiración a trabajar para NME o Q Magazine. Luego me fascinaba la fotografía y me doy cuenta que soy malísima, me friqueaba ver las fotos de mis compañeros, ver que eran muy buenas y observar las mías… fueran tan simples.

Mi papá me dijo “estás joven, échale ganas y si no te gusta siempre puedes estudiar otra carrera”; tal vez considere todo lo que me dijo…pero luego pensé “es que no soy buena en otra cosa”.

Todo lo que acabo de escribir, es muy probable que les resulte muy personal y es algo que no me gusta hacer a menudo, pero necesitaba compartirlo porque a veces sé que no soy la única persona de este planeta. Sé que soy joven, que tengo todo el tiempo del mundo pero… ¿de verdad se tiene todo el tiempo del mundo?

Muchas veces critique a gente por cambiarse de carrera, por no saber que estudiar, por no estudiar, etc., pero ciertamente creo que yo estoy en la peor de las situaciones porque estoy estudiando, ya no sé por qué y tampoco sé si de verdad esto es lo mío, eso es aún más patético.

Por último para acabar esta triste y deprimente entrada que no, no es de las crónicas depresivas aunque bien podría quedar. Recordé algo que me dijo otra amiga, porque si tengo miedo de este trimestre, más que por lo pesado, los maestros, las tareas, desveladas, des mañanadas, etc., es tener que privarme de actividades con mi familia y amigos y mi amiga me decía “pero a ellos los vas a tener todo el tiempo, ahora es tiempo de estudiar” y vuelve la pregunta ¿de verdad tenemos todo el tiempo del mundo? Pues de verdad no lo sé, la vida me ha enseñado que no se tiene el tiempo del mundo que así como estamos hoy mañana no sabemos, aunque suene muy trillado.

Y con todo esto me despido, esperando que mi situación se resuelva o dejando esto como testimonio de lo que pensé en este momento, y ya más adelante les podré platicar qué sucedió este trimestre.

Por lo pronto si tengo recomendaciones, no crean que todo es drama porque sé que la gente piensa que exagero mi situación y quizá tengan razón no sería la primera vez, en fin. Les recomiendo Florence and the machine, es el proyecto que tiene Florence Welch quien lanzó Lungs en 2008 y ha tenido bastante éxito, me sorprende sobre todo la voz que tiene, muy diferente por cierto a la voz que tiene cuando no canta, les recomiendo Drumming Song, Cosmic Love y la que le dio casi el nombre a la entrada The Dog Days are Over, irónicamente según yo, es todo lo contrario al sentimiento plasmado en esta entrada.

Y, ya sé que siempre los recomiendo y que me falta casi ponerlos en un pedestal, pero de verdad escuchen a Mew, he estado más cercana a su música por el momento que estoy a travesando. Si les gusta la música que tiene distintas combinaciones, sonidos y letras abstractas, realistas y hasta un poco deprimentes sin llegar a Radiohead, Mew es la opción. Además algo muy lindo que me pasa con Mew es que ellos son una excelente fuente de inspiración y por qué no también hasta un modelo a seguir. Les recomiendo Frengers que es el más digerible y No more stories…

martes, 17 de agosto de 2010

Todos somos actores

Por fin puedo reseñarles el disco que anduve escuchando todo el camino de regreso a casa. Se preguntarán por qué me tarde en escribirlo, bien, me llamó mucho la atención pero necesitaba conocer las letras de las canciones para poder reseñar bien el disco.

Es Actor y es parte de la discografía de Annie Clark mejor conocida como St. Vincent. Veamos, Google nos dice que St. Vicent es una cantante norteamericana “multi instumentalista” (así lo dice Google) de 27 años; ha sido telonera de: Arcade Fire y Death Cab for Cutie, por mencionar a los más conocidos aunque le ha abierto los conciertos a muchos artistas más. Su primer disco Marry Me fue lanzado en julio de 2007 y finalmente en mayo de 2009 lanza Actor.

Había escuchado a St. Vincent, pero no sola sino en colaboración con Bon Iver para una canción que grabaron como parte del soundtrack de Luna Nueva, lo sé, pero esas películas por increíble que parezca tienen buenos soundtracks, de hecho como curiosidad tengo que mencionarlo antes de que me apedreen, el soundtrack de Crepúsculo estuvo a cargo por nada más y nada menos que Carter Burwell… ¿quién rayos es él? Pues el mismo que hizo el soundtrack junto con Karen O de Where the wild things are o en español Donde viven los monstruos.

En fin la colaboración que hizo St. Vincent me pudo encantar y busque algunos videos de ella; luego antes de partir decidí bajar Actor. Al principio escuché las primeras cuatro canciones y luego decidía dejarlo; eso fue porque en un comienzo me pareció un disco muy plano y sólo llamo mi atención una canción de esas cuatro que escuché junto con Marrow que fue una canción que había escuchado antes.


De regreso a casa me propuse firmemente escucharlo completo, pero para entonces me había dado cuenta que no dejaba de tararear Actor out of work. Luego llámenme loca pero la comparación que me vino a la cabeza incluso a mí me pareció absurda Annie Clarke me recordó mucho a Ely Guerra, y sé que suena a sacrilegio; Ely Guerra no es mi cantante favorita, reconozco que tiene algunas canciones que me laten de ahí en fuera no es mi hit; pero la verdad la voz de St. Vincent me recordó mucho a Ely Guerra y bueno ya después su aspecto físico y ademanes confirmaría mi comparación.

Escuché completo Actor con todo y traducción de sus letras y simplemente les puedo decir que es maravilloso, me fascino. El disco empieza tranquilo va subiendo hasta llegar a su punto cúspide con Marrow que es de mis favoritas y luego vuelve a bajar para cerrar tranquilamente con The Sequel cuya lirica es un tanto extraña.

El disco está lleno de sonidos y mezclas que pueden sonar extrañas o estridentes al principio; pero después es adictivo escuchar como sube la música hasta estallar en varias canciones como Marrow y Actor out of work que me parecieron al inicio muy parecidas por el sonido de la guitarra y las trompetas, aunque ambas son mis favoritas del disco.

La lirica del disco es muy buena, tiene unas metáforas y unas frases debrayadas tan buenas, las más destacadas para mí y para darles una probadita:

  • La misma que le da nombre a una canción “Save me from what I want” (Sálvame de lo que quiero).
  • De Actor out of work “You’re an actor out of work, you’re the liar and that’s the truth” (Eres un actor desempleado, eres un mentiroso y esa es la verdad).
  • De Black RainbowI think I'm glass I think I'm breaking it” (Creo que soy de cristal, creo que me estoy rompiendo) y “If you want the neighbors woke, You'll have to shout out loud” (Si quieres despertar a los vecinos, tendrás que gritar más fuerte).
  • De Laughing with a mouth of blood, “And I can't see the future, But I know its got big plans for me” (No puedo ver el futuro, pero sé que tiene grandes planes para mí) y también “All of my old friends aren't so friendly, All of my old haunts are now all haunting me” (Todos mis viejos amigos no son tan amistosos, todos mis viejos refugios ahora me persiguen).
  • De Marrow y quizá para mí sea la que tenga una de las mejores letras sino es que la mejor está “Mouth connects to the teeth, And teeth to the loves and curses” (La boca se conecta con los dientes y los dientes a los amores y las maldiciones).
  • De The bed “We're sleeping underneath the bed, To scare the monsters out” (Estamos durmiendo debajo de la cama para asustar a los monstruos).
  • De The party “Oh, but I'd pay anything to keep my conscience clean” (Oh pero yo pagaría cualquier cosa para mantener mi conciencia limpia).
  • Y finalmente de Just the same but brand new, “I'm just the same but brand new to you” (Soy la misma pero nueva para ti).
De verdad escuchen a St. Vincent vale mucho la pena su disco y la verdad… me quedó con ella mil veces que con Ely Guerra, si son similares podría ser su hermana perdida pero definitivamente ustedes lo saben me quedó con la música en inglés, la voz de Annie Clarke, su capacidad para mezclar instrumentos, sus letras, su estilo y su disco.

Por cierto les super recomiendo que vean el video de Actor out of work ¡es buenísimo!